Guillermo Legorreta Martínez, Presidente Municipal de Toluca

01/11/2012

El próximo 13 de diciembre, Toluca, capital del Estado de México,cumplirá 200 años de haberse constituido formalmente como municipio. Indudablemente, esto es causa de gozo y orgullo para sus habitantes. Es también el momento idóneo para analizar qué rumbo tiene la ciudad y hacia dónde se proyecta los próximos años.

 

 

Por esta razón, en este número de Pensamiento Libre hemos entrevistado al maestro Guillermo Legorreta Martínez, quien desde el 10 de febrero de 2012 asumió la presidencia municipal de la administración 2009-2012 y, por ello es el encargado de concluirla.

 

¿Quién es Guillermo Legorreta?

 

Un luchador, una persona decidida a alcanzar sus objetivos. Fui formado desde muy temprana edad en un seno familiar donde la mamá sacó adelante a sus dos hijos varones. Mi mamá es madre soltera y con mucho esfuerzo logró enviarnos a la universidad. Mi hermano es ingeniero y yo soy licenciado en Ciencias Políticas, ambos tenemos estudios de posgrado.

 

Desde que yo era niño mi mamá me enseñó que para triunfar en la vida era necesario esforzarse hasta el límite, siempre conservando los valores que nos inculcó, particularmente el gusto y la fe por la vida. Le agradezco haberme hecho saber que todos los proyectos son realizables y cualquier meta alcanzable, incluso las que parecen complicadas o imposibles

 

¿Qué lo motivó a dedicar su vida al servicio público?

 

Primero la necesidad. Cuando yo tenía 12 años, siendo presidente municipal don Emilio Chuayffet, tuve la oportunidad de intervenir en un medio de comunicación local y hablar acerca de un proyecto que existía de ampliar las vías del ferrocarril. Le pedí al entonces presidente municipal que no nos quitara nuestras áreas verdes. Días después recibí una carta de respuesta donde el Lic.Chuayffet me decía que iba a respetar mi petición y, con ello, las áreas verdes que iban a resultar afectadas.

 

En ese momento supe que si yo hablaba, si alzaba un poco la voz, podía cambiar tanto mi realidad como la de mucha gente a mi alrededor. Es por ello que el servicio público me atrajo, porque mi trabajo me permitiría ayudar a los demás. Esto es algo que siempre haré, ya sea desde el servicio público o de manera personal, hasta el último día de mi vida: ayudar a quienes más lo necesitan.

 

Háblenos un poco acerca de su trayectoria política.

 

Se puede decir que mi actividad política comenzó cuando realizaba mis estudios de licenciatura en la Universidad Autónoma del Estado de México. Fui consejero estudiantil, pero una vez egresado, con un grupo de amigos, formamos una asociación nacional de estudiantes. De hecho siempre fui muy participativo. Fui un estudiante de buenos promedios y me gustaba mucho practicar tanto la poesía como la oratoria.

 

En el servicio público yo empecé desde abajo, como analista. Posteriormente fui escalando peldaños: jefe de departamento, subdirector, director, director general, presidente del Instituto de Capacitación y Desarrollo Político del Estado de México, secretario del ayuntamiento y hoy presidente municipal. He tenido desde el trabajo más modesto hasta un cargo donde se toman decisiones.

 

¿Por qué buscar desarrollarse en el ámbito municipal y no en el ámbito estatal o federal?

Bueno, ya lo he hecho tanto en el ámbito estatal como en el federal. He tenido también la oportunidad de participar en temas de administración y opinión pública a nivel internacional. Me faltaba conocer la administración pública municipal y durante esta administración he tenido esta oportunidad. Hoy estoy gratamente complacido y contento de tener una experiencia tan formativa como lo es ser alcalde de la capital del estado más importante del país.

 

He tenido la fortuna de participar en los tres niveles de gobierno, y ojalá tenga la posibilidad de seguir adentrándome en cada uno de ellos, aportando modesta y humildemente lo que profesionalmente pueda.

 

¿Cuál ha sido su mayor logro como presidente municipal de Toluca?

 

Creo que dejar en el rostro de la gente y en el recuerdo que un presidente municipal puede ser también, y debe ser, un hombre con enorme sensibilidad. Cuando hablo de sensibilidad lo hago desde el punto de vista más positivo. Hoy día una autoridad no puede serlo si no comparte el gusto por abrazar a un ciudadano, por ayudar a los más desfavorecidos, por contribuir al éxito de las nuevas generaciones de la ciudad.

 

Como toluqueño y como presidente municipal, lo que me llevo es saber que hasta el último día he ayudado a la gente y no he permitido que una condición de decisión y de poder limiten mi posibilidad, como funcionario público, de querer y amar a la gente de Toluca.
 

Si tuviera la oportunidad de ocupar el cargo nuevamente, ¿qué haría diferente?

 

Daría mayor importancia a la planeación. Adicionalmente generaría acuerdos de largo plazo que permitieran que un trienio no fuera completamente distinto al siguiente, por el simple cambio de gobierno, sino que establecería políticas de largo alcance, con miras en 20 años. Esto permitiría que Toluca se desarrollara con mayor rapidez.

Adicionalmente, establecería mecanismos de comunicación mucho más eficientes con la población.

 

¿Qué le deja Toluca a usted y que le deja usted a Toluca?

 

Toluca me deja el enorme orgullo de sentirme parte de esta capital que adoro y que amo porque me vio nacer. También me deja el enorme gusto de saber que Toluca y los toluqueños tenemos una condición de pertenencia y de gusto por nuestra tierra, que tal vez a veces no se da en otras latitudes. Creo que nos falta hacerla patente y externarla, pero hoy quien es de Toluca se dice orgullosamente de Toluca porque sabe que es la capital del estado más importante del país.

 

¿Qué le dejo yo a Toluca? Una muestra muy pequeñita de mi amor por mi tierra.

 

Por último, le pedimos un mensaje para los lectores de Pensamiento Libre.

 

El pensamiento libre en una sociedad democrática como la nuestra es un requisito sin el cual no se darían las condiciones de equidad y equilibrio necesarias. Si hay pensamientos limitados o autoflagelados, estamos cometiendo el grave error de no construir pensamiento desde sus bases y estamos evitando que el pensamiento libre se convierta en políticas públicas exitosas o en acciones que permitan que nuestro municipio, nuestro estado y nuestro país se encuentren en mejores condiciones.

 

Para mis amigos de Pensamiento Libre siempre habrá un enorme cariño y respeto, quiero recordarles que la libertad es una bandera de vida. La libertad de pensamiento debe ejercerse con enorme condición moral y con responsabilidad social. El pensamiento libre es la base de cualquier sociedad que se jacte de ser exitosa.

 

 

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