Bienestar emocional en el trabajo: el reto de hoy

04/03/2019

El 23 de octubre de 2018, hace poco más de cuatro meses, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018- Identificación, análisis y prevención, que regula los factores de riesgo psicosocial en el trabajo y establece los mecanismos para su identificación, análisis y prevención.

Años antes, en 2002; la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicó la Metodología SOLVE, con la que alertaba sobre la presencia de riesgos psicosociales en el trabajo y los métodos para prevenirlos. En 2012 actualizó este documento al integrar la promoción de la salud a las políticas de seguridad y salud en el lugar de trabajo.


Pero, ¿de qué trata todo esto?, pues de temas que todos conocemos, que hemos vivido en el medio laboral y a los que poca o nula atención hemos prestado. Como todo cambio cultural, y este lo es, lentamente ha avanzado, hasta hacerse visible para las autoridades gubernamentales, la preocupación por los efectos negativos que tienen en el trabajador y en la organización o institución, diversos factores que muchas veces se consideraron “normales”.


El asunto es identificar de qué manera se afectan los trabajadores a causa del estrés provocado por las condiciones ambientales, físicas y ergonómicas del lugar donde desempeñan su tarea, o por los efectos de la presión y exceso de responsabilidades que deben afrontar, ¿qué efectos ocasionan el acoso psicológico o la violencia laboral ejercidos ocasionalmente por supervisores jerárquicos o compañeros de trabajo?, ¿cuál es el impacto del VIH-SIDA, del alcoholismo, de la drogadicción, del tabaquismo o de la mala nutrición en las personas y en las organizaciones?, ¿cómo afecta a los individuos y a toda la sociedad, la falta de regularidad en el sueño y el descanso o el desequilibrio entre la vida familiar y la laboral?


Lo anterior constituye “Factores de riesgo psico-social y entorno organizacional”, según determinó la OIT debido a su impacto en el bienestar emocional de los trabajadores; asimismo, son ellos los que dieron origen a la NOM-035-STPS-2018, cuyo objetivo es: “Establecer los elementos para identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial, así como para promover un entorno organizacional favorable en los centros de trabajo”.


Estos riesgos psicosociales no sólo afectan a los trabajadores, también repercuten fuertemente en la productividad. Los empresarios aprendieron que apostar por la disminución de riesgos psicosociales y buscar el bienestar emocional de sus trabajadores y empleados, redunda en un incremento de la productividad, por ende, en mayores beneficios económicos.


La NOM-035-STPS-2018 rige en todo el territorio nacional y para todos los centros e trabajo. Sus capítulos e incisos son aplicables de acuerdo al número de integrantes de cada organización. No se exige lo mismo, ni en igual proporción, a los centros de trabajo pequeños que a los medianos o que a las grandes empresas.


Es de aplaudir que la Secretaría del Trabajo del Estado de México haya adoptado los principios de la NOM-035-STPS-2018, y que trabaje para constituir el Programa Mexiquense de Bienestar Emocional en el Trabajo (PROMEBET), que se alinea al Programa Nacional de Bienestar Emocional y Desarrollo Humano en el Trabajo (PRONABET).


Me llena de orgullo que los trabajos conducentes a institucionalizar el PROMEBET en toda su organización, dieran inicio en una institución que vi nacer, el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de México (CECyTEM), que cuenta con sesenta planteles distribuidos en todo el estado y más de tres mil servidores públicos.


Paralelamente a la difusión de información relativa al PROMEBET, y a la adopción de medidas y prácticas que ayuden a modificar la cultura organizacional, con el fin de mejorar paulatinamente el bienestar emocional de los empleados operativos, de confianza y de maestros que prestan sus servicios en el CECyTEM; se trabajará con ellos para sensibilizarlos y capacitarlos sobre la importancia de saber tomar decisiones correctas ante los problemas de carácter ético que se les presenten, tanto en la vida en general como en el trabajo en particular.


Me refiero, ni más ni menos, a acompañar a los trabajadores del CECyTEM en una reflexión paulatina sobre la importancia de conocer y respetar las leyes y las normas, así como de perder el miedo o abatir la indiferencia para denunciar prácticas contrarias a lo que en ellas se establece, y de esta manera colaborar con las autoridades que tienen la difícil responsabilidad de tomar determinaciones sobre servidores públicos, o incluso ciudadanos, que cometan infracciones. A esto se le llama, aprender a vivir con cultura de la legalidad.


¿Por qué la conjunción de los principios que enarbola el PROMEBET con los que rigen la cultura de la legalidad?, pues porque los últimos son de carácter transversal, y cualquier cambio cultural u organizacional que queramos enfrentar debe ser necesariamente precedido por una toma de conciencia sobre la importancia de conocer y respetar la norma que le da origen. En este caso la Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018-Identificación, análisis y prevención.


Puede argumentarse que esto es únicamente sentido común. Efectivamente es así, pero en ocasiones olvidamos que las leyes y las normas, ya sean jurídicas o de convivencia, deben acordarse entre los ciudadanos precisamente por sentido común y en cumplimiento del pacto social que dio origen a nuestro sistema de gobierno, a la democracia por la que tantas personas y tantos años hemos luchado, porque los Derechos Humanos no sean palabras vanas sino una forma de vida. Lograr el bienestar emocional en el trabajo es una forma de integridad, de vivir con cultura de la legalidad en una sociedad en que nos respetemos los unos a los otros.

 

Lic. Sylvia Pérez Campuzano
Presidente de Por lo Derecho A.C.
sylviapc@porloderecho.org

Please reload

Artículo de la semana

COVID-19 y el nuevo orden mundial

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo