El derecho humano a la salud en respuesta al COVID-19

El 11 de marzo del 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró, en conferencia de prensa y a través de su director general, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, que un brote de enfermedad por Coronavirus (COVID-19), identificado por primera vez en diciembre del 2019 en Wuhan, China, había alcanzado el nivel de pandemia mundial y preocupada por los alarmantes niveles de propagación y gravedad, pidió a los gobiernos que tomaran medidas urgentes y contundentes para detener la propagación del virus.


La magnitud y gravedad de la pandemia claramente asciende al nivel de una amenaza a la salud pública que podría restringir ciertos derechos, pues ante la imposición de la cuarentena o el aislamiento, esto limita la libertad de movimiento. Asimismo, con el fin de cuidar nuestra salud atentamos contra la no discriminación y el respeto a la dignidad humana de otras personas, pues si salimos a conseguir víveres consideramos que si alguien se nos acerca podría infectarnos, incluso aunque no parezca enfermo, pues el COVID-19 también puede ser asintomático. Otro caso que se ha registrado y que ilustra esta restricción a los derechos es que en ciertos lugares se impide el acceso a personas mayores de 60 años; y otro punto de mayor gravedad es negar la atención a adultos mayores por priorizar brindársela a los jóvenes, algo que incluso ya está sucediendo.


Ahora bien, el derecho internacional de los derechos humanos, en particular el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, exige que las restricciones a los derechos por razones de salud pública o emergencia nacional sean legales, necesarias y racionales, esto es, las restricciones como la cuarentena obligatoria o el aislamiento de personas sintomáticas debe, como mínimo, llevarse a cabo de conformidad con la ley; deben ser medidas estrictamente necesarias para lograr un objetivo legítimo y basarse en evidencia científica; así como ajustarse al principio de proporcionalidad para lograr ese objetivo, no aplicarse de manera arbitraria, tener duración limitada, ser respetuosa con la dignidad humana y estar sujeta a revisión.


El derecho a la salud está estrechamente vinculado con el ejercicio de otros derechos humanos y depende de éstos, los cuales se enuncian en la Carta Internacional de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, en particular el derecho a la alimentación, a la vivienda, al trabajo, a la educación, a la dignidad humana, a la vida, a la no discriminación, a la igualdad, a no ser sometido a torturas, a la vida privada, al acceso a la información y a la libertad de asociación, reunión y circulación. Estos y otros derechos y libertades abordan los componentes integrales del derecho a la salud.


La Organización de las Naciones Unidas, el Consejo Interamericano de Derechos Humanos, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud han insistido que, ante la pandemia de COVID-19, los gobiernos deben proteger la vida de los ciudadanos con planes e intervenciones fundamentadas en el respeto a los derechos humanos.


Esta preocupación se muestra por el control de las libertades de los decretos de emergencia, las medidas de censura, la penalización y desinformación que se ha esparcido en los entornos digitales a la par del coronavirus. Por lo que considero necesario exponer algunas de las recomendaciones para salvaguardar el derecho a la salud, en armonía con los derechos humanos para atender el COVID-19.


La alta comisionada para los derechos humanos, el pasado 6 de marzo del 2020 en Ginebra, Suiza, manifestó que los confinamientos, las cuarentenas y otras medidas de esa índole orientadas a evitar la expansión del COVID-19 deben aplicarse siempre en la más estricta observancia de las normas de derechos humanos y de manera proporcional.


El nuevo coronavirus sin duda pone a prueba a la sociedad en general por lo que debemos aprender y adaptarnos a las necesidades de las personas, siempre tomando en cuenta que la dignidad y los derechos humanos sean los pilares fundamentales de este esfuerzo.


Para combatir eficazmente el coronavirus es preciso velar porque todos tengan acceso al tratamiento y que no se niegue a nadie la atención sanitaria por motivos económicos o cualquier estigmatización. Otro aspecto relevante, es que el gobierno establezca planes para atender la salud mental, y para ello, es importante implementar medidas especiales para la protección y entrenamiento del personal sanitario.


De igual forma, el gobierno debe dar importancia a la protección de la salud de los propios trabajadores sanitarios, adicional a que las autoridades nunca deben sancionar a los profesionales de la medicina porque señalen las deficiencias de instrumental médico para atender la pandemia, ya que es válido el señalamiento de esto, pues también está en riesgo la salud de los médicos.


Si tomamos en cuenta que la higiene es la principal medida para prevenir el contagio, el gobierno debe garantizar el acceso al agua potable a los ciudadanos, de lo contrario la lucha contra la pandemia tiene pocas posibilidades de éxito.


Otro grupo vulnerable sin duda son los migrantes por las restricciones de movilidad durante la cuarentena, las restricciones de desplazamiento no deben afectar indebidamente los derechos humanos de los migrantes, las medidas deben incluir prevención, pruebas y tratamiento adecuado, acceso continuo y refugios de emergencia a personas sin hogar.


Podemos seguir mencionando muchos grupos vulnerables que se ven aún más afectados por la pandemia; no obstante, lo imporante es que tanto los ciudadanos como el gobierno realicen acciones que no violenten el derecho humano a la salud y seguir las recomendaciones de la autoridad sanitaria y por favor ¡quédate en casa!.


Arturo Cisneros Avilés

Investigador adscrito a la Defensoria Municipal de Derechos Humanos.

Artículo de la semana
Próximamente habrá aquí nuevas entradas
Sigue en contacto...
Artículos recientes
Secciones
Archivo

Revista Pensamiento Libre "Por la libre comunicación de las ideas" ®