¿Es Necesaria la Reforma Educativa?

El sistema Educativo nacional, se supone, permite cumplir con el mandato constitucional para que todos los mexicanos tengan acceso a la educación, lamentablemente no certifica la igualdad de oportunidades educativas. Todo lo contrario, funciona a través de un contexto que desde hace décadas ha generado un atraso educativo (lo que denota la desigualdad social que existe en México).

 

 

Imaginemos que la educación es un autobús del sistema público y que los profesores son los choferes de los mismos, como sabemos dentro del sistema de transporte existen buenos y malos choferes, lo ideal sería que todos los choferes tengan una capacitación adecuada para dar el servicio. Pueden toparse con baches o carreteras en mal estado, pero con una buena capacitación podrían sortearlo. Con esta analogía es fácil entender por qué existen rezagos educativos en el país.

Al tratarse de una reforma a la Constitución, se ha creado en México una polarización entre los que apoyan la reforma y los que no. Básicamente uno de los argumentos que más se utilizan es quitarle el poder al sindicato; para lograr este trabajo, se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, contemplando elementos que podrían marcar un antes y un después para el desarrollo económico, social y político de este país.

En primera instancia, se intenta crear el Sistema de Servicio Profesional Docente, el cual estará formado por concursos de ingresos para docentes y para la promoción a altos cargos con funciones de dirección y de supervisión en la educación básica y media superior. Gracias a esto se pondrán las reglas claras de ingreso, de promoción y de permanencia en el servicio docente. Así, para poder ser promovidos, se plantearán criterios claros, en el mismo caso del sistema de reconocimientos corresponderán exclusivamente al mérito y a la preparación de cada maestro. Esto es producto de que en la actualidad esta situación es manejada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE); este sindicato determina plazas (que en ocasiones son heredadas), salarios y cargos.

Por ello, se propuso que el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) pueda evaluar el desempeño y resultados del Sistema Educativo Nacional. Para esto, la reforma busca dotarlo de autonomía constitucional y, con ello, otorgarle facultades para diseñar y realizar los cambios necesarios que vaya requiriendo el sistema educativo. El trasfondo es que el INEE esté formado por personas con reconocida capacidad y que sea un cuerpo colegiado el que realice la selección de éstas. Desgraciadamente, el presidente de la junta de gobierno del INEE será propuesto ante el Senado de la República por el titular del Poder Ejecutivo nacional, hecho que politizará las decisiones.

De igual manera, la reforma buscará que la evaluación magisterial, en primer lugar, no sea voluntaria, sino netamente obligatoria para todo el profesorado; segundo, que la evaluación no se pueda pactar; en tercer lugar, consecuencias legales, es decir, el docente que repruebe la evaluación se tendrá que ir, dejándole el lugar a una persona con mayor capacitación profesional. No obstante, es de destacar que en la última evaluación nacional reprobó el 75% de los profesores.

Asimismo, se pretende crear “escuelas dignas” y “escuelas de tiempo completo” con criterios de calidad, equidad y autonomía de gestión de las escuelas, es decir, se busca darle a cada escuela los medios necesarios para que cada director haga las mejoras de infraestructura, compre los materiales didácticos, equipe a las escuelas, entre otras necesidades. Adicionalmente, se crea el Sistema de Información y Gestión Educativa. Éste tiene como propósito realizar un censo de escuelas, profesores y alumnos, con el fin de corroborar datos, ya que no se sabe con exactitud cuántas escuelas, alumnos o maestros hay en el sistema educativo mexicano.

Para finalizar se buscará impulsar el suministro sistemático de alimentos nutritivos y prohibir la comida que no favorezca a la salud de los educandos. Los alimentos que se proveerán tendrán que cumplir con las normas oficiales de la Secretaría de Salud. Además, por mandato constitucional se busca prohibir la comida chatarra. Sin duda ésta será una de las más grandes e históricas reformas en México.

Es posible que muchos docentes se resistan al cambio, pero siendo objetivos, esta reforma está diseñada para que los docentes tengan una mayor preparación, misma que se verá reflejada en nuestros niños y el crecimiento académico del país.

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