• Laura González

Nuevo orden económico

Al 15 de abril de 2020 estamos prácticamente alcanzando los 2 millones de contagios por Covid-19 y 127 mil muertes en 185 países. Ese es el saldo a la fecha de una terrible pandemia que parece no tener fin.


Pero en un análisis del contexto, parece tampoco tener fin en el corto plazo el enorme problema paralelo que significa el impacto en la economía mundial. Las reacciones casi en todos los países han sido de atender simultáneamente ambos problemas, tanto el de salud como el económico, pues los dos pueden ser devastadores.


Sin duda, la pandemia por la que atravesamos tiene muchas aristas y debe verse por cada una de ellas, ya que la sociedad en su conjunto juega distintos roles sociales, profesionales, económicos, entre muchos otros.


Está claro que el principal objetivo está en torno a la conservación y procuración de la salud, tenemos claro que el objetivo es tener el menor daño posible como sociedad, estado y país, pero hay puntos medulares que no se deben descuidar porque a la postre, nos llevarían a verdaderas pandemias económicas, de seguridad, alimentarias y sociales.


Las empresas no deben verse como las devoradoras de riqueza, porque no lo son, la muestra tangible está en este momento, en que la gran mayoría de unidades económicas no son capaces de mantener a sus plantillas en una semana inoperante, una quincena de cierre o un mes sin actividad.


Las empresas constituyen mucho más que empresarios, están conformadas por millones de empleados que llevan sustento a sus familias y hogares, que dependen íntegramente de su salario, comisiones, propinas y gratificaciones producto de su trabajo para vivir, sacar adelante a sus familias y conservar la paz social.


El asistencialismo no es una solución única para tener a un país sano, sin hambre, ni violencia. Se entiende perfectamente la postura de no suspender los programas sociales, sin embargo, apoyar a las empresas donde se emplean el mayor número de mexicanos, es una solución de largo plazo y alcance.


Apoyar a las empresas es justamente apoyar a las familias mexicanas para que continúen con un sustento tangible, propio de las actividades y generen riqueza al estado y país, generar esquemas de exención y prórroga de pagos impositivos en el momento que más se requiere, es tener compromiso con las familias mexicanas, eso también es querer a México y dar la cara por todos sus habitantes.


Hoy nuestro país requiere de todos, siempre la adversidad ha sido motivo de gran unidad nacional, necesitamos que el gobierno se sume y sea empático con los millones de mexicanos que trabajan en las empresas privadas asentadas en todo el territorio federal, tendámonos la mano. ¡México nos necesita más que nunca!


Laura González

Presidenta del Consejo Coordinador Empresarial del Estado de México (CCEM)

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