¿Un feliz 2017 para México?

 

 

 

El miércoles 14 de diciembre de 2016 a la 1:00 PM era inevitable que sucediera, el mercado lo tenía descontado con 100 por ciento de probabilidades. En finanzas no hay certidumbres, pero pocos hechos fueron tan predecibles como éste; la fuerza de la maquinaria económica estadounidense lo pedía a gritos y la Reserva Federal no tuvo más que obedecer de manera unánime. Este hecho fue la subida de tasas en 0.25 puntos porcentuales, que ocurrió por segunda ocasión en casi 10 años. Las implicaciones son globales, causaron una inmediata reacción por parte del Banco de México, que es el tema central de este artículo pero será dejado de lado para primero hablar de las causas y el origen.

 

Los bancos centrales tienen a su cargo la tasa de interés que rige el mercado crediticio interno. Es así como al subir o bajarla pueden causar incentivos en las personas y empresas para que tomen crédito o ahorren. En ciclos expansivos las economías deben subir sus tasas de interés para evitar que se sobrecaliente la economía y se produzcan burbujas; ésta es la dinámica económica que rige el mercado desde hacer cientos de años y es el consenso en el cual nos apoyamos para entender mejor los distintos ciclos económicos. El desempleo en USA se encuentra en 4.6 por ciento, el índice más bajo que ha logrado este ciclo económico expansivo y sobre el cual ya no hay mucho terreno por mejorar. La inflación es baja y controlada, además la economía puede crecer a un paso moderado.

 

Todos estos factores son excelentes para Estados Unidos y están confirmados en la impresionante subida que ha tenido el S&P 500, que desde su punto más bajo en 2009 a la fecha, ha crecido un 183 por ciento. Se cree que la economía americana tiene el potencial para continuar con su crecimiento por los próximos años y que las bajas tasas de interés que en algún momento ayudaron a fortalecer la economía ya no son necesarias, así que se han aumentado por segunda ocasión. El comunicado de la Reserva Federal además señala que advierten tres aumentos más en las tasas de interés para 2017.

 

Por distintas razones nuestro país se ha visto forzado a subir su tasa de interés, no por las buenas perspectivas o por solidez en los datos económicos, sino para conservar su atractivo ante eventuales fugas de inversiones hacia Estados Unidos. Es por eso que a lo largo del último año, mientras que la Reserva Federal subió la tasa en 0.50 por ciento, México tuvo a subirla 2.75 puntos en el mismo periodo.

 

El efecto de la política monetaria que sigue México es para evitar mayores depreciaciones del peso, aunque ante el ojo común pareciera que no ha tenido éxito, pero podría ser mayor; han sido otros factores los que llevaron a la fuerte depreciación de más de 60 por ciento. El mundo nunca ha estado tan invertido en México, es decir, el financiamiento del gobierno mexicano en mercados internacionales ha pasado de billones de dólares en 1994 a los trillones; somos el segundo mercado emergente con mayor deuda denominada en dólares.

 

Otros factores que han contribuido al desplome del peso han sido la depreciación de la moneda china, la caída del precio del petróleo, además de shocks internacionales como el Brexit y la elección de Donald Trump. Hay que recalcar que la tendencia negativa se origina por el deterioro de las perspectivas económicas para México, además, la valuación actual considera una oleada de factores negativos que podrían empeorar las condiciones del país. Si bien es complicada la historia de los últimos años, es más complicada la proyección de lo que viene. En paralelo a la subida de tasas de la Reserva Federal, el Banco de México tuvo que hacer lo mismo al día siguiente y lo hizo enérgicamente, en 0.50 por ciento arriba del consenso de analistas debido a que el comunicado de la FED presentaba un incremento mayor al esperado. Lo anterior detonó una subida de 4 por ciento en las expectativas de inflación para México.

 

A un año del primer incremento de tasas, en México se siente su efecto al ver el poco crecimiento económico registrado, y se espera aún peor para 2017; Blackrock piensa que el incremento del PIB será de uno por ciento. Un par de factores de riesgo adicionales que también se deben considerar son: la posible baja de calificación de grado de inversión que tienen los bonos mexicanos, las 3 principales calificadoras en el mundo mantienen bajo revisión la evaluación de México tras ponerle una perspectiva negativa; así como los riesgos políticos de que la izquierda gobierne.

 

Es importante considerar que si hay tres subidas más de tasa por parte de Estados Unidos en 2017, México tendrá que igualarlas y como se ha hecho, en porcentajes mayores. Es por eso que del actual 5.75 por ciento podría finalizar en 7.25 puntos porcentuales.

 

La última consideración importante a la perspectiva de 2017 es positiva y de hecho, podría inclinar la balanza a nuestro favor para que este año no se complique aún más; El 5 de diciembre de 2016 México tuvo una gran noticia con el exitoso resultado de la Ronda Uno debido a que se establecieron alianzas con petroleras internacionales como las americanas Exxon y Chevron, la australiana BHP Billiton y la china CNOOC, que podrían atraer billones de dólares, crear empleos y aumentar la producción consistentemente; De acuerdo con datos de Citibanamex, se espera que por primera vez la inversión extranjera directa se enfoque más en el sector extracción que en el de manufactura.

 

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