Los mitos de beber dos litros de agua diariamente

Mariana pesa 60 kg, subió 6 en los últimos meses y ahora quiere regresar a su peso anterior. Para ello, va al gimnasio una hora al día, corre y hace ejercicios con aparatos, practica yoga en sauna para sudar todo lo posible, aquellos días en los que no empapa la ropa deportiva siente que no hizo suficiente esfuerzo. Además de la cuestión física, inició una dieta e incluso acudió con un “experto” en salud quien le recomendó tomar mínimo dos litros de agua diariamente para ayudarle a bajar de peso. Después de un mes de hacer estas actividades de forma rutinaria, Mariana sólo ha bajado 1 kg de peso y se siente frustrada, a sus amigas les cuenta que nunca ha sudado tanto ni ha tomado tanta agua y que no ve los resultados de su esfuerzo.

 

Pero, ¿Quién le dijo a Mariana que sudar es sinónimo de perder peso?, ¿por qué cree que mientras más sude más delgada estará?, además, ¿por qué cree que tomar más de dos litros de agua será benéfico en su objetivo? Me pregunto, ¿Por qué hay personas que se hacen llamar expertos en el tema y recomiendan tomar más de dos litros de agua? En qué momento la mercadotecnia de Bonafont influyó tanto en la sociedad que de verdad se cree que beber agua como camellos será útil para la salud. La respuesta a estas preguntas es: ignorancia. Igorancia por parte de Mariana, de Bonafont, del “experto” en salud y de la sociedad en general. Pero a través de este artículo explicaré por qué son conceptos erróneos. Analicemos el caso de Mariana desde un punto de vista fisiológico.

 

Mariana pesa 60 kg, supongamos que tiene 35 años y mide 1.60 metros. Su gasto energético basal, es decir, las calorías que necesita para llevar una vida normal es de 1,361 kcal al día, según la fórmula de Harris Benedict (Harris J, 1919). Si le agregamos su actividad física en el gimnasio, para la cual necesita 250 kcal al día, que ya es bastante, su requerimiento energético sería de 1,611 kcal; para fines prácticos lo redondearé a 1,600 kcal.

 

Entonces Mariana tiene un gasto energético total de 1,600 kcal. Además, deben considerarse sus necesidades hídricas, es decir, cuánta agua debe consumir. Para una persona con las características de Mariana, su requerimiento hídrico basal diario es de 1.5 litros; a esto habría que agregarle las pérdidas extras que no están estimadas en la fórmula original, tales como los 250 ml de sudor, lo cual también es mucho, que gastó en el gimnasio. Esto daría un resultado de 1,750 ml de agua.

 

Pero esperemos un momento antes de dar la razón a Bonafont y sus dos litros de agua. Que Mariana necesite 1,750 ml de agua como requerimiento hídrico total, no significa que debe ingerirlos. Esto se explica porque en el metabolismo energético de cualquier ser vivo, el consumo de una caloría es equivalente a la producción de 1 ml de agua. Entonces imaginemos que Mariana consumió 1,600 kcal, no importa si es grasa, proteína o carbohidratos, esto equivale a la producción de 1,600 ml de agua en su cuerpo; si su requerimiento hídrico es de 1,750 ml, quiere decir que por necesidad y no por placer, Mariana debe consumir 150 ml de agua para cumplir con sus requerimientos.

 

Una vez explicado esto, quisiera señalar las consecuencias de que Mariana consuma litro y medio más de lo requerido.  El organismo tiene a un gran aliado que se encarga de manejar los fluidos en el cuerpo, se llama riñón. Este órgano con forma de papa, del cual cada persona tiene un par, es el encargado de filtrar la sangre y extraer de ella algunas moléculas tóxicas (hay muchas otras de las cuales se ocupa el hígado) (Guyton C, 2011). Se entiende por molécula tóxica, cualquier sustancia, que en cantidades excesivas, pueden ser dañinas. El ejemplo clásico es la creatinina, molécula resultante de la destrucción de ciertas proteínas, principalmente musculares; asombrosamenet, el agua también puede considerse como una molécula tóxica. He mencionado ya que cualquier molécula en grandes cantidades podría ser tóxica.

 

Ahora, asumamos que Mariana no padece ninguna enfermedad renal, pero si consume dos litros diariamente, sus riñones van a filtrar creatinina, urea y toda el agua que tiene en exceso. De hecho, se hiciera una cuantificación de la orina, como hacemos en los hospitales, veríamos que casi todo el líquido extra lo va a orinar. Esta es una práctica común en las mujeres, quienes adoptan una botella de agua como fiel acompañante a todos lados, e irremediablemente visitan los baños de cualquier sitio al que van. Incluso ayer por la noche, Mariana entró al cine con su pareja, pidió un refresco light (500 ml de líquido) sólo por antojo, a media función tuvo que levantarse para ir al baño. También es cierto que la anatomía femenina de Mariana le confiere una vejiga con menor capacidad de almacenamiento y por ende, se llena más rápido, así que va al baño más veces que su pareja, quien permaneció en la sala y no se perdió la mejor escena de la película.

 

Cuando he hablado de este tema con alumnos o con otras personas, siempre surge la pregunta incrédula: ¿Cómo es posible que el agua llegue a ser tóxica, por qué dices que es una molécula tóxica?; si el agua es vida, el agua purifica. La respuesta es muy sencilla y se explica a partir de un punto de vista aparentemente tonto. El agua puede ahogar a cualquier persona, simplemente porque no estamos hechos para tener agua en nuestras vías respiratorias, de igual manera, no estamos hechos para tener más de cierta cantidad de agua en nuestros tejidos. En caso de que los riñones no puedan filtrar adecuadamente el agua, ya sea porque el volumen es demasiado o porque no funcionan bien, el líquido entrará a los tejidos y células, donde se modificará el balance entre agua y otras moléculas. Un ejemplo frecuente es el balance con relación al sodio. Las células deben contener cierta cantidad de sal, si el volumen de agua es mayor diluye al sodio, lo que provoca situaciones fatales como agitación psicomotriz, delirium, convulsiones e incluso la muerte (Spasovski G, 2014). Esto es terrible y peligroso, aunque generalmente nadie que cumpla el reto Bonafont se verá afectado con estos síntomas gracias a unos riñones funcionales.

 

Podría escribir muchísimo más acerca de este tema, existen libros y especialidades médicas destinadas al balance del agua, pero no es el objetivo. Regresemos con Mariana. En resumen, lo que debe hacer para bajar de peso es consumir menos calorías que su gasto energético total, si llega a perder un litro de sudor porque hizo yoga dentro de un sauna o estuvo corriendo en el desierto a 50 grados, tendrá que reponer ese líquido perdido. Pero en un día laboral normal, toda el agua extra que tome no la hará perder peso, tampoco le purificará el alma ni limpiará su cuerpo de impurezas, simplemente irá a orinar más veces y seguramente, conocerá los baños de cualquier lugar a donde vaya.

 

Referencias:

 

• Harris, J.; Benedict, F. "A Biometric Study of Basal Metabolism in Man",

Washington D.C. Carnegie Institute of Washington. 1919

• Spasovski, G. et al; "Hyponatremia Guideline on Diagnosis and Treatment for Hiponatremia".

Eur J Endocrinol. 2014; 170: G1-G47.

• Guyton C. Arthur & Hall E. John. "Tratado de Fisiología Médica",

 Elsevier, 2011.

 

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