El Estado de México: Una Breve Mirada a se Historia Educativa (Segunda y Última Parte)

02/07/2012

 
NUEVO PARADIGMA EDUCATIVO
 

Con buenas noticias inició la década de los 70 en el Estado de México, pues para ese momento se había logrado que la explosión demográfica fungiera como impulso a la aceleración económica industrial, más que como una carga lacerante. Además, la importancia del Estado de México en la preparación escolar de jóvenes era ya un hecho, dado que, en 1970, 8% de los estudiantes de nivel primaria de todo el país residían en algún municipio la entidad. Paralelamente, a nivel nacional se estaba gestando un reacomodo en la sociedad y las instituciones mexicanas, producto de la catarsis social de la década anterior.

 

De este modo, dentro de la arena educativa los investigadores comienzan a preocuparse formalmente por la dirección que tomaba el sistema educativo. Surge entonces la investigación educativa como una nueva área de estudio formal, sus impulsores estaban interesados en modernizar la educación de acuerdo con los requerimientos del futuro y como clave para el éxito industrial que era imparable en naciones desarrolladas. Sin embargo, uno de los mayores problemas frente aldesarrollo de nuevas y variadas instituciones dedicadas únicamente a la investigación educativa fue el centralismo con que éstas se administraban, concentrándose en áreas de mayor crecimiento económico; hecho que provocó un desequilibrio entre los resultados obtenidos en regiones rurales y urbanas del país, y que imposibilitó la consolidación de un sistema educativo justo.

 

En la capital del país y en la zona metropolitana el crecimiento poblacional fue desmedido y desordenado, lo que ocasionó la expansión de asentamientos irregulares, principalmente en municipios del Estado de México como Nezahualcóyotl y Ecatepec, donde no hubo durante muchos años servicios de agua, luz, escuelas, etcétera.

 

Una de las resoluciones que el gobierno seguía llevando a cabo para atenuar la falta de oferta educativa en la zona metropolitana fue la formación veloz de docentes. Para ello, se estableció una red de 28 escuelas normales entre 1973 y 1976, llegando a ser el Estado de México la entidad con mayor capacidad para la formación de maestros (Guadarrama, 1999).

De acuerdo con la investigadora Gloria Guadarrama (1999) fue hasta la década de los 80 cuando se comenzó una política estratégica para el eficiente desarrollo del sistema educativo local, a partir de la creación de instituciones, dependencias y plazas enfocadas a darle orientación a los proyectos planteados para resolver eficazmente la demanda educativa. Además, en estos años la reducción en la tasa de crecimiento poblacional dio tiempo al gobierno para diseñar una estrategia frente a los conflictos crecientes que la transformación demográfica de las décadas precedentes habían ocasionado. Así, el nuevo gobernador Alfredo del Mazo calificaba a la educación como la “la palanca esencial para el desarrollo”, por lo que su gobierno se propuso que la educación básica se rigiera como el motor de desarrollo de las capacidades de los individuos para la producción de bienes y servicios; como el proceso hacia el fomento y preservación de las costumbres, comportamientos y actitudes, y como la herramienta que permita el conocimiento y asimilación de la identidad mexiquense.

 

Finalmente, es hasta 1990 cuando se da ya una estructura coherente de planeación educativa dentro del Estado de México. En la dministración gubernamental se crea la Subdirección de Investigación Educativa que tiene como objetivo coordinar a las instituciones de educación superior hacia la consecución de un proyecto integral de política educativa.

 

Por su parte, el Programa para la Modernización Educativa (1989-1994), emitido por el gobierno del presidente Carlos Salinas de Gortari, coincidía que mediante la descentralización sería más fácil obtener el éxito que los criterios que los gobiernos locales querían alcanzar con respecto a sus propios sistemas educativos. De este modo en mayo de 1992 se firma el Acuerdo Nacional para la Modernización Educativa (ANMEB), hecho con el cual el gobierno federal cede la administración y traspasa facultades a los gobiernos locales en el rubro educativo.

 

Aunque oficialmente es este momento el que cede a los estados los servicios educativos, gran parte de las entidades de la República contaban ya con un sistema propio de administración de la educación, desde el cual se hacían cargo de la infraestructura educativa y la formación de personal docente y administrativo pagados con recursos pertenecientes a su entidad . No obstante, seguían existiendo entidades que dependían en gran medida de las aportaciones que la Federación destinaba para la manutención de su sistema educativo1.

 

DEPENDENCIA QUE EN MUCHOS CASOS LLEVABA EL NOMBRE DE DIRECCIÓN DE EDUCACIÓN PÚBLICA PARA NO DARLE EL TÍTULO DE MINISTERIO EDUCATIVO.
EL ESTADO DE MÉXICO: DOS SUBSISTEMAS EDUCATIVOS
 

Las características demográficas y los antecedentes históricos educativos que caracterizan al Estado de México obliga a que la educación básica de esta entidad sea atendida desde diferentes organismos: federal, federalizado y estatal. Todos ellos representan particularidades únicas y orientan sus acciones en busca del mejoramiento de la calidad del sector educativo, siempre teniendo en cuenta sus diferencias, pero empatando esfuerzo con metas comunes.

 

Así, vemos que tras la reforma educativa, el 3 de junio de 1992, la Legislatura del Estado de México decretó en su Gaceta del Gobierno la creación de un organismo descentralizado denominado Servicios Educativos Integrados al Estado de México (SEIEM), desde el cual se han administrado integralmente los servicios de educación básica, normal y superior que el gobierno federal transfirió, más un conjunto de instituciones que se han venido creando en las últimas décadas. No obstante, a la par existía ya la Dirección General de Educación, dependencia que tenía a su cargo los asuntos relacionados con el sistema educativo de la entidad. De este modo, en los primeros años de haber sido signado el ANMEB, el Gobierno del Estado de México buscó un proceso de integración de los subsistemas estatal y federal, mediante una propuesta de fusión de ambas dependencias, pese al intento, este proyecto nunca se concretó formalmente, pues aunque ambos subsistemas dependen directamente de la Secretaría de Educación del Estado de México, los Servicios Educativos Integrados al Estado de México se siguen administrando sobre una amplia lógica de autonomía.

 

Lo anterior podría parecer un problema que se reproduce en muchos otros estados que siguen teniendo dos subsistemas educativos, lo que en algunas ocasiones dificulta el diseño de una política educativa integral. Sin embargo, en una entidad tan poblada como el Estado de México, el hecho de administrar la educación desde dos aparatos con relativa independencia, puede tener la ventaja de incentivar la competitividad, así como de aligerar la carga administrativa que cada una de ellas contiene. De este modo no se satura a una dependencia de la responsabilidad de una tan elevada cifra matricular. No obstante, se debe tener en cuenta que sí es importante la necesidad de diseñar una política educativa no necesariamente igual para las dos dependencias, pues esto no es lo ideal dada la enorme heterogeneidad que caracteriza al estado, pero sí bajo ciertos parámetros clave y un canal continuo de comunicación que permita la coordinación de ambos en todo momento.

 

MARCO NORMATIVO DEL SISTEMA EDUCATIVO DEL ESTADO DE MÉXICO
 

En 1990 los proyectos educativos de la entidad se encontraban dispersos en diferentes ámbitos de la planeación educativa, ante lo que se crea un organismo colegiado que tenía como objetivo dirigir la investigación, apoyar y fomentar el quehacer educativo mediante la discusión y desarrollo de profesionales de la educación, mismo que llevaría el nombre de Subdirección de Investigación Educativa. Desafortunadamente desaparecería tres años más tarde, dejando al ramo educativo nuevamente en vilo (Civera,1999).

 

Esta etapa de la educación mexiquense coincide con la reforma nacional de la descentralización de la educación básica de 1992, teniendo como repercusión directa en el Estado de México la creación de un organismo público descentralizado que recibe por transferencia de la Secretaría de Educación Pública los servicios de educación preescolar, primaria, secundaria, normal e instituciones formadoras de docentes, teniendo como objetivo reordenar y fortalecer la calidad educativa del Estado de México. A la par de este organismo, como se dijo, existía la Secretaría de Educación, Cultura y Bienestar Social del Estado de México, cuyo eje rector era planear, dirigir, controlar y evaluar la operatividad de los servicios educativos en sus diferentes tipos y modalidades, así como propiciar el desarrollo integral de los docentes.

 

En este tenor, el sistema educativo del Estado de México tenía como compromiso participar permanentemente con acciones de planeación y evaluación de acuerdo con lo suscrito en el marco legal federal y estatal: Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, Programa Sectorial de Educación 2007-2012, Plan de Desarrollo del Estado de México 2005-2011, Programa Sectorial de Seguridad Social, Programa Institucional del Sector Educativo, Programa de Desarrollo Institucional de los SEIEM y Plan Institucional de la Dirección General de Educación Básica 2008- 2011. Para la buena integración y funcionamiento de la educación mexiquense los sistemas educativos, estatal y federalizado, elaboran un Libro Estratégico que describe su estructura y participación con el propósito de empatar coincidencias y delimitar diferencias de acción. Tras estas propuestas se integra un documento estatal con los principales ejes de acción llevados a cabo durante el ciclo escolar preliminar y apuntar estrategias con propósitos para el año siguiente.

 

El Plan de Desarrollo del Estado de México 2005-2011 suscribió entre sus objetivos principales que la educación que se impartiera en el Estado de México fuera de calidad, equitativa, suficiente y participativa. Para lograr tales fines es indispensable acelerar el proceso de modernización de la educación media superior y superior ya que ellos serán los futuros docentes.

 

Paralelamente, la labor docente deberá ser incentivada mediante estímulos que pongan énfasis en el establecimiento de programas de beneficios económicos diferenciados. En este tenor, en el más reciente acuerdo federal para el beneficio de la educación en que ha participado el Estado de México, el cual fue signado el 15 de mayo de 2008 entre la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Desarrollo Social, la Secretaría de Salud y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, y denominado Alianza por la Calidad de la Educación, propone impulsar una transformación del Sistema Educativo Mexicano mediante un proceso meritocrático y formativo de cada uno de los maestros que están por integrar o ya forman parte del magisterio nacional, a través del concurso de plazas docentes y acorde a los resultados del logro académico de sus alumnos.

 

En el nivel primaria se atiende a niños de 6 a 14 años de edad, lo cual representa 43.3% de la matrícula total de estudiantes de algún grado educativo. Es decir, cerca de la mitad de estudiantes del Estado de México se encuentran en la primaria, mientras que el resto se dividen entre secundaria, preparatoria, bachillerato, carreras técnicas o universidad. Estas cifras inminentemente denotan una amplia deserción educativa para los niveles educativos superiores a la primaria. Además, comparativamente con el resto de las entidades del país, el Estado de México concentra la mayor matrícula de estudiantes de educación básica con cerca de 60% del total de educandos. Adicionalmente a que la entidad mexiquense alberga la mayor concentración poblacional del país, ésta también es alimentada por grupos provenientes del Distrito Federal, Puebla, Guerrero, Michoacán, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro y Morelos que de igual manera demandan servicios públicos, entre ellos la educación.

 

El hecho de que el Estado de México colinde geográficamente con las entidades anteriores ocasiona que el desarrollo socioeconómico y demográfico de ciertas regiones se dé siguiendo una dinámica de alta migración o movilización social que altera la dinámica social similar a la de grandes urbes.

 

Sobre el hecho anterior, existe una gran disparidad en el suministro de servicios entre los municipios, pues mientras algunas regiones demandan servicios de educación primaria y la oferta no alcanza a cubrir las necesidades, existen otros municipios con índices que denotan decremento poblacional, lo que implica la subutilización de recursos humanos, materiales e infraestructura educativa, como se da principalmente en regiones del sur de la entidad. Estos contrastes entre las regiones provocan enormes dificultades en los nuevos diseños de las políticas educativas.

 

Subsecretaría de Educación de Educación Básica. Dirección General de Desarrollo de la Gestión e Innovación Educativa. Reunión con autoridades educativas del Estado de México (marzo, 2010)

FUENTES CONSULTADAS
Civera, A. (Coord.) (1999). Experiencias educativas en el Estado de México.
Un recorrido histórico. Zinacantepec: El Colegio Mexiquense.
Guadarrama Sánchez, Gloria (1999). “La investigación educativa: políticas estatales y construcción de la disciplina”. A. Civera (Coord.),
Experiencias educativas en el Estado de México. Un recorrido histórico. Zinacantepec: El Colegio Mexiquense.

 

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