Gabriel Quadri de la Torre: Un Liberal en Busca de la Presidencia de la República

El 1 de julio los mexicanos saldremos a las urnas para elegir al próximo presidente de nuestro país. Quien resulte electo/a deberá hacer frente a una complicada situación económica mundial y, al interior, a la guerra en contra del narcotráfico, a las bajas tasas de recaudación, a un sector energético ineficiente, a una población poco educada que carece de una cultura de la legalidad, entre muchas otras situaciones.


Gabriel Quadri, candidato del Partido Nueva Alianza, accedió a dar respuesta a la entrevista que elaboramos los miembros del Consejo Editorial, para lo cual tomamos como punto de referencia los temas que hemos abordado durante estos dos años en los 12 números de Pensamiento Libre. Se trata de tres preguntas por sección que ilustran las propuestas del candidato en rubros de interés particular para nosotros.

Durante la entrevista, Gabriel Quadri de la Torre demostró ser un hombre que no le teme a los cuestionamientos, un hombre capaz de enfrentarse a un entrevistador y cautivarlo. Los dejamos, pues, con las respuestas de un candidato cuyas propuestas están articuladas bajo una lógica completamente liberal.


POLÍTICA

Según un reporte del Comité para Proteger a los Periodistas, en 2010 México fue el 5° país más peligroso para ejercer el periodismo. ¿Permitirá un ejercicio pleno de la libertad de expresión? ¿O será ésta coartada cuando sea utilizada para hacer críticas acerca de sus acciones de gobierno?

Nadie debe manifestarse en contra de la libertad de expresión y menos en este momento. Hacerlo sería no sólo aberrante sino ilegal. Estoy convencido de que es fundamental garantizar la seguridad de los periodistas y de todos los ciudadanos. Haré valer la seguridad como el más legítimo derecho de todo ciudadano frente al Estado. Ya que la primera obligación del Estado es brindar seguridad a la población. Yo creo que la vida de los periodistas es tan valiosa como la de cualquier ciudadano.

Si bien las cifras no son oficiales, en México nos acercamos peligrosamente a los 80 mil asesinatos desde 2006, donde casi 60 mil derivan directamente de la guerra contra el narcotráfico. ¿Dará continuidad a la política de lucha contra el narcotráfico implementada por Felipe Calderón? ¿O se decidirá por el característico borrón y cuenta nueva? Recordando que la lucha en contra del narcotráfico en Colombia tuvo éxito debido a que fue una política de largo plazo implementada por el gobierno y apoyada por el sector empresarial.

En distintos medios de comunicación se le ha llamado a esta lucha la guerra de Calderón, lo cual me parece que distorsiona mucho la realidad. Se trata de un enfrentamiento sin parapeto contra el crimen organizado que tiene que darse, que forzosamente tiene que ser asumida por el Estado y que es completamente irrenunciable. Cualquiera que le suceda en el poder a Calderón tiene que continuar con esta lucha sin cuartel contra la violencia e insisto, y espero que lo pongan en su entrevista, pensar que es un capricho de Felipe Caderón creo que es algo que desinforma y perjudica mucho al país y a una nueva cultura de legalidad el hecho de que le llamen “la guerra de Calderón”. ¡No! Es la guerra de todos contra el crimen organizado, tiene que ver todo México, yo no la llamaría guerra, es una lucha sin cuartel que va a durar años, es un proceso histórico y que hay que mantener a toda costa.

Según el Reporte Global de Competitividad 2011-2012 del Foro Económico Mundial, la segunda peor característica que impide hacer negocios en México es la corrupción, sólo detrás de la inseguridad. ¿Qué mecanismos de control administrativos piensa implementar para reducir la corrupción en las dependencias federales?

El tema de la corrupción es un tema incluso cultural que por más que se establezcan o formen mecanismos de control, de fiscalización, de supervisión, de regulación, normatividades de la Secretaría de la Función Pública, entre otras, siempre habrá formas de corrupción y cada vez son más sofisticadas, cada vez son más exquisitas. Parece una especie de guerra armamentista, conforme aumentan o se hacen más sofisticadas las herramientas para combatirla se generan nuevas formas también de hacerlo. Yo creo que seguir imponiendo una superestructura de administración para controlar el gasto tiene una consecuencia negativa en la medida en que hace más rígido el ejercicio del gasto en sí mismo, y no más rígida la conducta de los servidores públicos. Por un lado, más que pensar en controles, reglas y superestructuras administrativas y de regulación, me parece que es fundamental una entidad ciudadana que vigile, supervise y a quien se le rinda cuentas en materia de ejercicio del gasto a todos los niveles, federal, estatal y municipal de cuánto se gasta, en qué se gasta, a quién se le paga. Ese ejercicio de transparencia debe ser fundamental. Y por otro lado, se necesita una cultura de legalidad en el país, en la sociedad en general, porque de otra forma es imposible actuar.

EDUCACIÓN

Durante las décadas pasadas la política educativa estuvo prioritariamente enfocada en la universalización de la educación, dejando de lado, por diversos motivos, los estándares de calidad en la enseñanza. ¿Qué estrategia estructural e integral debe seguirse dentro del sistema educativo para elevar los estándares educativos dentro del país?

En primer término, transformar el sistema de escuelas normales, hace falta una reforma radical en la formación que se ofrece en las normales. Revisar el reclutamiento, los programas de estudios, los exámenes, los procedimientos académicos implica un alto grado de dificulta política. Todos sabemos que el sistema de normales está asociado a problemas políticos, locales, nacionales, estatales, a organizaciones a veces radicales y eso es un proceso sumamente complejo. En segundo término, se necesita la evaluación universal a través de una entidad independiente tanto del sindicato como del gobierno, exámenes de oposición para todos: maestros, instructores, directores y secretarios de Educación Pública. En tercer término, resulta sumamente necesaria una escuela de tiempo completo, el cambio en el programa académico de la educación básica, incorporar matemáticas, inglés, informática, nuevas tecnologías, educación artística; salvo que esto representa un peso brutal, porque esto implica profundos cambios en la estructura laboral del sistema educativo mexicano. Adicionalmente, se necesitan plazas, presupuestos, capacitación de maestros, más y mejores escuelas. Tenemos algo muy complicado de modificar ahora, pero lo que sí te puedo decir es que esta reforma por la calidad educativa requiere que el próximo presidente de la República lo asuma como su primera prioridad y que le dedique varias horas del día durante varios años para establecer un frente integrado de gobierno en materia de hacienda, presupuesto, educación y gobernación para poder llevar a cabo este proceso de cambio.

Existe la creencia de que a mayor gasto, mejor educación. No obstante, algunos investigadores consideran que la disyuntiva no es el monto que se destina, sino en el modo adecuado de invertir el presupuesto educativo. ¿Piensa usted que el contexto económico de una escuela o de la comunidad es fundamental para sus resultados? ¿A su parecer qué hace que una escuela alcance estándares de calidad?

Son dos cosas, por un lado la calidad de los maestros y por eso mi insistencia en la reforma profunda del sistema de normales, el nuevo sistema de rotación autónoma independiente, los exámenes de oposición, la capacitación permanente, el cambio curricular. Por