El Yin y el Yang del Islam

01/01/2014

Los hombres están a cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos sobre otros y en virtud de lo que en ellas gastan de sus riquezas. Las habrá que sean rectas, obedientes y que guarden, cuando no las vean, aquello que Allah manda guardar. Pero aquellas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles, pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas.
Sura 4: 34, Corán

 

 

El islam es una es una de las tres religiones monoteístas más importantes del mundo, cuenta aproximadamente con mil 150 millones de seguidores por todo el globo. Sus principales bastiones se encuentran en Indonesia y Malasia. Los musulmanes creen en todos los profetas y en sus libros sagrados. Además, sostienen que Moisés vino a revelar la Torah, David los salmos y Jesús el evangelio, mientras que Mahoma es el profeta más moderno y vino a revelar el último y más vanguardista libro: el Corán. El Corán es una obra que, además de abordar cuestiones religiosas, también abarca aspectos sociales. Es una compilación de 23 años de distintas revelaciones.

El islam tiene objetivos muy específicos, como hacer prevalecer la Sharia, un detallado código de conducta que se encarga de regular a la sociedad musulmana. Lo que busca es conservar la religión y espiritualidad de las personas, cuidar el ser, el intelecto, los bienes, la familia y el honor. Para los musulmanes, si la Sharia los exhorta hacia algo es porque es benéfico o su beneficio es mayor que su perjuicio, si niega o prohíbe algo es porque su perjuicio es mayor que el beneficio o es malo en su totalidad. Lo más importante para el islam es el bienestar, tanto público como privado, y busca ante todo la prevención del mal social.

Un ejemplo claro es la legislación que prohíbe el alcohol, que se explica porque el islam no acepta ninguna forma de escape de la realidad o distorsión de la vida. Todas las leyes que emanan del islam tienen que ser basadas en el interés público, ya que el islam siempre busca el bienestar de la sociedad. Por ello cuenta con principios como elwaqf, que consiste en una donación en usufructo a perpetuidad, en donde los musulmanes con posibilidades económicas le compran regalos a Alá y los donan a la comunidad. Los regalos más comunes son escuelas, hospitales, edificios y agua, en los que el gobierno no tiene injerencia alguna y es el donador quien los mantiene de por vida.

A pesar de todas las bondades que se encuentran en el islam, es una religión basada en un sistema patriarcal, que promueve una “superioridad masculina” y deja a la mujer en una situación de completa desventaja. Es cierto que el profeta Mohamed fue un pionero al darle derechos a la mujer, pues nunca antes, en ninguna religión, las mujeres habían sido tomadas en cuenta, al grado de no contar con derecho alguno. No obstante estos derechos fueron dados de manera desigual, porque el mismo islam señala que no existe igualdad de género.

El Corán señala que una mujer recibirá la mitad de herencia que el hombre y frente a la corte su opinión vale la mitad que la del mismo. Además indica que el hombre puede ejercer control sobre ella y si es necesario golpearla o encerrarla en su casa “hasta que se la lleve la muerte” (esto está sujeto a distintas interpretaciones en las diversas sectas del islam). Según Riffat Hassan, profesor de estudios religiosos de la universidad de Louisville, “la forma en la que el Islam ha sido practicado en las sociedades musulmanas por siglos, ha dejado a millones de mujeres musulmanas con las almas, mentes y cuerpos maltratados”.

Generalizar sería un error, sin embargo, la mayoría de los países musulmanes no han utilizado el islam para liberar, si no para afianzar la desigualdad entre ambos sexos, colocando a las mujeres en una posición de gran vulnerabilidad. Aunque desde un lente occidental el islam pueda parecer injusto y retrógrado, no podemos dejar de reconocer que ha habido grandes avances en cuanto a materia de género.

Al igual que las demás religiones, el islam tiene matices positivos y negativos, siendo más populares los pasivos de dicha religión debido a la gran cobertura que tiene lo negativo del islam en la comunicación occidental. La desinformación ha logrado crear una perspectiva negativa sobre esta religión.

Por ello, es importante darnos a la tarea de estudiar sobre esta fe y crear nuestra propia opinión, puesto que es la religión de mayor crecimiento a nivel mundial, a la cual se le suman cientos de fieles cada día. Por cierto, indicadores arrojan que aproximadamente 25 mil mexicanos se han convertido al islam.

Fuente consultada
Neyer, Lisa. “The Women of Islam”. Consultado el 19 de noviembre de 2013, de http://content.time.com/time/world/ article/0,8599,185647-1,00.html

 

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