Guillermo Canales: La Voz de Back in Time

Guillermo Canales, locutor de radio, lleva más de una década acompañando diariamente a los toluqueños a regresar a sus hogares cada noche. Poseedor de un estilo inconfundible, es probablemente la voz más escuchada en el Valle de Toluca, cuestión que lo convierte en objetivo conocer al hombre y al profesional más allá de su voz.

 

Guillermo muchas gracias por concedernos esta entrevista, ¿cómo estás?
Estoy muy bien, gracias. Es un placer estar con ustedes.

Naciste en Chicago, ¿cuánto tiempo estuviste por allá?
Así es, allá nací, pero mis padres se regresaron a vivir a México cuando apenas tenía 6 años. Sólo estudié ahí hasta el kínder, pero la ciudad me gustaba mucho, es una ciudad hermosa.

¿Cómo fue tu llegada a México?
Sufrí mucho cuando regresamos, fue una experiencia traumatizante. Me gustaba mucho Chicago, me encantaba la escuela y estar con mis amigos. De hecho, por muchos años tuve el deseo de regresar, pero fíjate lo que son las cosas, ahora que puedo hacerlo no quiero. Estoy muy a gusto, he aprendido a querer a este país, he echado raíces aquí. México me lo ha dado todo.

Dices que fue traumatizante, ¿tu conducta se vio afectada por ello?
Muy traumatizante, casi se me olvida el inglés, y eso que lo aprendí antes que el español. Me volví introvertido, mis primos me pedían que tradujera palabras de español a inglés y se burlaban de mí. Fue muy difícil.

¿Has regresado a Estados Unidos?
Me sigue encantando Estados Unidos, fui a Chicago hace unos años para enfrentarme a esa obsesión de volver. La ciudad sigue igual de hermosa y la estaré visitando cada vez que pueda, pero nada más.

 

¿De pequeño se notaba tu interés por el trabajo que ahora desempeñas?
Es muy curioso cómo desde niño se ven las cualidades. Mi papá tiene una grabación mía, que no me ha querido dar, imitando a unos locutores de Estados Unidos. Me dice que la grabación es impresionante, que hablaba con fluidez, mucha velocidad, una dicción que ya quisiera tener ahora. Viene en mis genes, porque no había conciencia de lo que era la radio, sin embargo ya me gustaba. Desde niño se veía perfilada.

 

¿De dónde la sensibilidad por la música?
A mi padre le encanta escuchar música, pero no se dedicó a nada relacionado. Este amor por la música y por la radio lo he ido cultivando a lo largo de muchos años, desde mi infancia, mi pubertad, juventud y adultez, se me metió muy hondo, pero me costó mucho trabajo entenderlo.

 

¿Por qué fue complicado entenderlo?
En algún momento decidí dedicarme a otras cosas y fue duro en un momento dado darme cuenta que de que ése no era el camino. Pero fue muy hermoso entrar por fin a la radio y más porque tuve que sacrificar muchas cosas, es el precio que en ese momento pagué. Me encontré a mí mismo y desde entonces es a lo que me he dedicado.

 

¿Cómo te inicias en los medios de comunicación?
Entré al STIRT en la ciudad de Mérida, me acogieron, me dieron la oportunidad y empecé a trabajar en una empresa local. Hoy la cadena se llama Raza. Antes la radio funcionaba de tal manera que siempre tenía que haber una persona en la emisora para transmitir. La emisora trabajaba de 5:30 a. m. a 11:00 p. m., contaba con cuatro locutores, cada uno descansaba un día a la semana, y hacía falta un quinto locutor que cubriera esos días y así empecé. Poco a poco me tuve que ganar mi lugar, logré obtener mi plaza y eso me garantizaba descansar un día a la semana. Realizaba otros trabajos en la misma empresa, lo que me ayudó a entender mejor el mundo de la radio. Me la creí y pensé que podía ser parte de eso.

 

¿Cómo surge y cuáles son los primeros pasos para hacer realidad Back in time?
Obviamente es un programa de música que me gusta, de los 70 y 80. Prácticamente escuché nueva la música que se presenta. Les voy a decir una cosa que me parece interesante, cuando comencé a trabajar en Mérida, en aquel entonces sólo había una emisora que tocaba música en inglés y a la fecha aún existe, la XHGL. Ahí empezó un programa donde retomaban música de los 80. Yo la escuchaba, pero el locutor sólo decía la canción que a continuación tocaría. Yo pensaba que le hacía falta poner en contexto las cosas, ¡platicar algo más! Entonces, me invitan a trabajar a grupo Acir en 1993, nacía una emisora, la XHYU.

Decido hacer un programa parecido en 1994, lo pongo a la misma hora, intencionalmente, y a la gente le gustó. Contar las historias detrás de las canciones y de los artistas, historias inverosímiles, que parece que las inventó alguien. Desafortunadamente, la carga de trabajo en la emisora fue aumentando y tuvimos que concluir con ese programa. En el momento en que termina, el programa tenía el nivel de audiencia más alto, inclusive más que las emisoras populares. Y me quedé con el anhelo de volverlo a hacer.

 

¿Por qué te mandaron a Toluca?
Me salí un mes de la empresa, regresé a ella y me mandan a Toluca. Recuerden que esta empresa antes tenía otro nombre, con base en Toluca y con estaciones en Celaya, Puebla, Pachuca y Toluca. Venden Puebla, Pachuca y Toluca a grupo Acir y necesitaban gente. El concepto de Back in time es tan noble que yo imaginaba que en todas las plazas se tendría un programa similar. Resulta que había un programa sin locutor con esas características, ese programa era un problema para la empresa porque no tenía suficiente música, entre muchas cosas. En el primer encuentro de trabajo que tuve nos plantearon ese problema. Básicamente se me asignó resolver dicho problema porque yo ya iba a estar en Toluca. La plaza era muy importante y necesitaba atención. En un inicio teníamos dos emisoras gruperas en Toluca y se dieron cuenta que se debía personalizar la atención a la audiencia y a eso vine, a programar. Lo del programa se dio después.

 

¿Qué día comienza Back in time?
Yo quería que el programa comenzara el 9 del 9 del 99. Se me hacía una fecha mágica, de hecho tenía la autorización pero por la carga de trabajo se tuvo que posponer hasta el 11 de octubre del 99. Les cuento una anécdota, el programa iba a ser grabado, antes transmitíamos de 9 a 11 de la noche. Lo grabé y algo hice mal y se borró. Lo tuve que hacer en vivo y estaba muy nervioso, pero fue la patada de buena suerte. La respuesta fue muy buena.

 

¿Cómo fue el proceso de desarrollo de tu peculiar estilo?
Después de 20 años en la radio salió solo. Pero en los 90 me preocupaba eso y no lo van a creer, pero era impresionante, teníamos locutores a los que yo admiro mucho como Martín Hernández o Sharon Fernández, lo increíble es que en todas las plazas había locutores como ellos. Estamos en el 2013 y aún hay compañeros que pretenden grabar como ellos. Me di cuenta de la importancia de desarrollar un estilo y fui tomando elementos de muchos, de muchísimos lados. Y no hay nada nuevo, no inventé nada, fui juntando elementos que ya existen para crear uno nuevo.

 

¿Has ido modificándolo?
Por supuesto, en los primeros años es increíble la cantidad de errores que se cometen. A través del ensayo y del error y lo que la misma gente te va diciendo. Eso es lo que mejor mide, uno puede creer que va bien, pero la gente te abre los ojos. Hace unos años aprendí que cuando estás en una posición de comunicador, es más importante escuchar que hablar. Siempre que tengo la oportunidad de dar talleres sobre locución, enfatizo sobre la crítica, les aclaro que no existe diferencia entre crítica constructiva y negativa, es crítica y ya. Aún cuando te dicen algo con mala leche, si eres listo, sabes que reflejan una realidad y te pueden ayudar, por muy mal intencionado que sea. Por ejemplo, con las muletillas, la gente inmediatamente se percata y te lo comunica, sólo debes agradecer. Y cuando preparo los programas, leo el contenido, me percato de ello y lo trato de corregir.

 

¿Quién decide las canciones que se tocan y cómo es el proceso de investigación para contextualizarlas?
Yo hago la programación y hago la investigación. Conforme me van pidiendo canciones, el día de películas, los cumpleaños y las fechas especiales se van programando, no se improvisa en el programa, no me gusta hacerlo. Sobre la información, hoy en día la encuentras en todas partes, es impresionante. Esa era una excelente pregunta en los 90. No había forma de enterarse. Tuve que invertir en libros especializados. No por nada estamos en la era de la información, está al alcance de todos, el que la quiere de verdad la consigue. Hoy tenemos historias interesantes que nunca pensé encontrar y son sorpresas muy gratas. Además me pregunto, si existe toda esa información, ¿por qué nadie la comparte? Yo con todo gusto lo hago.

 

¿Cuántos puntos de rating tienes?
Más que eso, el programa funciona bien, ha durado mucho tiempo y cuando imparto talleres o pláticas, es impresionante lo parecido que es la relación que tengo con el oficio a un matrimonio. Bien dicen que son las dos decisiones más importantes de la vida, son lo mismo. Hay días que no sabes por qué lo hiciste y hay otros que agradeces haber tomado esa decisión.

 

¿Qué tiene la radio en comparación con otros medios?
Dispara la imaginación y eso es extremadamente poderoso con lo que puedes jugar. La tele tiene muchísimos beneficios, pero su costo es mucho mayor. Por ejemplo, los miércoles hablamos de películas, y yo digo que Cinépolis y Cinemex deberían vender tacos al pastor, ok es un chiste malo, pero lo que quiero es que el radioescucha me imagine o se imagine comiendo un taco en la sala, los olores, la imagen, etcétera. Por eso a veces digo cosas extrañas.

 

¿Harías televisión?
Me encantaría, no tanto como la radio, pero por supuesto. Estoy abierto a ello y como saben vienen nuevas cadenas y es un área de oportunidad.

 

¿Qué le quieres dejar a tu auditorio?
Don’t worry be happy. La gente que me escucha es muy ocupada, gente que está creciendo, que está haciendo su patrimonio, hombres y mujeres con mucho trabajo. La idea es que por ese ratito no se preocupen y que sean felices. Hay una canción de Pablo Milanés que habla de los recuerdos, ¿dónde están? La misma canción se responde, están debajo de la piel. Quiero sacarlos de sus problemas compartiéndoles las canciones y sus historias.

Eres un ícono cultural en el Valle de Toluca, ¿qué te deja eso?
Lo que me gusta es compartir esas canciones y platicar esas historias. Acompañar a los que me escuchan. Eso me hace realmente feliz. Estar en un medio de comunicación te confiere responsabilidad y ciertas cosas como credibilidad, pero no hay que perder de vista la razón de por qué esta uno aquí.

 

¿Qué quieres decirle a los lectores de Pensamiento Libre?
¡Que escuchen el programa! Que nunca se olviden de la radio como medio. La radio nunca va a dejar de existir como tal, pero ciertamente vienen cambios muy fuertes. Estamos trabajando para ganarnos, otra vez, un lugar entre la gente. También invitarlos a querer a nuestro país, porque uno de los graves problemas que tenemos es que hacen falta verdaderos patriotas en el día a día.

 

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