• Laura González Hernández

La Nueva Normalidad

La contingencia sanitaria ha traído consigo, además de confinamiento, mucho aprendizaje, nuevas formas de comunicación y de producción eficaz. Las videoconferencias se han vuelto un común denominador de forma de reunión para gobiernos, empresas, familia y amigos.


Antes de la pandemia, pocas organizaciones utilizaban esta herramienta de forma ocasional, incluso algunos corporativos, los menos, contaban con salas exclusivas para esta actividad, con pantallas, videocámaras y micrófonos que permitían mantener una comunicación efectiva con sus interlocutores en otras ciudades o incluso países.



Hoy esta herramienta se utiliza a través de la palma de la mano con prácticamente cualquier dispositivo móvil, con conexión vía wifi o bien con el proveedor de servicio telefónico de cualquier compañía.


Si bien no estábamos acostumbrados a explotar esta tecnología, el home office lo volvió obligatorio, es un tiempo en que todos nos pusimos a prueba y la única forma de trabajar interactuando en tiempo real con decenas, cientos o miles de personas es a través de esta tecnología.


Si bien muchas empresas, a lo largo de su trayectoria, estaban renuentes a que sus empleados trabajaran de forma remota, hoy han descubierto una nueva modalidad que en muchos casos, les resulta productiva y eficiente.


Esta alternativa de trabajo disminuye los costos de operación de una empresa, ya que pueden contar con oficinas de menor dimensión por la disminución de empleados en el mismo sitio, disminución de consumo de electricidad, agua, servicios de internet, entre muchos otros, como seguridad privada, estacionamiento, según el tamaño y giro.


Existen muchas plataformas para la video comunicación, cada empresa tiene su afinidad y necesidad cubierta con cada una de ellas, ya que su licenciamiento, atribuciones y costo dependen del número de usuarios, anfitriones, proyección, grabación de sesión, chat, entre otras.


Sin duda existen aplicaciones para las necesidades de cada institución, pública o privada, que ahorran tiempo y de forma responsable hacen eficiente el trabajo en conjunto.


El notorio incremento del uso de estas plataformas nos ha llevado a ver publicidad de las mismas en la duela de la NBA (National Basketball Association), la liga de basquetbol de Estados Unidos y la más competitiva a nivel mundial, así como en espacios web de cualquier índole, mailing y redes sociales.


Si bien hay muchos negocios que tienen serias complicaciones de operación derivado de la pandemia, hay otros que quizá por casualidad o coincidencia tienen un crecimiento exponencial como el caso que nos ocupa.


Hace algunos años los mensajes de texto dejaron de ser útiles, sobre todo cuando las tarifas de celular bajaron y las llamadas evitaron el cobro por minuto, los planes se hicieron ilimitados y los mensajes obsoletos, quien pensaría que whatsapp tendría el éxito y efecto que hoy mantiene en el mercado, quizá algo semejante pueda pasar con las plataformas de videoconferencias, que en principio su uso era limitado por empresas, y algunos casos de videollamada solo se utilizaban para ocio y actividades sociales.


Hoy, sin duda, las videoconferencias llegaron para quedarse y ocupar un espacio en el mercado de la comunicación que tendrá más provecho que desfortuna, que será una inversión necesaria y deberá considerarse en los presupuestos anuales.


Otra actividad de suma relevancia donde estas plataformas tienen cabida es en la educación, que obligadamente iniciará con modalidad a distancia en todos los niveles y en media superior y superior será parte de la normalidad bajo esquemas híbridos o mixtos entre presenciales (cuando las condiciones lo permitan) y virtuales, permanentemente.


Así como aprendimos a confiar en una plataforma para hacer compras de cualquier producto o servicio, ahora también confiamos nuestra comunicación remota, habrá que trabajar en sistemas de seguridad y blindaje para que esas conversaciones de negocios, administración pública, educación y todos los esquemas de uso, estén lo suficientemete protegidos y no se conviertan en blanco de espionaje o cualquier otro ilícito que favorezca a la delincuencia.


La nueva normalidad exige el uso intensivo de las tecnologías de la información y comunicación, es otro paso de la evolución digital que permite resultados más rápidos, medibles y perfectibles.


Laura González Hernández

Presidenta del Consejo Coordinador Empresarial del Estado de México (CCEM).

Facebook: /ConsejoCCEM, twitter: @ConsejoCCEM

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