Mecanismos de Desarrollo Limpio

01/01/2013

 

¿Funcionan los acuerdos entre naciones del primer mundo y países en vía de desarrollo para reducir las emisiones de CO2?

En la década de los 70 se dio una discusión entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo acerca del creciente deterioro ambiental. Se argumentaba, desde el sur, que el norte había alcanzado esos niveles de prosperidad a través del uso intensivo de recursos y la consecuente generación de desechos, y que en esas condiciones pretendían imponer regulaciones ambientales condenando a los primeros a un crecimiento cero. Hoy sabemos que esa polémica fue zanjada con el concepto de la sustentabilidad del desarrollo y sus alcances, que mediaban el crecimiento  y el deterioro ambiental.

¿Cómo están las cosas hoy? ¿Qué posibilidades tienen las empresas y los gobiernos de economías emergentes como por ejemplo las del BRIC —Brasil, Rusia, India y China— o economías equivalentes como las de  México y Corea del Sur?

En el marco del Protocolo de Kioto se acordó que los países desarrollados y sus empresas pudieran celebrar pactos con el objetivo de disminuir sus emisiones. Estos acuerdos, llamados genéricamente Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) suponen la generación de proyectos de reducción de emisiones en países en desarrollo.

Existen diversas variantes de MDL, una de ellas es la transferencia de tecnología limpia que supone que los países desarrollados identifiquen naciones en las que se pueden desarrollar tecnologías con menores impactos ambientales. Al hacer esto, reciben una certificación que les permite mantener sus niveles de emisiones. Otro mecanismo diseñado para estos fines es el de los bonos de carbono, un esquema incluido en el Protocolo en 1997 que le asigna valor económico a una tonelada de CO2, y lo convierte en un bien canjeable dentro del mercado. De esta manera, países con altos niveles de emisiones pueden comprar certificados que les permiten seguir manteniendo su ritmo de producción mientras invierten en proyectos que generan menores emisiones.

En palabras de Gabriel Quadri, director de Sistemas Integrales de Gestión Ambiental (SIGEA), el mercado de bonos de carbono presenta ventajas y desventajas. Por un lado —argumenta—, los MDL y el mercado de bonos de carbono han permitido a países en vías de desarrollo generar tecnologías más limpias, que no podrían costear de otra manera, como la producción de energía eólica o la construcción de rellenos sanitarios. Sin embargo, Quadri advierte varios problemas: en primer lugar, el sistema de reducción de emisiones no funciona a escala global, ya que lo que se deja de emitir en una región, se emite en otra que adquiere ese derecho. Por otro lado, el experto plantea que los MDL son ineficaces debido a su alta regulación, su discrecionalidad y la falta de certidumbre financiera para los inversionistas. Quadri se muestra escéptico con los acuerdos posteriores a 2012, ya que argumenta que muchos países, como China o Estados Unidos, se negarán a firmarlos, mientras que otras economías, como la mexicana y la brasileña, quedarían excluidas por su nivel de desarrollo.

Pero vayamos a un ejemplo concreto: el Metrobús de la Ciudad de México es, como se sabe, un mecanismo de transporte que supuestamente disminuye la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero. Un primer paso para poder vender bonos de carbono es contar con una línea base, es decir, el monto de emisiones previas al desarrollo del proyecto. Una vez en marcha, se asume que este medio de transporte contaminará menos por dos razones: una tecnológica, que supone la sustitución de microbuses obsoletos y contaminantes por unidades de mayor eficacia ambiental. Otra modal, ya que se asume que usuarios de autos particulares cambiarán éstos por el Metrobús. El siguiente paso en el proceso es que un verificador acreditado ante la Organización de las Naciones Unidas audite la reducción de emisiones y la presente al comité nacional que se encarga de supervisar los MDL en México (y que es parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat). Cuando esto ocurre, interviene una entidad compradora de la reducción.

Guillermo Calderón, director general del Metrobús, me explica que actualmente su proyecto logra dejar de emitir 100 mil toneladas de CO2, y que han comercializado 30 mil ante el Fondo Español de Carbono con un costo promedio de 10 euros por tonelada. El Fondo, a su vez, comercializa este certificado o lo cede al gobierno de España, mientras que Metrobús utiliza este recurso para proyectos de tecnología limpia.

Los MDL son mecanismos que permiten una conciliación entre los países que firmaron el Protocolo de Kioto. Existen algunas voces críticas que argumentan que si desde el desarrollo no se asumen acuerdos, serán inviables por completo, pero es probable que sea prematuro emitir una opinión sobre su eficacia… al tiempo.

etiquetas:

Please reload

Artículo de la semana

COVID-19 y el nuevo orden mundial

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo