El mito del reloj biológico que hace “tic tac”

09/01/2018

Sin duda un tema que genera ansiedad en muchas mujeres e incluso en los hombres, es el “tic tac” que hace el reloj biológico en ellas. Muchas veces he escuchado frases como: “Tengo que embarazarme pronto porque mis ovarios se hacen viejos” o “Voy a cumplir 30 años y cada vez se va a hacer más difícil embarazarme”. Este tipo de comentarios pueden escucharse en mujeres que rondan los treintas y que tienen una falsa idea, construida por la sociedad con respecto a la edad y la fertilidad.

 


Sí hay un punto en el cual las mujeres dejan de ser fértiles, se llama menopausia y por otro lado, también hay ciertos riesgos de embarazarse después de los treinta y cinco años. Pero escuchar las quejas de una mujer al iniciar los treinta, preocupada por su reloj biológico, es casi igual como escuchar a una niña decir que va a embarazarse sólo por haber besado a su novio, es decir, pura falta de información.

Existe un dato que me llama mucho la atención y con el que me gustaría iniciar la deconstrucción del mito de la fertilidad. Una mujer sana de 27 años tiene una probabilidad del 86 por ciento de embarazarse dentro de un año, mientras que la misma mujer a los 37 años tendrá 82 por ciento de probabilidad. Es una diferencia mínima y totalmente esperable, si tomamos en cuenta cómo funciona el aparato reproductor femenino.


Por lo cual, voy a explicar brevemente la fisiología ya que muchos olvidamos nuestras clases de biología en la escuela. Una mujer nace con cierta cantidad de óvulos. Cuando llega la primera menstruación, un óvulo de cada ovario madura, produce hormonas y es expulsado hacia el útero. Si no ocurre la fertilización de un espermatozoide, el ovario deja de producir hormonas, llega la menstruación y el óvulo muere. Una mujer tiene suficientes óvulos para ovular aproximadamente entre 30 y 40 años, es decir, si la menstruación de una mujer llegó cuando cumplió 13 años, a los 35 años todavía podrá ovular y menstruar por 15 o 20 años más. Lo que significa que tiene bastantes probabilidades de embarazarse.


Ahora, cualquiera podrá tener varios argumentos para decir que es más difícil tener hijos a los 35 años que a los 18, y podrán tener razón, pero debemos analizar las verdaderas causas y de dónde proviene tanta mala información. El punto más importante y fácil de explicar es que a los 35 años, en general, se tienen menos relaciones sexuales que a los 18 o 22. Además de que el estilo y ritmo de vida de una persona en plena pubertad cambia drásticamente al llegar a esa edad. Con menos relaciones sexuales promedio, ahí sí es mucho más difícil poder embarazarse.

Pero hacer lo opuesto por obligación es incluso contraproducente ya que el estrés juega un factor muy importante, reduce la líbido, causa problemas como disfunción eréctil, resequedad vaginal y altera los niveles de hormonas que se necesitan para que se lleve a cabo la fertilización; una mujer que realmente quiere embarazarse puede manejar niveles muy altos de estrés secundados por el miedo a no lograrlo y por los cientos de mitos que hay alrededor del tema. De hecho, es clásico el caso de una pareja que intenta por todos los medios embarazase, sin lograrlo, hasta que deciden que no van a tener hijos o que van a adoptar a un bebé, y como por arte de magia, queda la mujer embarazada en poco tiempo y sin ningún tratamiento.

 
Ahora, cualquiera podrá empezar a debatir acerca de que quizá una mujer mayor de 35 años pueda embarazarse con grandes probabilidades, pero que los riesgos de enfermedades, tanto en la madre como en el feto, aumentan. Esto es cierto, aunque los defectos fetales sí aumentan con la edad materna, no es tan drástico como se cree. Por ejemplo, se ha demostrado que los defectos en el embarazo se duplican después de los 40 años, de 0.5 a 1 por ciento. Esta cifra en realidad es muy baja y actualmente cada vez más mujeres tienen hijos sanos alrededor de esa edad.


Entonces, ¿por qué tanta preocupación social?, ¿por qué existe una industria enorme que abarca tratamientos de preservación de óvulos y fertilización in vitro? En realidad, la respuesta es sencilla, si la población no está bien informada, se puede obtener mucho dinero de todos estos métodos. En Estados Unidos el costo de la preservación de óvulos para su uso ulterior puede llegar hasta los 20 mil dólares, pero en México los precios no están muy alejados de esa cifra. La mayoría de las veces ni siquiera se usan los óvulos preservados e incluso existen grandes riesgos con los tratamientos in vitro de los que nadie habla, como embarazos múltiples con complicaciones al nacimiento.



Existe mucha más evidencia científica de las que podría escribir en este artículo, pero parece ser que las costumbres sociales y los mitos urbanos pesan más que cualquier investigación seria. Es por esto que invito a cualquier persona interesada en el tema, a buscar información fundamentada en estudios científicos bien hechos, y no sólo creerse lo que dicen las amigas o lo que comentan en Vanidades. No hay mejor forma de romper con un mito que a través del conocimiento.

 

Edgar Núñez García

Médico general por la ULSA.

Cirujano general, Hospital Ángeles Clínica Londres.

@edgaroypunto

Please reload

Artículo de la semana

El humano y la naturaleza: una verdad incómoda

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo