La Reforma Educativa

04/03/2014

La cuestión educativa es uno de los temas de mayor relevancia en nuestros días desde el punto de vista sociocultural y político, y del que mucho se habla en los medios informativos de la sociedad mexicana. ¿Por qué? 

 

 

 

Hay muchos indicadores que evidencian la necesidad urgente de hacer cambios, por ejemplo, los resultados de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) nos colocan en el penúltimo lugar, de una lista de 123 países, sólo antes del Perú, donde los niños y los jóvenes mexicanos obtienen el lugar número 122 en los exámenes de ciencias y matemáticas. Además, existen tantos problemas y hechos del campo educativo y del ámbito social que nos han puesto al borde del abismo o en el dintel de la barbarie, lo cual denota no sólo una crisis dentro de la escuela o del sistema educativo sino una crisis social profunda.
Indicios de que hace falta enderezar el camino y más que una reforma educativa nos hace falta una reforma general de las cosas humanas, como lo sugirió Juan Amos Comenio, el fundador de la pedagogía moderna, quien propugnaba enseñar a todos todo y en todo momento.
Frente a este panorama, se pretende en este artículo resaltar con brevedad los puntos básicos que sugiere la política educativa de este sexenio 2012-2018.

¿Qué es la reforma educativa? ¿En qué consiste?
Se está entendiendo como reforma a los cambios que se generan o se implementan para reorganizar el sistema educativo. Para iniciar hablemos de la reforma educativa que desde el trabajo legislativo se aprobó en 2013 y declara que 2014 debe consolidarse como el año de la eficacia. Y se resume en los siguientes postulados:
• El gran propósito de la reforma constitucional en materia educativa es hacer de la educación la fuerza transformadora de México: calidad, equidad y profesores capacitados.
• Educación de calidad con equidad. Que otorgue igualdad de oportunidades a los mexicanos y garantice el interés superior de la niñez. Que será incluyente, distribuyendo mayores recursos a las zonas más pobres de México.
• Escuelas mejor equipadas, con instalaciones adecuadas y en buen estado. Escuelas de tiempo completo, para que los niños estén más tiempo en la escuela y su formación sea más completa. Con alimentos sanos y calientes.
• Mejores libros de texto y materiales educativos.
• Que los mexicanos sean capaces de beneficiar sus propias vidas, a sus familias y al país.
• Los maestros serán seleccionados con
base en el mérito y en sus capacidades. La evaluación de los maestros servirá para mejorar su desempeño.
• Para todo ello, el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) identificará las fortalezas y debilidades del sistema educativo. En suma, un sistema educativo responsable y eficiente.

Por su parte, la crítica que viene de los intelectuales que han hecho un análisis serio de las propuestas y de las leyes primarias y secundarias, entre ellos la comunidad de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, se puede resumir en:

• Es promocionada por los medios masivos más conservadores.
• Promueve una evaluación sancionadora y punitiva contraria a las potencialidades formadoras y positivas de la adecuada valoración del trabajo educativo.
• Vulnera los derechos laborales de los maestros.
• Las leyes que proponen una reforma educativa se hicieron con mucha prisa y no precisamente con la intervención de los expertos. Aprobada por los legisladores, prácticamente sin discusión.
• Se funda en una visión que somete la educación a los intereses privados e ignora la dimensión humanista y social del hecho educativo.
• Se funda en criterios políticos, administrativos y laborales sobre lo educativo, pues carece de una perspectiva pedagógica y de una propuesta sustantiva para el campo educativo.

Por todo ello demandan:

• Mayor respeto a los maestros y estudiantes de todos los niveles educativos del país.
• La suspensión inmediata del proceso
enmarcado bajo el concepto de reforma
educativa.
• La realización de un serio y profundo debate
nacional en el que se defina una verdadera propuesta de reforma para fortalecer la educación pública de México.

Se sabe desde las reformas anteriores que ninguna reforma puede rendir frutos en menos de tres o cinco años. En realidad se necesitan 20 años para consolidar una reforma y obtener resultados. Tenemos una historia de reformas que han respondido a planes partidistas o sexenales en los que se nos prometen los cambios anhelados, pero se implementan con premura y sobre la marcha se pretende ir resolviendo las necesidades y los imprevistos, siempre con escasos recursos humanos, materiales y económicos.

Por ello, se ha hecho una analogía de las reformas con las olas del mar que van y vienen y no pasa nada o que todo cambia para que nada cambie. ¿Se hizo una valoración de la reforma vigente y sobre esa base se pretenden corregir las deficiencias?

Sin embargo, ya está en proceso la reforma educativa que corresponde a este sexenio. Pensemos con una actitud positiva que sigue una discusión seria con una amplia participación como respuesta a la convocatoria para los Foros de Consulta que se están organizando con el propósito de revisar el modelo educativo.

El discurso oficial, en voz del Secretario de Educación, nos dice que 2014 será el año en que la reforma educativa tendrá que llegar a las aulas y no sólo estar enunciada en las leyes, para que se hagan realidad los cambios que exige la nueva legislación. Yo pensaría en que las exigencias sociales que demandan con urgencia los cambios en el sistema educativo para corregir los males sociales que nos aquejan y nos roban la tranquilidad y el bienestar social.

Esencial en toda reforma es la reforma curricular. Promete que se revisará el sistema de enseñanza y aprendizaje y que éste se adaptará a las necesidades actuales de los niños de hoy y al contexto mundial.

Con todo y todo, quedan muchas dudas y afloran varias interrogantes: ¿cómo llevar a la práctica lo que se aprobó en la ley?, ¿cómo crear las condiciones necesarias para operar la reforma educativa, a partir de esta realidad que hemos construido durante varias décadas?

El 2014 será el año de la cultura, ha declarado el Presidente de la República. Coincide con una necesidad apremiante, pues la educación y la cultura son los cimientos indispensables para construir la sociedad que anhelamos.

La elaboración de la ley es el primer peldaño de una escalera difícil de ascender. Para no sumar a nuestra trayectoria histórica un discurso demagógico es importante diseñar un proyecto común que garantice la amplia participación de los ciudadanos y los diferentes sectores sociales y crear condiciones y espacios para su factibilidad. Ello implica fomentar una nueva cultura política con base en el respeto y resaltar el valor de la participación ciudadana para la solución de los problemas, fortalecer la vida democrática, la libertad de expresión y los derechos humanos.

En el aspecto educativo, se advierte que la responsabilidad de la educación no está siendo compartida por la sociedad y los padres de familia, y que hay necesidad de incorporarlos bajo el reconocimiento de la urgente necesidad de mejorar la calidad de la educación. Así, la estrategia apuntaba a la creación de los consejos de participación social y a lograr su operatividad. Las evaluaciones indican que no ha sido así, tal vez sea necesario modificar la estrategia y ése es otro reto.

Please reload

Artículo de la semana

Los sistemas penitenciarios en México y el mundo

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo