El sistema deportivo mexicano, un modelo en franca crisis de profesionales e investigadores en cultu

Con el aprecio de siempre estimado lector, en esta ocasión le invito a que hagamos este ejercicio de reflexión sobre la profesionalización del sector deportivo en México.


El mercado de consumo deportivo atrae diversidad de clientes y consumidores del deporte. Por lo tanto, esta diversidad requiere de especialistas cada vez mejor preparados para atender las necesidades y demandas que requieren los diferentes segmentos de mercado de la industria del deporte.


Ya no es novedad que los seres humanos en el afán de mejora de sus cualidades físicas y cognitivas hacen lo posible para ser aceptados socialmente. Y los distintos métodos utilizados para conseguir esos efectos (Pérez, 2019). En esta lógica la prosapia oficial del olimpismo moderno Altius, Cituis, Fortis (más alto, más rápido y más fuerte), se constituye en una frase latina que justamente hace referencia al ideal que advierte el sentido de mejora de los seres humanos; que es ideado y lanzado por el dominico Henri Didon, Prefecto del Colegio parisino de Arcueil, y amigo personal de Coubertin, se ha difundido y es conocida hoy en todos los ámbitos del deporte; sin embargo:


El lema olímpico, tal como lo concibió su autor y ulteriormente lo explicaría no ha de ser entendido en la simplicidad interpretativa de una obsesiva mejora de los récords deportivos, sino en el progresivo perfeccionamiento del hombre merced al deporte, en su condición ontológica total. Citius, Fortius, Altius sería la ordenada pauta de una progresiva mejora dentro de un perfeccionamiento moral. (Durántez, 2004)


La frase desde que surgió tiene una finalidad en lo formativo y educativo en el ser humano, pero esa acción tiene que acompañarse de personas capacitadas, de profesionales altamente especializados en sus deberes hacía, con y para el deporte en cualquiera de sus manifestaciones: social, salud, educativo, profesional, alto rendimiento, ocio, recreación, tiempo libre, adaptado entre otros adeptos.


Pero entonces, quién no quiere a un profesional preparado a cargo de la dosificación del ejercicio, del proceso de entrenamiento, de las clases de educación física del colegio, al facilitador o monitor de natación, en el gimnasio, en el trabajo, el director atlético de un club público o privado, al gerente deportivo del club golf, las clases de tenis, entre tantos espacios donde un profesional se requiere, por esta razón adquiere sentido analizar el perfil del profesional encargado de la actividad física y deporte.


Se ha escrito bastante sobre los beneficios del deporte y también de lo perjudicial que resulta si hay excesos. De igual manera cuando el deporte asume su rol de desarrollo en los países, como una herramienta en el portafolio de las organizaciones del mundo. (Jaitman & Scartascini, 2017). En este contraste de deporte para el desarrollo y lo altamente perjudicial estriba la importancia de hacer líderes profesionales y construir programas permanentes y sistemáticos de capacitación para reducir el impacto que tiene el fenómeno del empirismo en el deporte mexicano.


El perfil de los profesionales a cargo de los sectores deportivos en México equivale a apuntar a una serie de factores donde el sistema deportivo de México debe articular tres escenarios: el económico principalmente, la función social y la organización deportiva (Comisión Europea, 2011); por la razón de que el desarrollo económico consiste en proporcionar mejores niveles de vida a todas las personas de forma sostenible y a largo plazo. Por lo tanto, un alto nivel de desarrollo solo puede alcanzarse a partir de un mayor crecimiento económico que sea compartido por toda la sociedad. El crecimiento, a su vez, exige más recursos (acumulación de capital y mano de obra) y un mejor aprovechamiento de los mismos (mayor productividad).


El rezago en México de capital humano en el sector deportivo es inminente, pero si nos referimos a aquellas personas que están licenciadas con algún título profesional para ejercer su actividad es aún menor. Aquí estriba un primer filtro para el diseño de estrategias en políticas sobre el Sistema de Cultura Física y Deporte en México. En el orden público quien tiene el control (marginal) es la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) a través del Registro Nacional de Cultura Física y Deporte (RENADE) y registra cuatro rubros: persona física, estructura, infraestructura y, hechos y actos deportivos. Éste emite un certificado denominado Registro Único de Deporte (RUD) que es el certificado que arroja el sistema una vez que se concluye el trámite y que sirve como comprobante e identificación en los eventos deportivos que así lo requieran.


Coincidentemente en el momento de escribir estas líneas estoy escuchando el parlamento abierto para analizar la propuesta de reforma del Fondo del Deporte de Alto Rendimiento (FODEPAR), un fideicomiso público en México, por tanto un ejercicio de alta responsabilidad sociocultural y, claro, de orden político. Desde luego que el tema de factor humano especializado como son entrenadores, es un pilar estratégico en la decisión de mantener o no el FODEPAR en México.


Dejar de lado el marco jurídico nacional al amparo de esta realidad social nacional, no es el objetivo de esta temática, ya que la Cultura Física y el Deporte es un derecho humano contemplado en el artículo 4º de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos. En el Plan Nacional de Desarrollo (2019-2024) se describe en el rubro de economía como “El deporte es salud, cohesión social y orgullo nacional” en el que desglosan tres eje: 1) es una prioridad la actividad física, 2) el deporte para todos y 3) apoyo al deporte de alto rendimiento con transparencia.


Pero es en el segundo eje donde se establece que para ello se necesita que los profesores de educación física estén mejor preparados y estén recibiendo capacitación constante. El trabajo será estrecho con la Escuela Superior de Educación Física y la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (PND, 2018).


Otro documento en la línea de analizar esta problemática del factor humano y falta de profesionales en México, se encuentra en la Estrategia Sectorial del Deporte Mexicano, de la Dirección General de Bachillerato, publicado el 12 de febrero de 2014, donde se encuentra la agenda estratégica y el Informe (1 al 10) Sectorial del Deporte Mexicano que durante el sexenio 2012-2018 se elaboró, y en algunas de sus conclusiones establece que: