El circo en México no estaba muerto… Andaba de parranda

03/07/2017

 

Cuando era niña, mi familia y yo solíamos ir al circo cada año. Recuerdo que llegábamos antes de que comenzara la función y ya los vendedores nos esperaban con los souvenirs luminosos, las palomitas de maíz y una infinidad de dulces y chocolates. Ya que entrábamos y escuchábamos el anuncio de que la función estaba por comenzar, la emoción y expectativa se acrecentaba a cada segundo. Una vez que daba inicio, un desenfreno de luces, música y brillos invadían la carpa. No recuerdo con exactitud los números que presentaban, pero sí tengo consciencia de que me quedaba con la boca abierta con la combinación de destreza y elegancia con la que se presentaban todos los artistas, y que al final de cada acto pensaba que nada podía asombrarme más; sin embargo, el siguiente acto me volvía a dejar fascinada.

 

Este espectáculo de circo que conocí de niña se denomina circo tradicional, en este tipo de presentación, no hay una conexión entre los diferentes actos, cada acto es independiente, no busca contar una historia. Lo que se busca en el circo tradicional es mostrar números de alta dificultad técnica, con movimientos precisos y arriesgados, que lleven al límite las capacidades físicas del ser humano. Todo esto, combinado con trajes y música que generen asombro y sean extraordinarios, es por ello que los trajes están repletos de lentejuelas y pedrería, y los maquillajes son muy extravagantes. 

 

Como todas las artes, el circense ha sufrido cambios a lo largo del tiempo. Antes, sólo los que nacían en una familia circense podían dedicarse a ello, sin embargo, ahora hay universidades por todo el mundo dedicadas a formar profesionales en este campo, inclusive en algunos clubes deportivos y gimnasios nos encontramos con clases de danza aérea o telas acrobáticas, disponibles para todo público. Con esta incursión de nuevos artistas, la oferta de espectáculos se ha nutrido y diversificado, para dar paso a nuevas formas de expresión.

 

La evolución del arte circense nos lleva a lo que llamamos circo contemporáneo, en el que además de enfocarse la técnica, se busca contar una historia. Se requiere fusionar las destrezas físicas con el impulso creativo para transmitir un mensaje al espectador. A diferencia del circo tradicional, ya no es necesario llevar ropa y maquillajes fuera de lo ordinario, ya que la historia que queremos contar puede ser la de un vagabundo, o un profesor, o un astronauta; cualquier cosa que se nos ocurra.

 

A partir de la prohibición de los animales en las carpas de circo y el nacimiento de compañías de circo contemporáneo, que casi nunca se usan animales, el circo tradicional sufrió grandes pérdidas económicas y de audiencia, y cayó en una crisis difícil de superar. Sin embargo, contrario a lo que afirman algunas noticias y algunas personas en general, el circo en México no ha muerto. Lo cierto es que el circo se encuentra en un periodo de transición, en el que debemos tener una visión más abierta e imaginativa.

 

En mi opinión, decir que el circo ha muerto, es tanto como negar una realidad de nuevos artistas y nuevas propuestas escénicas que se abren camino todos los días. Existen muchos espacios en México donde los artistas de circo se entrenan arduamente para lograr perfeccionar su técnica; hay muchos artistas mexicanos que están en las grandes producciones de circo, alrededor del mundo, hay muchos jóvenes que con mucho esfuerzo migran para estudiar en alguna de las universidades extranjeras, para especializarse en diferentes disciplinas, existe mucho talento y muchas ideas que surgen a diario sobre nuevas formas de expresión circense.

 

Si caemos en la trampa de pensar que al espectador ya no le interesa el circo o ya no es un formato que llame la atención, caeríamos en un error: sólo falta mirar los precios exorbitantes para entrar a ver un espectáculo del Cirque du Soleil y cómo tienen llenos totales en México. El único país en el que esta empresa tiene un espectáculo fijo además de en Estados Unidos, es el nuestro, es un espectáculo con sede en la Riviera Maya, que está inspirado en la cultura e historia de nuestro país.

 

Es aquí donde podemos preguntarnos, si hay talento y hay audiencia, ¿qué falta?, ¿por qué no hay una superproducción mexicana de circo por el mundo?, ¿por qué compañías extranjeras cuentan nuestra historia?, la respuesta no es sencilla, ya que en México aún hay un largo camino por recorrer. Por desgracia, ante la desigualdad en la que está sumergido el país, los temas culturales y de difusión y apoyo al arte se vuelven el último tema de la agenda. Es evidente que los productores de espectáculos podrían arriesgarse más, que el gobierno podría dar más apoyo, que podría haber más programas de difusión; pero quizá sea momento de pensar ¿qué podemos hacer nosotros?

 

La tarea de voltear a ver al circo como una opción de entretenimiento más cotidiana y accesible es una labor de todos. Yo invito a todos los lectores a darse la oportunidad de dejarse enamorar por otro tipo de entretenimiento, a abrir la mente y dejarse contar otras historias. Quizá de vez en cuando podemos asomarnos fuera de los caminos que siempre recorremos, el cine al que siempre vamos, la música que siempre escuchamos; y dejarnos sorprender por nuevas sensaciones.

 

Lo que es cierto es que el arte circense se ha salido de la norma, no se deja encasillar por definiciones estrictas, ha dejado la carpa para presentarse también en obras de teatro, en clubes nocturnos, en la playa, en las calles; se ha combinado con otras disciplinas, como la danza, el teatro, el canto. Ha dejado de ser un espectáculo puramente infantil para tocar todo tipo de temas.

En México hay muchísimos espacios culturales y las propuestas escénicas son muy variadas, los invito a tomarse el tiempo de asomarse a visitar otros espacios, de investigar qué hacemos los artistas de circo mexicanos, qué hacen los bailarines, los actores, los cantantes, los pintores... Les aseguro que se van a sorprender.

etiquetas:

Please reload

Artículo de la semana

El humano y la naturaleza: una verdad incómoda

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo