Conoce a Rosa Estela una Mexiquense muy Inteligente

03/11/2011

 

“Y a pesar de ser de México, Rosa es muy inteligente, ¿no está de acuerdo…?” Ésas fueron las indignantes palabras de la fiscal Allison Wetzel, mientras interrogaba al oficial William Torres, en el caso Texas vs. Rosa Estela Olvera Jiménez.

Rosa, originaria de Ecatepec, Estado de México, a los 17 años emigró como indocumentada a Austin, Texas. Tiempo después se casó con Fidel, procedente de Dolores, Hidalgo, y procrearon una hija. Para percibir un ingreso extra, esta joven se dedicaba a cuidar a Bryan Gutiérrez, un pequeño de 21 meses de edad. El 30 de enero de 2003, el niño accidentalmente introdujo toallas de papel mojadas en su boca, mismas que terminaron atoradas en su tráquea. Tanto un policía que acudió a la llamada de urgencia, como los mismos paramédicos hicieron un esfuerzo para rescatarlo, pero solamente empeoraron la situación al introducirlas más dentro de su organismo. Tres meses después, Bryan falleció de daños cerebrales por falta de oxígeno.

De esos hechos se desprendió que Rosa fuera acusada de homicidio y maltrato infantil, alegando la Fiscalía que ella misma forzó las toallas en la boca de Bryan. El documental Mi vida dentro, dirigido por Lucía Gajá, muestra los acontecimientos desde el momento en que Rosa es detenida, hasta que es declarada culpable y sentenciada a cumplir una pena de 75 años por homicidio y 99 por maltrato infantil.

Rosa es uno de tantos casos que ilustran claramente la discriminación e injusticia sufrida por nuestros connacionales en los Estados Unidos, donde debido a que desconocen el idioma, las leyes y las costumbres, suelen ser víctimas de abuso por parte de las autoridades, quienes al darse cuenta de que los inmigrantes indocumentados ignoran las prerrogativas que ostentan cuando son detenidos, se sienten con la libertad de transgredir sus derechos. Y después, al ser procesados, se enfrentan a una Fiscalía con recursos humanos y materiales abundantes, y a un jurado que discrimina de antemano por el hecho de ser otro mexicano indocumentado (considerados “delincuentes” por el sistema jurídico)… ¡vaya panorama!

Cuando tuve la oportunidad de ver el documental, no me podía sacar de la cabeza la situación en la que se ven inmersos Rosa y otros miles de paisanos, quienes, por una serie de eventos desafortunados, se encuentran tras las rejas, lejos de sus familias y sobreviviendo en un país extraño, cuando en un principio su única intención había sido irse para mejorar su situación laboral, social y económica, y me preguntaba si se hace algo para ayudarles.

En el caso de Rosa, la Coordinación de Asuntos Internacionales del Gobierno del Estado de México, la Comisión de Derechos Humanos de la entidad, el H. Ayuntamiento de Ecatepec de Morelos y algunos miembros de la sociedad civil, entre los que se encuentran los Rotarios de Ecatepec y Xalostoc, han unido esfuerzos para asistir a la señora Estela Jiménez Palacios, madre de Rosa, en una lucha para demostrar la inocencia de esta mexiquense, quien desea volver a abrazar a sus hijos, Brenda y Emmanuel, de nueve y siete años de edad.

Es importante resaltar que el caso ha tenido avances representativos, dado que el 31 de diciembre de 2010, el juez Chares F. Baird, de la 299a. Corte de Distrito de Texas, concluyó que el juicio en el que se encontró culpable de homicidio y maltrato infantil a Rosa Estela, estuvo plagado de violaciones a la Constitución, gracias a la interpretación de la evidencia realizada por parte de tres peritos contratados por la defensa, cuyo testimonio y credenciales, de acuerdo con el juez Baird, tienen mayor credibilidad que los de la Fiscalía: Dra. Karen Zur, otorrinolaringóloga especializada en Pediatría; Dr. John McCloskey, anestesiólogo y traumatólogo, especializado en Pediatría; y Dra. Janice Ophoven, patóloga forense, especializada en Pediatría.

Queda todavía mucho camino por andar, pero es una certeza que desde México se sigue trabajando para lograr la libertad de esta mexiquense; tengo la confianza de que su caso sentará un precedente importante, el cual desembocará en el desarrollo de una política pública representativa en materia de migración.

Hoy en día, todos mostramos indignación y preocupación por el trato que reciben los inmigrantes indocumentados residentes en Estados Unidos, pero sentimos que socorrerles se encuentra fuera de nuestras manos. Me permito respetuosamente por este medio expresarles que este caso brinda la gran oportunidad de convertir la retórica en acción, cooperando con las instancias antes mencionadas, con recursos materiales, intelectuales o económicos, para que la libertad de Rosa sea una realidad… ¿están dispuestos a hacer la diferencia?

Si su respuesta es afirmativa, pueden comunicarse conmigo para obtener más información acerca de los últimos avances en la defensa de Rosa, al correo proporcionado en mis datos personales al principio del artículo.

 

 

etiquetas:

Please reload

Artículo de la semana

El humano y la naturaleza: una verdad incómoda

1/1
Please reload

Artículos recientes
Please reload

Secciones
Archivo