La crisis de refugiados en Europa

06/09/2018

La cuestión de los refugiados que buscan un hogar seguro en Europa se ha convertido en una de las más controvertidas de la agenda política actual. En la opinión pública europea se percibe esta cuestión de forma confusa, una mezcla de la problemática de los refugiados con la emigración de tipo económica hacia ese continente, e incluso con temas de seguridad nacional, identificando estos movimientos migratorios como una potencial amenaza de terrorismo infiltrado entre estos contingentes de refugiados e inmigrantes.

 

Es necesario analizar lo que se entiende por el concepto, refugiado. Según la Convención sobre el Estatuto de Refugiados de 1951, enmendada a través de un Protocolo de 1967; un refugiado es; “Una persona que, debido a un miedo fundado de ser perseguido por razones de raza, religión, nacionalidad, membresía de un grupo social o de opinión política en particular, se encuentra fuera de su país de nacimiento y es incapaz, o, debido a tal miedo, no está dispuesto a servirse de la protección de aquel país; o de quien, por no tener nacionalidad y estar fuera del país de su antigua residencia habitual como resultado de tales eventos, es incapaz, debido a tal miedo, de estar dispuesto a volver a éste”.

 

A parte de este marco legal a nivel internacional, cabe mencionar que la Unión Europea (UE), a través del Protocolo de Dublín de 1990, y la entrada en vigor del espacio Schengen; quiso armonizar las condiciones de asilo. El protocolo de Dublín indicaba que los solicitantes de asilo se tenían que quedar en el país en el que se registraban en primer lugar.

 

La guerra de Siria, iniciada en 2011, ha procovado la huida de más de 5 millones de personas. La mayor parte han ido a parar a países vecinos como Turquía, Líbano y Jordania. En Europa el destino de los refugiados ha sido principalmente Alemania y Serbia como país de tránsito. Los acuerdos alcanzados entre la Unión Europea y Turquía acabaron cerrándose con más de seis mil millones de euros para que Turquía aceptara acoger a refugiados que habían llegado a Grecia. Sin embargo, la posición turca ha empezado a cambiar en los últimos tiempos; ahora el Presidente, Erdogan, plantea la posible expulsión de los más de 3.4 millones de refugiados, concentrándolos en la región siria de Afrín. A pesar del enfoque poco realista de esta propuesta, queda en evidencia la animadversión hacia el grupo de refugiados sirios.

 

Dentro de las fronteras europeas, Alemania es el país que más refugiados ha recibido. En 2015 llegaron más de un millón, en su mayoría sirios que huían del conflicto militar. Alemania decidió no cumplir con los Protocolos de Dublín y permitió la entrada a refugiados que habían llegado en primer lugar a Hungría. Fue una apuesta decidida y generosa por parte del estado alemán, pero el compromiso de la canceller, Angela Merkel con los refugiados tuvo un alto costo político.

 

En las elecciones federales, un partido populista y ultraderechista como Alternativa para Alemania, obtuvo más de 5 millones de votos, lo que representó 12 por ciento, convirtiéndose de esta manera en la tercera fuerza política del país. El debate de la campaña electoral estuvo centrado en las corrientes migratorias, la cuestión de los refugiados y la seguridad en las calles. Este nuevo partido a pesar de sus ideas xenófobas y anti-europeistas, consiguió atrapar un voto muy transversal a nivel de clases sociales y se ha implantado con fuerza en los landers del este de la ex-República Democrática Alemana. Ante la cuestión de los refugiados Alemania se ha encontrado aislada, sin un apoyo real del resto de países europeos, que podrían haber cooperado mucho más teniendo en cuenta su nivel económico y capacidad de acogida. El número de refugiados ha sido reducido en países como el Reino Unido, Francia, Italia o España.

 

Ante la tentativa alemana de crear un sistema de reparto de refugiados a nivel de la Unión Europea, Reino Unido mostró su oposición desde el primer momento. Reino Unido no forma parte del espacio Schengen y la inmigración procedente de fuera de la Unión Europea se encuentra sujeta a un sistema de vises, que podría restringirse todavía más con la salida del país del bloque. Antes del conflicto sirio, 30 por ciento de las solicitudes de visados procedentes de ese país fueron denegadas, mientras que en la actualidad, según el Refugee Council de Inglaterra, se niegan más de la mitad de las solicitudes, en pleno conflicto bélico. El año pasado, según las cifras de las propias autoridades británicas, el número de refugiados sirios fue tan sólo de 10 mil 500 personas.

 

En cuanto a Francia, el país galo fue en 2017 el segundo país en número de solicitudes de asilo, más de 100 mil. A diferencia de Alemania los orígenes de los solicitantes fueron Albania, Afganistán, Haití, Sudán y Guinea. El número de solicitantes sirios superó las tres mil personas, con respuesta positiva en 95 por ciento de los casos. Francia ha apoyado verbalmente la propuesta del sistema de reparto alemán, pero no se han llegado a materializar los acuerdos.

 

Los países del este de Europa como Polonia y Hungría mantienen una política muy restrictiva respecto a la inmigración y el derecho de asilo. En el caso de Hungría, el Primer Ministro, Viktor Orbán, ha defendido el cierre de las fronteras, incluso desde 2015 existen leyes que criminalizan la entrada ilegal al país. En la frontera sur de Hungría hay más de ocho mil efectivos armados, quienes bloquean la llegada de refugiados e inmigrantes. La visión húngara no es excepcional en Europa, sino que es compartida por Polonia, República Checa y Eslovaquia. Este bloque de países se muestra contrario a posibles sanciones de la Unión Europea y señalan que el sistema de reparto de solicitantes de asilo puede ocasionar un efecto llamada.

 

En el caso de Italia, el país transalpino ha acogido en los últimos años a más de 150 mil refugiados de procedencia diversa. Al cerrarse los pasos fronterizos entre Grecia y Turquía las rutas de inmigración se han desplazado hacia otros lugares del mediterráneo, provocando una mayor presión migratoria para países como Italia. Ahí, el debate electoral de 2018 ha estado marcado también por la cuestión migratoria, con el ascenso de partidos populistas tanto de derecha, como Liga Norte; y de izquierda, como Movimiento 5 estrellas. El nuevo Vicepremier y Ministro del Interior, Matteo Salvini, no quiere que Italia se convierta en el campo de refugiados de la Unión Europea y no ha aprobado el documento sobre inmigración del Consejo de Interior de la UE, con el argumento de que el texto perjudica a los integrantes del bloque con fronteras exteriores en el mediterráneo.

 

Nadie posee las soluciones totales a esta problemática, pero está claro que el enfoque respecto a los refugiados tiene que ir más allá del tema de seguridad o emergencia social a corto plazo. Los países de la Unión Europea no se pueden desentender de sus compromisos en el número de refugiados a recibir, y deberían de crear un procedimento de asilo estándar para toda la Unión; Asimismo, se debe presionar a Turquía en cuanto a los derechos laborales de los refugiados sirios, para posibilitar una mejor integración. También hay que señalar el hecho de que el apoyo social y moral a favor de la política de acogida de los refugiados en Europa no significa que otros estados desarrollados también deban involucrarse. Es el caso de los países del Golfo que se han negado a recibir refugiados, o de los Estados Unidos, que ha mantenido una política muy restrictiva.

 

El fin de la guerra civil en Siria sería clave para posibilitar un retorno de los refugiados a su país, siempre que haya un entorno político estable y de libertades públicas. Los derechos de los refugiados son derechos humanos básicos. No es que nosotros pudiéramos padecer las condiciones que vivien esas personas, sino que sus derechos son también los nuestros, y éste hecho siempre debería ser recordado.

 

 

Oriol Clemente Gallego

Profesor de Geografía e Historia

Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Pompeu Fabra y Maestría en Comercio Internacional.

oriolclemente@hotmail.com

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