Los habitantes del museo

06/11/2018

El conocimiento de un mundo inconmensurable interactúa con la observación, las costumbres, la música y el lenguaje. Todo aquel testimonio tangible o intangible que de identidad al hombre con su cultura debe ser preservado como evidencia de su evolución.

 

Griegos y egipcios nombraron respectivamente “museiom” y “pinakothéke” a los espacios destinados a la acumulación de los conocimientos de la humanidad: bibliotecas, anfi­teatros, observatorios, jardines botá­nicos y colecciones zoológicas; que aún son instalaciones vigentes y disponibles para el disfrute de la sociedad, que comunican, divulgan y enseñan.

 

Sin embargo, en el caso particular de los museos, ¿cuál es su constitución?, ¿quiénes los habitan?, ¿cuál es su premisa?

 

En este sentido, la vinculación de tres conceptos patrimonio-historia-identidad genera la construcción material y simbólica de los museos, pues tienen por objeto incentivar una lectura crítica del entorno social a partir de relatos nacionales, así como la memoria colectiva para salvaguardar elementos que han formado parte de la transformación de territorios e instituciones económicas, sociales e incluso empresariales, y que buscan como fin último la participación de la comunidad.

 

De acuerdo con la definición del Consejo Internacional de Museos (ICOM):

 

“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro al servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, la cual adquiere, conserva, investiga, comunica y exhibe el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y de su medio ambiente, con fines de estudio, educación y deleite”.

 

Así, dada la conformación de la comunidad y el valor del patrimonio se constituirá la institución (museo) y la identidad que dará vida a sus instalaciones, fortaleciendo y pugnando por grupos unificados que sean capaces de formular propuestas de solución a las problemáticas del contexto inmediato.

 

En este entendido; la estructura, más allá de su arquitectura, desarrollo y contenido de cualquier museo, deben responder a las demandas de su contexto, de tal manera que aunado a las funciones de formación, protección y conservación activa del patrimonio, ofrezca actividades que promuevan una participación y una confrontación social que coadyuven a elevar el bienestar individual y colectivo, que complemente y amplíe las capacidades creativas.

 

“Tras los objetos expuestos, el museo es por encima de todo una narrativa, una historia contada sobre nosotros mismos u otros, que expresan, inventan o manipulan dos narrativas: una trayectoria nacional distintiva y la idea de la nación como etapa triunfante final de progresión sucesiva”.

 

Sin embargo, puesto que la cultura no es un ente estático sino un rápido proceso de mutación al que la dinámica museográfica debe adaptarse, es imposible entender el rol de los museos sin tener en cuenta las conexiones que deben establecer, por ejemplo con grupos minoritarios ya sean pueblos indígenas, organizaciones sin fines de lucro o público de otras latitudes interesados en la vida cultural local.

 

Por ello las actividades lúdicas, recorridos especializados, conferencias, cursos, investigaciones, exposiciones, y narrativas innovadoras; deben ser la columna vertebral del contenido museográfico.

 

Como en los grandes museos nacionales, la selección de las obras no obedece sólo a criterios estrictamente artísticos, sino también a otros derivados de la propia identidad que pretende mostrar.

 

Los individuos deben gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones, entendido como el acceso a los conocimientos, métodos e instrumentos derivados de la investigación, al igual que la tecnología y aplicaciones que emanen de ellos a fin de satisfacer las necesidades comunes a toda la humanidad, y prever consecuencias adversas para la integridad y dignidad; Pues según determinó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se trata de un derecho humano que debe garantizarse sin discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole.

 

No obstante un proyecto ingenioso, innovador e incluyente depende de la dotación de medios humanos, materiales y financieros, que a su vez estriban en modelos de financiamiento cultural operados por los gobiernos, quienes también deciden si la cultura se ubica en un sitio estratégico.

 

Dado que “los objetivos fundamentales de una entidad museística se oponen, por naturaleza, a los fines lucrativos, el Programa Ibermuseos dicta que éstos deben estar constituidos jurídicamente como alguna de las siguientes figuras mínimas:

 

• Ser entidades públicas o vinculadas formalmente a una entidad pública.

• Ser entidades privadas constituidas como personas jurídicas sin ánimo de lucro o estar vinculadas a una entidad con estas características.

 

Frente a este escenario la evolución y crecimiento de los museos quedan a expensas del buen juicio de los gobiernos federales, estatales y municipales o a costa del patrocinio o mecenazgo.

 

Conclusión

 

Los museos son espacios que reclaman una renovación en su marcha, reclaman convertirse en entes adaptables a rápidas mutaciones, con eje en el contacto directo entre el público, su contexto, y los objetos expuestos; que salvaguarden el patrimonio tangible y también el intangible a partir del deseo del saber introducido en la comunidad.

 

Deben ser también proveedores de una nueva cosmovisión, esto a través de programas, proyectos e innovaciones tecnológicas, así como una renovación periódica de los guiones museológicos de los montajes permanentes; todo ello sin olvidar el principio del goce, garantía, respeto, promoción y protección de cada uno de los derechos humanos, incluidos los culturales.

 

El punto medular, sin embargo, concierne a la política museística y al sitio en el que se coloque la política cultural en un gobierno, pues esto será equivalente a la mucha o poca renovación de los museos, del gobernante depende el declive de los museos o su redefinición como motor económico.

Please reload

Artículo de la semana

La deuda urgente del gobierno con el sistema penitenciario

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo