La fama y el movimiento antivacunas: ¿un atentado contra la salud?

06/03/2019

A partir del hallazgo de las vacunas se logró disminuir, y en algunos casos aniquilar, enfermedades altamente mortales como la viruela, oficialmente erradicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1980; fue la primera enfermedad abatida a nivel mundial, después de terminar con la vida de al menos 35 por ciento de quienes la padecieron; o el sarampión, cuya vacuna previno 20.4 millones de muertes  entre 2000 y 2016; así como la poliomielitis y rubeola.

Sin embargo, desde hace algunos años surgió el movimiento antivacunas en países como Francia, que ocupa el primer puesto, seguido de Bosnia-Herzegovina, Rusia, Mongolia, Grecia, Japón y Ucrania; al que se sumaron distintas personalidades; actores, políticos o médicos reconocidos; motivados por factores religiosos, por estilos de vida, por la desigualdad socioeconómica, por medicinas alternativas, etcétera.

 

De acuerdo con Lopera, el movimiento antivacunas:

 

Es decir; hay quienes rechazan cualquier vacuna, una en particular, o su obligatoriedad, según el país; entre otros supuestos.

 

Entre otros simpatizantes del movimiento que se han manifestado contra las vacunas mediante redes sociales, conferencias o entrevistas, se nombran personalidades de la talla de Robert de Niro, Jim Carrey, Donald J. Trump o Luc Montagnier, codescubridor del vih-sida. La información difundida por estos personajes de reconocimiento mundial resulta controversial, ya que generan dudas infundadas entres sus seguidores y una buena parte de la población; pues si bien, no hay estudios que demuestren el peligro inminente de las vacunas, si pueden provocar efectos secundarios.

 

En 2007 Jenny McCarthy y Jim Carrey, su pareja de entonces, alzaron la voz en Estados Unidos contra las vacunas, argumentaron que en años anteriores su hijo había sido diagnosticado con autismo, aparentemente a causa de la vacuna triple vírica. Estos señalamientos fueron atendidos por una de las periodistas estadounidenses más influyentes, Oprah Winfrey. Posteriormente, los médicos que revisaron al niño comentaron que había sido un diagnóstico errado, no había padecido ese trastorno incurable. Ese mismo año 5 mil 500 padres de autistas exigieron al gobierno estadounidense indemnizaciones por creer que el síndrome lo había causado la vacuna SPR, según consideró Gámez en 2015; y aumentaron los casos de rubeola, sarampión y paperas.

 

En este sentido, como figuras públicas tienen una responsabilidad importante sobre sus opiniones acerca de temas específicos, en este caso la salud; con ello no sólo demuestran desconocimiento, sino que motivan a muchas personas a apoyar este movimiento por razones equivocadas, y contribuyen a que surjan brotes de enfermedades ya erradicadas.

 

Al respecto, la página oficial de la OMS ofrece información verídica que da respuesta a las dudas generadas en torno a las vacunas y su aplicación. Entre otras cuestiones que se aclaran, se menciona que sin las vacunas pueden resurgir enfermedades como la poliomielitis o el sarampión, aunque se evalúa si pueden causar efectos desfavorables.

 

Nuestro presente está lleno de tecnología que mediante distintos medios permite difundir información que estará al alcance de cualquier persona en cualquier parte del mundo, poniendo en peligro a gran parte de la población, sobre todo a padres de familia que tienen el compromiso de tomar decisiones bien informadas en torno a estos temas. Sin duda, tienen la libertad de formar a sus hijos como elijan, aunque sin dejar de allegarse suficiente información certera. Para Luis Urbiztondo, jefe de la sección de Enfermedades Infecciosas de la Generalitat de Cataluña, el rechazo de los padres a vacunar a sus hijos se produce por no estar bien informados.

 

Por otro lado, los Estados deben estar al pendiente de la desinformación sobre los movimientos antivacunas, pero sobre todo continuar con campañas de vacunación y concientización, además de insistir en una mejor formación de los expertos en el tema. Sin las vacunas se registrarían mayores índices de enfermedades y fallecimientos.

 

Además, consideró que la decisión de vacunarse es personal y no necesariamente debe hacerse pública, ya que los medios de comunicación pueden distorsionar lo que se dice al respecto, en ocasiones la información no pasa por filtros estrictos antes de difundirse. De ahí el grave riesgo de publicar, y tomar como válida, cualquier tipo de información que afecte a la salud pública, sin ser previamente verificada.

 

Cada persona que tenga una importante influencia ante la sociedad, debe ser capaz  de dimensionar el efecto que puede causar una declaración sin soporte.

 

Fuentes de consultas

 

Aldunate, F. (2015). “La erradicación de enfermedades en el mundo es posible gracias a la inmunización”. Boletín de Farmacovigilancia Vacunas, número 1, Recuperado el 7 de febrero de 2019, disponible en:  http://www.ispch.cl/newsfarmacovacunas/01/images/02inmunizacion.pdf

 

Bolaños, V. (2015, 5 de julio). “Luis Alfonso Gámez: ‘Los antivacunas' se basan en la ignorancia y son insolidarios”, Noticias radio y televisión española, disponible en: http://www.rtve.es/noticias/20150705/luis-alfonso-gamez-antivacunas-se-basan-ignorancia-son-insolidarios/1170380.shtml

 

Cedeño, I. (2018, 19 de marzo). “Alerta mundial por el movimiento antivacuna”. Excelsior, https://www.excelsior.com.mx/global/2018/03/19/1227166

 

Gámez, L. (2015, 27 de junio). “El origen del peligroso movimiento antivacunas”, Gizmodo, https://es.gizmodo.com/el-origen-del-peligroso-movimiento-antivacunas-1709244343

 

Lopera, E. (2018). “El movimiento antivacunas. Argumentos, causas y consecuencias”  Madrid: Catarata, https://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/IMG/pdf/antivacunas_tripas.pdf

 

Organización Mundial de la Salud, (2018a, 29 de noviembre). “Sarampión”, https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/measles

 

Organización Mundial de la Salud, (2018b, abril). “Preguntas y respuestas sobre inmunización y seguridad de las vacunas”, https://www.who.int/features/qa/84/es/

 

Peiró, P. (2018, 12 de marzo). “Los que sirven de altavoz a los antivacunas”, El País, https://elpais.com/elpais/2018/03/05/planeta_futuro/1520253292_235892.html

 

Natalia López Almeida

Licenciada en derecho por la Universidad Autónoma del Estado de México Investigadora adscrita a la Defensoría Municipal de Derechos Humanos de Toluca.

natalialalmeida19@gmail.com

 

Please reload

Artículo de la semana

El humano y la naturaleza: una verdad incómoda

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo