Los Conflictos Canalizados Pacíficamente

 

Es común que entre las personas haya conflictos, generalmente surgen a causa de la diversidad de pensamientos, valores, estados de ánimo, gustos, formas de ser y de vivir, entre otros aspectos.

 

Un conflicto es una situación que implica un problema que si sale de control, puede suscitar posteriores enfrentamientos; generalmente se producen, entre dos partes cuyos intereses, valores y pensamientos observan posiciones contrapuestas.

 

Todos hemos pasado por alguna situación de problemas con amigos, hermanos, parejas o padres; pues interactuamos con ellos constantemente y es normal que en algún momento, hayamos tenido desacuerdos debido a que tenemos puntos de vista diferentes respecto a cada ambiente. 

 

Generalmente tratamos de evitar conflictos, porque los asociamos con la violencia. Es cierto que cuando nos encontramos en medio de uno, la experiencia no es agradable, pues podemos sentir enojo, frustración, miedo, ansiedad o vivirlo como algo doloroso; por ello, muchas veces los enfrentamos inadecuadamente, dejando crecer la tensión y el enojo, hasta que no se puede contener, derivando en eventos desafortunados como gritos, insultos e incluso agresión física.

 

Los conflictos forman parte de las relaciones humanas por lo que es necesario que aprendamos a afrontarlos y resolverlos adecuadamente. Debemos ser conscientes de nuestros pensamientos, emociones, y comportamientos así como responsabilizarnos de nuestros actos.

 

Generalmente pensamos que nosotros tenemos la razón y los demás están equivocados y por eso atribuimos el compromiso del conflicto a la otra parte, sin reconocer nuestra responsabilidad, pues como dice el dicho “para bailar se necesitan dos”. Por ello es fundamental que seamos capaces de reflexionar con honestidad en qué consiste nuestra contribución en un problema para resolverlo.

 

Darnos cuenta de cómo nos comunicamos nos ayudará a tener mayor control sobre nuestra conducta y a manejarnos adecuadamente ante un altercado. Para ello te presentamos algunos consejos que puedes tomar en cuenta al momento de estar ante una situación de conflicto:

 

  • Evaluar y aclarar los propios objetivos: ser conscientes de nuestros intereses, emociones y razones por las que asumimos una posición determinada ante el conflicto. 

  • Aceptar que hay otra parte en el conflicto. 

  • Tener disposición para el diálogo. 

  • Adoptar la acción o conducta que más convenga en cada situación.

  • Analizar todo lo que sucedió del conflicto y sacar conclusiones respondiendo a si las preocupaciones de ambas partes se tomaron en cuenta, si las soluciones son viables y se pueden llevar a la práctica, si hubo algún cambio positivo en la relación o cómo se modificó la situación.

 

Finalmente, hay que saber cómo canalizarlos para no caer en la violencia. Recuerda que los conflictos no necesariamente son negativos y que incluso, pueden ser una oportunidad para modificar lo que no anda bien.

 

Please reload

Artículo de la semana

El humano y la naturaleza: una verdad incómoda

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo