El derecho a la información en las campañas de vacunación

Existe una diversidad de temas cuya discusión puede provocar controversia, incluso enfrentamientos entre las dos o más posturas que se manifiestan; sin embargo, no pasa nada, simplemente se expone un desacuerdo o acuerdo con referencia a un tema. Por supuesto en los asunto que aludimos no se involucran la salud, la seguridad, la dignidad, o inclusive la vida; pues cuando se discuten temas en los que está en juego la integridad física, mental, social y económica de la persona, las discusiones deben ser certeras, es decir, se debe ser más objetivo y tolerante con el fin de no violentar los derechos humanos.

Nos referimos a la controversia desatada por las noticias sensacionalistas y alarmistas difundidas por figuras públicas como Javier Cárdenas, presentador del programa Levántate y Cárdenas de la emisora Europa FM, así como las opiniones del actor Jim Carrey y del investigador británico, Andrew Wakefield, entre otros; quienes encabezan la postura antivacunas.

 

Quizá esto traiga grandes consecuencias, pues difundir puntos de vista sobre un tema de salud pública puede generar no sólo controversia, sino cobrar vidas de muchas personas. Para muestra lo sucedido en Estados Unidos y Europa; en Nueva York se registró el mayor brote de sarampión, que ya había sido erradicado dos décadas atrás en ese estado, también se registraron casos en Oregon, Washington y Nueva Jersey y Oregon. En 2018, los países más afectados son Grecia, Eslovaquia, Italia, Francia, Rumania e Italia, sumados a las graves situaciones que padece el continente africano al respecto.  

 

Los dos factores más importantes en estos brotes son el rechazo a las vacunas y la importación del virus desde otros países, pues actualmente se ha desplazado mil millones de personas en el mundo, la mayor cantidad en la historia. Quizá el ejemplo más fehaciente se registró en un vuelo a España a finales de 2018, en el que los tripulantes fueron diagnosticados con sarampión. “La globalización y la movilidad de pasajeros en viajes internacionales han favorecido la expansión de este virus que, pese a tener un eficaz sistema de prevención (la vacuna), toma fuerza en muchos países europeos a causa del auge de los movimientos antivacunas”, publicó el diario español, El País, en su edición del 24 de diciembre de 2018.

 

La resistencia a la vacunación surgió a partir de charlas que grupos antivacunas impartían alrededor del mundo, inculcaron el miedo a que los niños desarrollaran autismo si se les aplicaba la vacuna triple viral; la postura comenzó a propagarse y a influenciar la decisión de otros grupos, sin embargo, no es la única razón para desincentivar la vacunación, también se considera exacerbada la cantidad de dinero que percibe la industria farmacéutica gracias a la venta de vacunas a nivel mundial.

 

Después del narcotráfico y la milicia, la farmacéutica es la empresa que más dinero mueve a nivel mundial, según apunta el profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, Mauricio Rodríguez Álvarez.

 

“En el año 2009, a nivel mundial, el mercado de valores de las vacunas generó 24 mil millones de dólares. Pues esa cifra subió 217 por ciento para el año 2016, moviendo más o menos 52 mil millones de dólares a nivel mundial. Esto equivale, aproximadamente, a un millón de millones de pesos mexicanos y es como 50 veces el PIB de nuestro país en el año 2016”, sus ingresos son mayores a los de varios países de Centroamérica o de África.

 

Sin embargo, la autonomía individual no puede separarse de la justicia social, principalmente en temas de salud, pues está de por medio la calidad de vida de las personas. Impedir la vacunación podría considerarse como una forma de violencia contra la infancia, pues los niños quedan en estado de indefensión frente a enfermedades que provocan discapacidad o muerte, aunque son fácilmente prevenibles.

 

En este sentido, se debe tener presente que la Convención de los Derechos del Niño, en su artículo 24, resalta:

 

Específicamente para nuestro país, el Artículo Cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, declara: “Toda persona tiene derecho a la protección de la salud”.    

 

De tal modo, creemos que la mejor opción que deben tomar las personas para contribuir a garantizar la salud global es el consentimiento informado, esto es, que si bien la persona tiene derecho de estar minuciosamente informada sobre los riesgo y beneficios de una intervención médica así como de productos farmacéuticos, y a partir de ello decidir libremente, la decisión no debe poner en peligro la propia vida o la de otras personas. Si consideramos que la vacunación es la medida de mayor impacto en el campo de la salud pues evita contagios y millones de muertes, no se trata de dejarse llevar por argumentos que parecen convincentes, sino de tener en cuenta los beneficios, las molestias, los posibles riesgos y las alternativas, pero principalmente los derechos y las responsabilidades.

 

Si pensamos en el riesgo al que se exponen las personas, resulta importante que el consentimiento informado no sólo se otorgue una vez que el paciente desarrolló una enfermedad, sino que se aplique también para la prevención, como ocurre con las vacunas. Se deben privilegiar la autonomía y establecer las condiciones necesarias para el ejercicio del derecho a decidir, pero sin afectar la integridad o poner en riesgo la salud de las personas.

 

Fuentes consultadas

 

De Benito, E. (2019, 22 de enero), “Europa registra el brote más letal de sarampión en dos décadas”, El País, Recuperado de https://elpais.com/sociedad/2019/01/21/actualidad/1548096955_857203.html.

 

Constitución Política de los Estados Unidos Méxicanos.

 

“Cinco auxiliares de vuelo y un pasajero, diagnosticados de sarampión”, (2018, 24 de diciembre), El País, Recuperado de https://elpais.com/sociedad/2018/12/23/actualidad/1545597057_002400.html.

 

Nava, A. (2017, 14 de junio), “Vacunar, decisión individual que afecta la salud colectiva”, Agencia Informativa Conacyt. Recuperado de http://conacytprensa.mx/index.php/ciencia/salud/15935-vacunacion-bioetica-grupos-antivacunas.

 

Organización de las Naciones Unidas, 1989, “Convención sobre los Derechos del Niño”, Nueva York, ONU.

 

María José Bernal Ballesteros

Doctora en derecho por la USC

Maestra en justicia constitucional y licenciada en derecho por la UAEM

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, nivel I

Profesora de la Facultad de Derecho de la UAEM.

Titular de la Defensoría Municipal de Derechos Humanos de Toluca.

majo.ballesteros07gmail.com

 

Zujey García Gasca

Licenciada en letras latinoamericanas por la UAEM

Especialista en historia del arte por la UNAM.

Servidora pública de la Defensoría Municipal en Derechos Humanos de Toluca.

zujey_g@yahoo.com.mx

Please reload

Artículo de la semana

El humano y la naturaleza: una verdad incómoda

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo