¿Qué Opciones Tiene los Jóvenes? La Elección de Carrera, Una Decisión Informada

05/03/2013

 

Cuando tomadores de decisiones y líderes de opinión abordan el tema del ingreso a la educación superior, generalmente se refieren a la poca cobertura que se tiene en este nivel educativo, sin embargo, hay asuntos referentes a la elección de carrera que pueden resultar determinantes para la permanencia y culminación de los estudios profesionales. Si bien es cierto que la cobertura en educación superior en nuestro país llega apenas a poco más de 30%, también lo es que la información con la que cuentan los aspirantes en muchos casos es limitada y es ahí donde se abre un área de oportunidad para crear una gran diferencia entre los jóvenes, a través de la información sistematizada, sencilla y orientada para que, ante una oferta de educación superior con muchos retos por delante, puedan conocer todas las opciones que tienen a su alcance y a las cuales pueden tener acceso.

El interés y la vocación de la elección de carrera.

Hace unos meses decidí visitar una preparatoria pública del Estado de México, la única intención era conocer la percepción que los estudiantes tenían sobre sus intereses profesionales, laborales, las oportunidades u obstáculos que percibían, así como la oferta pública de educación superior que tenían a su alcance. La impresión con la que me quedé es que con frecuencia en sus centros de estudio los orientadores vocacionales les hablan sobre la importancia de elegir una carrera, pero pocas son las intervenciones que existen actualmente para motivarlos e informarlos al respecto.

Las carencias económicas en sus hogares y la falta de oportunidades en el mercado laboral siembran en ellos la desilusión por la posibilidad de seguir estudiando lo que desearían o lo que les permitiera lograr un desarrollo personal y profesional. La realidad los excede. Pensar en el futuro a pocos les causa ilusión, a otros les angustia e incomoda.

Aquel día comenzamos a hablar de cosas poco científicas pero también determinantes, de no perder de vista lo que deseaban lograr desde niños, de sus sueños, de la construcción de su propio futuro. Con el paso de los minutos la conversación fue creciendo y hablamos de realidades, de los números del mercado laboral, pero también de la información a su alcance que no sabían que existía y de las posibilidades.

Los rechazados

Un aspecto que resaltó en la conversación fue sobre los alumnos rechazados. “¿Para qué hacer el esfuerzo si ya sé que no voy a entrar? La selección es injusta”, comentaron. De acuerdo con el Movimiento de Estudiantes Excluidos de la Educación Superior, sólo en 2012 alrededor de 200 mil aspirantes fueron rechazados en su intento de ingresar a las principales universidades de la zona metropolitana del Distrito Federal, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN)1.

Sin embargo, cuando se realiza un sondeo entre los estudiantes, pocos son quienes tienen conocimiento sobre una oferta más amplia y diversa de educación pública superior, como la que ofrecen las universidades tecnológicas, universidades politécnicas, institutos tecnológicos e incluso la educación a distancia. Generalmente se generan impresiones sobre dichas instituciones que difícilmente cambian con el tiempo. Entre las principales ideas alrededor de las mismas, se encuentra la creencia de que dichas instituciones sólo ofertan títulos de Técnico Superior Universitario2, oferta con la que dieron inicio, pero que ahora se ha ampliado hasta ofrecer licenciaturas e ingenierías.

La mayoría de los mexicanos conocemos y reconocemos el trabajo de investigación, formación y difusión que se realiza en las universidades federales (UAM, UNAM, IPN), no obstante, somos pocos quienes hemos indagado en los logros y el trabajo que han desarrollado las instituciones de educación superior públicas más próximas a nosotros, así como la oferta de educación a distancia que recientemente se ha abierto y sigue creciendo. Sin que dicha oferta cumpla las expectativas de todos, acercarse e informarse puede ser un paso importante dentro del proceso de definición de los estudios superiores.

La información sobre el sistema

Para decirlo en pocas palabras, hasta hace unos años, de más de 2 mil 442 instituciones de educación superior, había cuatro universidades públicas federales que concentraban casi 14% de la matrícula total, 55 universidades públicas estatales con alrededor de 30% de la matrícula, 239 institutos tecnológicos con 12.5% de los estudiantes, casi 70 universidades tecnológicas, más de 32 universidades politécnicas, más de mil 407 universidades privadas con sólo alrededor de 33% de la matrícula total; además de los centros públicos de investigación (27), escuelas normales públicas (268), escuelas normales particulares (192) y universidades públicas interculturales que concentran un menor número de estudiantes3.

Esta oferta educativa viene acompañada de un número de carreras diversas, sin embargo, casi 55% de los egresados de todas las instituciones de educación superior se concentraban en carreras como administración, contaduría y finanzas, derecho, formación docente en educación, ingeniería mecánica, industrial y textil, mecánica, ingeniería en computación, medicina, terapia y optometría, pedagogía y ciencias de la educación. Sólo alrededor de 6% estudiaba carreras relativas a ingeniería extractiva, metalúrgica y forestal, ciencias de la salud, ecología, ingeniería ambiental, física, astronomía o bioquímica.

El nombrar las carreras menos solicitadas no es necesariamente indicativo de que éstas sean las que ofrecen más espacios dentro del mercado laboral. Se ha encontrado que en países como México las personas con carreras como administración o derecho son solicitadas en mayor medida, pero en empleos que no les requieren conocimientos especializados o multitareas, lo que viene acompañado con un perfil de trabajos temporales y con bajos salarios, comparados con aquellas carreras en la que la demanda de mano de obra es poca, pero cuya especialización es requerida en sectores donde el conocimiento se remunera a niveles competitivos.

Para emplearse en este país y lograr remuneraciones competitivas, en la mayoría de los casos es necesaria una preparación más estricta, incluso, considerar la posibilidad de migrar dentro del país o buscar las condiciones para ser emprendedor. Es decir, valorar, mientras se cursan los estudios superiores, si se optará por estudiar para emplearse o si se utilizarán los conocimientos adquiridos para iniciar emprendimientos que ofrezcan productos o servicios de valor agregado.

¿Qué debo considerar en mi decisión?

En este sentido, cuando hablo con jóvenes sobre la decisión para continuar estudiando en un nivelsuperior hago énfasis en que si bien ésta puede estar determinada por factores diversos, como el económico, quizá el de mayor peso, vale la pena hacer un alto y valorar las opciones que se puedeir abriendo y generando a través de la definición de lo que desean para su futuro.

Así, les recomiendo considerar y cuestionarse sobre los siguientes puntos:
1. ¿Para qué quiero estudiar y con qué herramientas quiero contar? (sus intereses, deseos y objetivos).
2. Sus habilidades.
3. Actividades que voy a desarrollar.
4. Las opciones que se observan en el mercado laboral (próximo y en otras regiones).
5. Oferta educativa próxima, en estados vecinos y en línea.

Asimismo, sobre la oferta de educación privada hago especial énfasis en que pongan atención en lo siguiente:
1. REVOE. Que tenga una clave REVOE reconocida/aprobada por la SEP (¿no querrás terminar de estudiar/pagar y que tus estudios no sean válidos?).
2. Plan de estudios comparado con otras escuelas. ¿Qué te ofrece?
3. Oportunidades de trabajo en tus primeros años de egresado.
4. TSU o licenciatura. Diferencias en tiempo y preparación.

Por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) se hizo un esfuerzo a través de la página www.decidetucarrera.sep.gob.mx para ofrecer a los alumnos de educación media superior mayor información sobre las opciones públicas que tienen. Sin embargo, dadas las condiciones que existen tanto del lado de la oferta como de la demanda de educación superior, este esfuerzo resultatotalmente insuficiente, por lo que autoridades educativas, profesores de bachillerato y orientadores vocacionales deben estar conscientes de las necesidades de los jóvenes para que las opciones de educación superior, de por sí ya limitadas, no lo estén más por falta de información rica, precisa y contundente entre los jóvenes de bachillerato.

A modo de conclusión, vale reflexionar cómo en estos tiempos, en que la información sobrepasa la capacidad para sistematizarla y priorizarla, iniciativas como la de la SEP no son suficientes para que los jóvenes definan su vocación y contemplen más opciones de estudios dentro de la oferta existente. Es deber de quienes trabajan en el sistema educativo informar más y mejor. Las investigaciones tradicionales en las que se envía a los alumnos a pedir folletos a las universidades de su interés no son suficientes. El uso del internet abre entonces múltiples oportunidades para que los alumnos no sólo al final del bachillerato o vocacional vayan y pidan folletos, sino para que a lo largo de su trayectoria preparatoria indaguen sobre las habilidades y conocimientos que requieren o podrían requerir en el desarrollo de ámbitos cuyas profesiones quizá aún no existen, así como sus aplicaciones. Lograr dicha identificación les permitirá ir poniendo más atención en las materias que podrían contribuirles en mayor medida a perfilarse hacia una institución de educación superior.

Es necesario contar con más y mejor información sobre las habilidades y conocimientos requeridos en las carreras de su preferencia, las aplicaciones de los mismos, las oportunidades y posibles salidas en el mercado laboral; también podemos contribuir a empoderar y motivar a los jóvenes que han logrado ingresar y permanecer en la educación media superior a trabajar en busca de la definición y cumplimiento de sus metas de desarrollo personal y profesional.

No permitamos como sociedad que los deseos de crecimiento y movilidad social de nuestros jóvenes se queden atrapados incluso antes de concluir la educación media superior.

1 Con información de Educación a Debate (consultado el 20 de noviembre de 2012 en http://educacionadebate.org/38467/deja-calderon-mas-excluidos-universitarios-que-en-2006/#.UELAMmiP30o).
2 El Técnico Superior Universitario (TSU) requiere estudios de nivel bachillerato (medio superior), forma profesionistas técnicamente capacitados para el trabajo en una disciplina específica, sus programas de estudio son de dos años, es de carácter terminal y no alcanza el nivel de licenciatura. Nivel 5B en la clasificación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)
3 Información obtenida del formato 911 de la SEP.

etiquetas:

Please reload

Artículo de la semana

Carta de la directora

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo