Ley de Seguridad Interior en México: simpatizantes y detractores. Marzo-Abril 2018. Año 8. Núm. 48

06/09/2018

A quienes piensan libremente:

 

El 21 de diciembre de 2017 fue expedida la Ley de Seguridad Interior en México. ¿Qué dice? ¿Para qué sirve? ¿Por qué tanta controversia? ¿Cuál es su finalidad? ¿Qué cambia a partir de su expedición? ¿Es una amenaza a nuestros derechos humanos?

 Estoy cierta de que éstas son sólo algunas de las preguntas que les vienen a la mente cuando escuchan algo relacionado con la ley en comento. Pensamiento Libre pretende acercar a ustedes análisis realizados desde distintas vertientes, observaciones elaboradas a partir de la experiencia personal y profesional de nuestras colaboradoras y colaboradores.

 

Esta Ley ha generado una oleada impresionante de manifestaciones tanto a favor como en contra. Lamentablemente, cuando comenzamos a enviar invitaciones para colaborar en este número, muchas personas respondieron con una negativa porque su opinión personal era completamente distinta a la profesional. Y manifestarse podía poner en riesgo su situación laboral.

 

Por tanto, agradecemos la valentía y el patriotismo de quienes respondieron con un sí, y que con sus participaciones contribuyen a la libertad de expresión en nuestro país.

 

Las leyes no son buenas ni malas. Las leyes pretenden normar y regular una situación específica y son el producto de acuerdos entre los legisladores, los partidos políticos y el gobierno federal, con cierta injerencia de la y los gobernadores. Las leyes son moldeables, pueden modificarse, no son una cuestión estática.

 

Por ello, además de los artículos que podrán disfrutar, también ponemos a su disposición una compilación sobre los pronunciamientos y medios de control constitucional presentados sobre la Ley de Seguridad Interior que se han realizado desde distintos sectores políticos y sociales. Todo esto con la finalidad de que sean ustedes quienes respondan a las preguntas que planteamos al inicio de este texto.

 

Nuestra responsabilidad como ciudadanos es informarnos para luego poder tomar las decisiones políticas que nos corresponden de manera asertiva. Y esto sólo puede lograrse a través de la lectura.

 

Lean. Lean. Lean. Analicen. Lean. Lean. Lean. Reflexionen. Lean otra vez. Y luego, generen su propia opinión. No sean presa fácil de los medios de comunicación y de quienes tienen foros (en prensa escrita, televisión o radio) desde los que lanzan supuestas verdades. Sean agentes de cambio. Sean ciudadanos informados y con responsabilidad política. Sean parte de Pensamiento Libre.

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