El Chapo, "Misión Cumplida", ¿Y ahora Qué?

 

El 8 de enero de este año, Enrique Peña Nieto anunció a través de su cuenta de twitter “Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido". La frase que tanto ha causado conmoción no es el final de una historia feliz en la que “el malo” ha sido detenido por los héroes de la historia; sino el principio de una serie de complicaciones que el gobierno debería responder. 

Joaquín Guzmán, mejor conocido en el mundo como “el Chapo”, ha sido un empresario destacado en el mercado de la heroína, metanfetaminas, cocaína y mariguana; desde el inicio de su carrera criminal en los años 80s se ha caracterizado por contar con altos funcionarios en su nómina, recursos económicos suficientes para que la revista “Forbes” (por varios años y desde 2009) lo considerara uno de los hombres más ricos del mundo.

La industria de las drogas le ha permitido a este narcotraficante algunos lujos, entre ellos dos que han sido del conocimiento público, dos fugas de penales de máxima seguridad: Puente Grande, Jalisco y Almoloya, Estado de México. 

Sin embargo, su poder no termina en su capacidad económica. En 2011, fue “el más buscado del mundo”; en 2013 fue catalogado por la revista Forbes como una de las personas más poderosas y en ese mismo año “el enemigo público número uno” en Estados Unidos de América, el único después de Alcapone (en los 1930s).

Tras el paso paralelo de siete presidentes de los principales grupos políticos del país, no ha habido ninguno que le haya ganado la batalla al Chapo Guzmán; la impunidad, la corrupción y los favores en sus estancias en prisión (en el mejor caso), han sido el común de la historia de ese traficante. 

La suerte del Chapo no termina ahí. A pesar de sus múltiples fugas no se le puede dar alguna “condena extra” por dejar dos veces en ridículo al sistema mexicano porque en ambas fugas no lo hizo con violencia ni acompañado. En la primera se fugó en un carrito de lavandería y en la segunda, como todos pudimos ver a a través de los videos, como Bugs Bunny y a velocidad del “corre caminos” a través de un túnel. Lo más que podía pasar si algo salía mal es lo que sucedió y se repite: regresaría a su celda. Una fuga jurídicamente bien planeada.  

Después del arduo trabajo de la ahora Procuradora Arely Gómez que tuvo como resultado la recaptura del Chapo, después de una cuasi detención frustrada por la presencia de mujeres y niños; así como un intento de fuga a través del sistema pluvial, fue detenido y llevado a un motel “por seguridad” (cual si fuera película de acción). ¿Pero qué esperar ahora?

Primero, el Gobierno de Peña Nieto al tratar de recobrar su dignidad ofreció una recompensa nada despreciable, 60 millones de pesos (poco más de 3 mil millones de dólares al precio más alto de cambio en la historia del país) y abrió una línea telefónica “por si usted lo veía”. ¿Habrá alguien ganado la lotería del Chapo?

Loera ha demostrado al mundo ser un hombre que puede enfrentar a todos los gobiernos, incluso si es una potencia como los vecinos del Norte. ¿El gobierno federal tendrá la capacidad para mantenerlo en reclusión en tanto termina con los recursos leguleyos previa su extradición?

Aunque al final del día, la extradición es un acto potestativo del gobierno mexicano. Ya en el principio de la administración de Peña Nieto se dijo que “el Chapo se tiene que quedar aquí a cumplir su condena y después lo extradito. Unos 300-400 años después, falta mucho". Sin embargo, ahora, dada la ineficacia probada, parecen estar más dispuestos a extraditarlo. 

Todos queremos imaginar que el final de la historia jurídica es la extradición del “Chapo” pero qué es lo que cambiará la captura y posible extradición del Chapo, si antes no se fuga por tercera vez: nada. 

La economía seguirá por lo menos igual; seguiremos siendo el segundo lugar más corrupto del mundo; la violación a los derechos humanos y las malas condiciones en los centros de reinserción social y las flagrantes violaciones a los derechos humanos permanecerán; entre otros. 

El capturar al Chapo no hará que las condiciones de gobernabilidad en los centros federales o locales mejoren. Sin duda, esta debe ser la señal para evidenciar que es necesario un cambio de fondo en el sistema penitenciario mexicano porque no sólo necesitamos capturar delincuentes e incautar sus productos, necesitamos un sistema “reforzado” en donde la corrupción y la impunidad no tengan cavida, donde la justicia se cumpla.   

 

Referencias bibliográficas

 

Animal Político. Arturo Angel. http://www.animalpolitico.com (julio 14, 2015).

CNDH. Diagnóstico Nacional de supervisión Penitenciaria 2014. http://www.cndh.org.mx/. 

Forbes. Las personas más poderosas del mundo en 2013. http://www.forbes.com.mx/.

Forbes. The World's Billionaires #701 Joaquin Guzman Loera. http://www.forbes.com.mx/ (noviembre 3, 2009).

Procuraduría General de la República. Arely Gómez. Palabras de la Procuradora General de la República, Arely Gómez González en el hangar de PGR. http://www.gob.mx/ (enero 9, 2016).

UDLA. Índice de impunidad global 2015. http:// udlap.mx/cesij

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