Usar la cabeza no es sinónimo de pensar

10/07/2018

Inevitable es mantenerse aislado a un fenómeno global como es el mundial de futbol. Es el deporte más popular del mundo y por supuesto es un negocio muy jugoso; tanto que para el evento deportivo que organizarán México, Estados Unidos y Canadá en 2026, el número de equipos participantes aumentará de 32 a 48.

 Con ello, además de generar más ganancias, se busca que el deporte tenga un impacto mayor en ciertos países del mundo que no participan asiduamente de este evento y con ello, tener más aficionados y practicantes en todo el planeta.

 

Y aunque como todos sabemos el espíritu de este deporte es que sus practicantes deben utilizar los pies (a excepción del portero), otra región corporal interviene permanentemente durante el desarrollo del juego: la cabeza. En otras palabras, el balón no tiene contacto únicamente con los pies de los jugadores sino también con la cabeza. Además, dentro de los deportes más populares, es el único en el que sus participantes deliberadamente buscan golpear el balón con la cabeza.

 

Este hecho no es de menor importancia, ya que dentro del cráneo reside el cerebro, órgano rector de la vida humana, tanto en su fisiología como en su conducta. Por tanto, es de obvia relevancia conocer las posibles consecuencias del impacto reiterado del balón en la cabeza de los futbolistas. Consecuencias que van desde cambios micro estructurales, hasta diferencias en el desempeño en pruebas neuropsicológicas.

 

El cráneo es una estructura rígida y entre sus principales funciones se encuentra la protección del cerebro, la cual se cumple cuando un futbolista “cabecea” un balón, sin embargo, no puede asegurarse que este hecho resulte inocuo, ya que la consistencia del cerebro es parecida a la de la gelatina; entonces, un golpe en el cráneo, es como una sacudida al recipiente plástico que contiene a la gelatina. A veces dicha sacudida parece no tener efecto sobre la gelatina, pero si es con mayor fuerza, o bien, es muy constante, la gelatina puede sufrir algún daño. Exactamente lo mismo ocurre con el cráneo y el cerebro.

 

¿Cómo puede documentarse este daño? Una opción es a través de técnicas de neuroimagen, por ejemplo la tomografía o la resonancia magnética. Un estudio realizado con la primera técnica, demuestra que en futbolistas mujeres retiradas, existe atrofia cerebral, que es un proceso en el que existe muerte neuronal y pérdida de la sinpasis (la unión entre neuronas).

 

Por otro lado, a través del uso de resonancia magnética, se han documentado cambios en la sustancia blanca cerebral en futbolistas tanto hombre como mujeres. La sustancia blanca comprende fibras nerviosas que posibilitan la conexión entre regiones cerebrales no contiguas.

 

Además, en lo que se refiere a la función, se conoce que en pruebas de atención, concentración, memoria y juicio, 80% de los futbolistas examinados en el estudio realizado por Tysvaer y Lochen tienen alteraciones en comparación con el 40% del grupo control.

 

Resulta imposible dejar de hacer mención que la encefalopatía traumática crónica, producto de los cabezazos al balón, constituye una causa de riesgo de demencia para los futbolistas. Existen muchos más estudios que demuestran cambios y alteraciones cerebrales derivados del impacto persistente de la cabeza de los futbolistas con el balón, sin embargo, no quiero abrumar al lector con gran cantidad de datos.

 

Es de suma importancia considerar esta evidencia como advertencia de un problema de salud pública, ya que el futbol es probablemente el deporte más practicado en el mundo. Aunque también debe señalarse que son necesarios más estudios mejor diseñados que puedan medir de manera más objetiva el probable daño cerebral a nivel estructural y funcional en los futbolistas, para que puedan tomarse medidas que ayuden a su prevención.

 

Finalmente, estimado lector, cuando alguien lo invite a usar la cabeza, por favor, siempre cuestione y precise el contexto, porque usar la cabeza no es sinónimo de pensar.

 

Vicente Camacho Téllez

Médico por la Universidad La Salle, A.C. 

Especialista en Neuropsicología Clínica por el ISEP, Barcelona, España. 

Maestro en Ciencias (Neurobiología) por el INB, UNAM, Campus Juriquilla. 

vicentct@hotmail.com, @VICATEL

Please reload

Artículo de la semana

Carta de la directora

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo