Cambio Climático:Amenaza Inminente Para la Salud



El clima ha evolucionado siempre de forma natural, pero pruebas convincentes obtenidas en todo el mundo revelan que ahora está en marcha un nuevo tipo de cambio climático, que permite prever repercusiones drásticas sobre las personas, las economías y los ecosistemas.

El cambio climático es definido como una modificación estable y durable en la distribución de los patrones del clima en periodos que comprenden, desde décadas, hasta millones de años; puede limitarse a una región específica, o bien, abarcar toda la superficie terrestre. El término, a veces se refiere específicamente al cambio climático causado por la actividad humana, a diferencia de aquellos causados por procesos naturales del planeta y el sistema solar (variabilidad natural del clima). En este sentido, ha llegado a ser sinónimo de calentamiento global antropogénico, o sea, un aumento de las temperaturas por acción de los humanos.1

Los niveles de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera han aumentado vertiginosamente durante la era industrial debido a actividades humanas, como la deforestación o el intenso consumo de combustibles fósiles, estimulado por el crecimiento económico y demográfico. Los gases de efecto invernadero, como una manta que envolviera al planeta, retienen la energía térmica en la capa inferior de la atmósfera terrestre. Si los niveles ascienden demasiado, el consiguiente aumento global de la temperatura del aire, podría perturbar las pautas naturales del clima.2 Existe evidencia de que durante los últimos 30 años, cada década ha sido más cálida que cualquier década precedente desde 1850.3

Es así que, el cambio del clima mundial afecta el funcionamiento de muchos ecosistemas y la vida de las especies que los integran, incluida la humana, con algunos efectos benéficos: los inviernos más suaves reducirían el pico invernal de mortalidad de los países templados, mientras que en las regiones actualmente cálidas, unas temperaturas aún más altas podrían reducir la viabilidad de las poblaciones de mosquitos transmisores de enfermedades. Sin embargo, generalmente, los científicos consideran que la mayoría de las repercusiones del cambio climático en la salud son fundamentalmente adversas, pues crean ambientes propicios para la aparición y diseminación de patologías.

Entre los efectos directos en la salud se pueden incluir las lesiones y enfermedades ocasionadas por condiciones meteorológicas extremas, inundaciones y sobreexposición al calor; el incremento esperado en la mortalidad y morbilidad, predominantemente por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, por la mayor intensidad prevista y la duración de las olas de calor y por la contaminación del aire, así como por el aumento en los niveles de polen y otros alérgenos, el incremento de la transmisión de enfermedades infecciosas, ya que las elevadas temperaturas podrían ampliar el rango de acción de los distintos reservorios y vectores de enfermedades transmisibles, entre los cuales se destacan roedores, mosquitos y garrapatas.ibid (1)

Además, afecta el suministro de agua potable, debido a la creciente variabilidad de las precipitaciones. Su escasez pone en peligro la higiene y aumenta el riesgo de enfermedades diarreicas, que cada año provocan aproximadamente 760.000 defunciones de menores de cinco años. En los casos extremos, la escasez de agua causa sequía y hambruna. Se estima que para finales del siglo XXI el cambio climático haya aumentado la frecuencia y la intensidad de las sequías a nivel regional y mundial. Asimismo, se piensa que el aumento de las temperaturas y la variabilidad de las lluvias reducirán probablemente la producción de alimentos básicos en muchas de las regiones más pobres. Ello aumentará la prevalencia de malnutrición y desnutrición, que actualmente causan 3,1 millones de defunciones cada año. ibid (3)

Otros efectos menos directos pueden incluir, la preocupación, la depresión y el impacto negativo de migraciones masivas y conflictos regionales. Dichas migraciones masivas, pueden provocar la existencia de asentamientos humanos en condiciones precarias que deterioran la calidad de vida y el bienestar de las personas. ibid (1)

El cambio climático, constituye una seria amenaza para la humanidad y los sistemas naturales. Es una realidad a la que debemos hacer frente, ya que las repercusiones serán prácticamente irreversibles en años o decenios próximos. Los expertos marcan el aumento de 2ºC de temperatura como el umbral que no debemos alcanzar si no queremos vivir los peores impactos del cambio climático. Sin embargo, en los peores escenarios probables que los expertos pronostican, el aumento de temperatura podría llegar a los 4.8ºC para final de siglo. Es nuestra obligación comenzar a corregir las causas de este cambio y para ello, dar prioridad a la salud humana y ambiental sobre los intereses económicos imperantes del actual modelo global.


Referencias

  1. Ochoa Zaldivar, M., Castellanos Martínez, R., Ochoa Padierna, Z., & Oliveros Monzón, J. L. (2015). “Variabilidad y cambio climáticos: su repercusión en la salud”. Medisan, 19(7), 873-885.

  2. Depledge, J., Lamb, R., & Lawler, C. (2005). “Cuidar el clima: guía de la Convención Marco sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto”. In Cuidar el clima: guía de la Convención Marco sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto. ONU/UNFCCC.

  3. Organización Mundial de la Salud, “Cambio climático y salud”. Nota descriptiva 266. Septiembre, 2015.

Artículo de la semana
Artículos recientes
Secciones
Archivo

Revista Pensamiento Libre "Por la libre comunicación de las ideas" ®