El impacto económico de la cirugía bariátrica

08/01/2017

 

La obesidad es un problema enorme que está subestimado sobremanera. Solemos pensar que esta situación afecta únicamente a quien la padece, pero si se hace un análisis económico, resulta que es una epidemia que involucra a toda la sociedad, en realidad a todo el mundo. Si tomamos en cuenta que la obesidad es la causa más común de otras enfermedades como diabetes, hipertensión, infarto del corazón, entre otras; y analizamos lo que estas enfermedades le cuestan al Estado, los datos son alarmantes. Por ejemplo, en Estados Unidos se calcula que la diabetes tiene un costo directo de 36.6 mil millones de dólares. En Alemania, se ha demostrado que hasta el 7 por ciento del presupuesto en salud está dirigido sólo para corregir las complicaciones de la obesidad, ni siquiera para curarla, únicamente para costear sus complicaciones. En realidad, con nuestros impuestos todos pagamos la epidemia más grande y costosa de la historia. 

 

De tal manera que cuando reflexionamos sobre el impacto económico de la obesidad, debemos tomar en cuenta dos rubros. Los gastos directos y los indirectos. Los primeros se relacionan con enfermedades generadas por este padecimiento; el tratamiento de las complicaciones, ya sea con medicamentos, cirugías y equipo de rehabilitación. Por otra parte, los gastos indirectos son aquellos relacionados con la falta de productividad que causan inhabilitación, incapacidades, abstencionismo en el trabajo y muertes prematuras, ya que padecerla reduce la expectativa de vida entre 5.8 y 7.1 años comparado con personas no obesas.

 

Afortunadamente no todo es desesperanza y actualmente la cirugía bariátrica (cirugía metabólica para bajar de peso) ha mostrado resultados muy alentadores no sólo en la resolución de la obesidad y sus complicaciones, sino también en el impacto económico que tiene este padecimiento en los sistemas de salud a nivel mundial.

 

Cuando inició la cirugía bariátrica no se sabía si su beneficio era mayor, en términos económicos, que los tratamientos médicos para la obesidad y la diabetes. Ya que el precio de este tipo de cirugías es elevado porque se utilizan equipos especiales que además no son reusables. Pero en comparación con un tratamiento prolongado que requiere medicamentos, resulta que el costo de no hacer cirugía es mucho más elevado.

 

Si analizamos únicamente los gastos directos de la obesidad y de la diabetes, las cifras son impresionantes. Un estudio llevado a cabo en Francia y en Alemania, reveló que la inversión necesaria para practicar mil cirugías, ascendió a 1.36 millones de euros, pero al hacer el seguimiento de estos pacientes durante cinco años, se demostró que hubo un ahorro de 5.03 millones.

Lo más importante es el dinamismo del ahorro, que tiende a incrementarse paulatinamente, ya que las personas que fueron sometidas a esta cirugía, tuvieron remisión de su enfermedad y no generarán más costos relacionados a ésta.

 

En otro estudio en Francia se demostró que después de realizar una cirugía bariátrica y de llegar a la remisión de la obesidad y la diabetes, cada paciente le ahorra al sistema de salud hasta 5 mil 30 euros por año. Conforme pase el tiempo, por ejemplo 20 años, el estado se habrá ahorrado 100 mil 600 euros por un solo paciente, que equivalen a 1 millón 810 mil 800 pesos. Si esto lo multiplicamos por mil pacientes, el recurso no ejercido puede designarse a cien nuevas operaciones, lo que haría exponencial el ahorro dinámico y sistemático.

 

Por otra parte, los gastos indirectos se han calculado entre 48 y 64 mil millones de dólares, siendo el mayor costo atribuible a la mortalidad prematura. Esto es una cifra similar del costo que causa a nivel mundial el consumo del tabaco. Además de la mortalidad prematura, la productividad individual de las personas obesas es mucho menor de aquellas que no la padecen. Una persona con este padecimiento se incapacita, en promedio, 28 días más que una esbelta.

 

Esto tiene un gran impacto en la economía de cada país. Por ejemplo, en Suecia, la pensión por incapacidad es 2.3 veces mayor en varones con obesidad mórbida que en población general. La mayoría de estas incapacidades son por problemas cardiovasculares u ortopédicos; estas afecciones son totalmente prevenibles con cirugía bariátrica.

 

Por otra parte se han hecho estudios de las tasas de desempleo en pacientes obesos; en general los resultados son desalentadores. Aunque varios estudios ha demostrado que pacientes obesos desempleados sometidos a cirugía tuvieron 3.24 veces más probabilidades de regresar a un trabajo, a diferencia de quienes sólo se controlan con medicamentos. Esto implica que no sólo hay un ahorro económico por parte de los sistemas de salud, sino que hay incluso, una mayor productividad económica en pacientes sometidos a cirugía.

 

En México afortunadamente toda esta evidencia no ha pasado desapercibida y todos los sistemas de salud públicos; IMSS, ISSSTE, Seguro Popular y SEDENA, establecieron programas de cirugía bariátrica muy bien estructurados, puesto que la relación costo-beneficio a largo plazo será muy favorable. Ahora sólo queda esperar a que los seguros de gastos médicos mayores acepten la realidad y la evidencia científica, y que también este sector de la salud entre a los beneficios de esta alternativa médica.

Bibliografía

 

  1. Terranova L. Bariatric Surgery, “Cost-Effectiveness and Budget Impact.” OBES SURG (2012) 22: 646-653.

  2. Sharples A, Cheruvu C, “Systematic Review and Meta-Analysis of Occupational Outcomes after Bariatric Surgery”.

 

Please reload

Artículo de la semana

El humano y la naturaleza: una verdad incómoda

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo