Estudiantes embarazadas: Experiencia en el espacio escolar.

01/09/2017

El propósito de este artículo, conocer la experiencia que las alumnas viven durante su embarazo en el contexto escolar, las condiciones que pueden, o no, favorecer la decisión de continuar sus estudios. Para tal investigación, se tomó como campo de estudio un plantel del Colegio de Bachilleres del Estado de México.

 

 

Las condiciones escolares a las que se enfrenta una estudiante embarazada, y los medios, favorables o desfavorables, que permiten u obstaculizan su estancia en la escuela. Así como la responsabilidad, rechazo e inestabilidad generados por la situación que experimentan, obliga, muchas veces, a modificar sus proyectos previos al embarazo.

 

El embarazo en adolescentes

 

El embarazo en edades tempranas es un tema que preocupa en muchas partes del mundo, principalmente en países en vías de desarrollo, pues la prevalencia es más aguda; sin embargo; la cultura, la historia y las formas de vida que caracterizan a cada espacio, pueden tornarlo problemático.

 

Actualmente la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes, cuyo objetivo es reducir el número de embarazos en adolescentes en México con absoluto respeto a los derechos humanos, particularmente los derechos sexuales y reproductivos, a través del trabajo conjunto de 13 dependencias del Gobierno Federal, y de la consulta aplicada a organizaciones de la sociedad civil y a académicos con larga trayectoria y conocimiento del fenómeno; ha permitido publicar información para prevenir a los estudiantes de embarazos.

 

Con anuncios publicitarios y la participación de estas instancias en las escuelas, se asume la tarea de prevenir y proponer a los adolescentes diferentes formas de cuidado y prevención; primeramente, a través del uso de preservativos, posteriormente, mediante el desarrollo responsable de sus proyectos de vida.

 

Estudiantes embarazadas y roles sociales

 

En México, el rol que ejerce una mujer al embarazarse le impone de manera natural ciertas responsabilidades y deberes. Así, cuando el embarazo sucede en adolescentes que estudian, la situación se torna complicada. Cómo es que enfrentan tal situación desde un espacio escolar, los prejuicios, las normas y su propia subjetividad.

 

En algunos casos el embarazo provoca una situación incierta, en algunas otras de crisis y angustia que las jóvenes viven en soledad, pues la mayoría son embarazos no planeados.

 

Estudiante 2: “En mayo me enteré que estaba embarazada, yo estaba muy preocupada por lo que iba a decir mi papá, y tenía mucho miedo, yo no le quería decir. Cuando tenía cuatro meses yo usaba ropa muy floja para que no se notara, pero le tuve que decir a mi papá; un día el licenciado Fidel, mi orientador paso a preguntar qué quién tenía hijos o estaba embarazada, y yo no levante la mano por miedo”.

 

Estudiante 1: “Después de varias pruebas de embarazo que me hice ya no había más que hacer, ¡ahora! cómo les diría a mis padres; le pedí ayuda  a mi hermana, ella me dijo: ¡no te ayudaré!  Yo la verdad me sentí sola.  No sabía que hacer lloraba no podía dormir, me la pasaba pensando ¿qué pasaría? Cuando decidí contarles a mis padres, solo dije necesito hablar con ustedes, mi mamá me dijo sube, te esperamos en la recamara; estando ahí, un nudo en la garganta me impidió hablar. Sólo me solté en llanto y no podía decir nada. Fue mi hermana la que termino diciéndoles”.

 

Las estudiantes embarazadas quedan en condiciones vulnerables frente a los otros. En la mayoría de los casos el embarazo confina a las mujeres a sólo lugar, que es el hogar. Las normas sociales se imponen antes que la voluntad del sujeto, con lo que ser mujer, queda reducido a diferencias tanto fisiológicas como bilógicas, pero sobre todo al contexto cultural impuesto.

 

Estudiante 3: “Cuando me di cuenta que estaba embarazada y le dije a mi mamá, ella me dijo: tenemos que ir hablar con la familia de este muchacho, para saber qué vamos hacer. Así lo hicimos y esa misma tarde me tuve que ir a su casa, yo estaba confundida, pasé al otro día por mi casa y sentí mucha tristeza, dejaba mi todo, en un momento”

 

El embarazo limita  acciones y condiciona a las mujeres, ya que es una situación que, si bien biológicamente restringe la libertad de las mujeres por los cuidados que se deben tener; por otro lado, socialmente ha sido un impedimento para el mercado laboral, lo que obstaculiza de forma inmediata el desarrollo y crecimiento personal y la vida frente a la sociedad, sometiéndose a lo que otros puedan decir y apoyar.

 

Estoy segura que estas jóvenes, que serán las futuras madres, no dependen de lo que digan otros, sino del cuidado de sí, por ello, como expuso Touraine, “es preciso reconocer que las mujeres, constantemente consideradas como sometidas a deseos, a reglas o a funciones impuestas por otros, son capaces de actuar para responder a apremios exteriores”. Cada mujer se define y redefine en sí misma y no desde la mirada de otro. Menos aún a través de la imposición de reglas establecidas y reproducidas socialmente.

 

Estudiante 4: “Luego digo no sé,  pero la escuela es muy importante para mí y para demostrarles; no tanto a los demás, sino demostrarme a mí misma que yo sí puedo y que pues las cosas no son como ellos creen, si no que las cosas son muy diferentes y yo sé que puedo y eso para mí es bueno. Yo sé que puedo y le voy a echar ganas”. 

 

La escuela en mi condición de embarazo

 

Estudiar en condición de embarazo es una experiencia que frente a las reglas y normas escolares rompe paradigmas y modifica estructuras. Cada vez que se embaraza una estudiante se emiten juicios para encontrar culpables, entre esos a la escuela, la familia, los amigos o los medios de comunicación.

 

Por ello, no todas las instituciones de educación media superior permiten que asistan alumnas embarazadas, para algunas escuelas es un grave problema que daña la imagen y puede contagiar a las demás alumnas.

 

Estudiante 1: “Tuve que cambiarme a esta escuela, porque el Director de mi antigua institución en una junta, le mencionó a los padres de familia que: ¡no permitía que una alumna estuviera embarazada!, ya que sería una mala influencia para los demás y también una mala imagen de la escuela.

 

Indudablemente es uno de los tantos casos que pueden existir, mientras que en otros, las alumnas desisten por circunstancias ajenas a las instituciones. Un embarazo en una estudiante, es un embarazo no planeado, que se suscita por diferentes circunstancias tanto sociales como emocionales.

 

Conclusión

 

Un embarazo en adolescentes se ha considerado, hasta hoy, un problema multifactorial, por lo que este artículo ha presentado el conflicto personal que viven estudiantes embarazadas de educación media superior, este hecho trae consigo incertidumbre, soledad y angustias, lo que determina en algunos casos, condiciones de sometimiento. Aun cuando los esquemas de feminidad sobrepasan este hecho, las estudiantes  se convierten repentinamente en agentes activas de su propia decisión.

 

Maribel Tinoco Ventolero

Tesista del programa de Doctorado en Ciencias de la Educación

Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México.

belmary.mtv3001@gmail.com

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