• José Raúl Guerra Mora

¿Y si tu peor enemigo viviera encriptado dentro de tu cerebro?

Actualmente a muchas personas nos surge una gran curiosidad sobre el uso de las criptomonedas; tanto así, que se ha destinado la sección Divulgación Científica del presente número de esta revista para su descripción y mejor entendimiento. Algunas de sus ventajas y desventajas, según el enfoque con el que se observe son; la seguridad que poseen, ya que al estar encriptadas en código, hasta la fecha no han sido vulneradas por terceras personas; así mismo, la ausencia de regulación a estas monedas por parte de los órganos internos de cada país, permite al usuario no declarar sus gastos y realizar movimientos de manera anónima, es como ser invisible en el mundo del dinero. ¿Ventajas o desventajas?, cada quien tendrá su punto de vista. Sin embargo; de manera similar, en algunos niveles de la naturaleza, otras cosas “encriptadas” potencialmente letales pasan desapercibidas.


Imagina por un momento que en tu cerebro habita un huésped que se apodera de nutrientes, en un principio fue imperceptible para tu cuerpo pero cada vez se hizo más grande y salió de control, sin importar el deterioro de funciones como raciocinio, abstracción, lenguaje, movimiento, sensibilidad, agudeza visual y auditiva, para finalmente llevarte a la muerte. Este polizón del que hablo es un tumor cerebral. Sí, el mismo que posee un sistema de encriptación natural; dentro de tu cerebro o en el de las personas que te rodean, puede viajar silenciosamente; es poco accesible al sistema inmunitario, muta genéticamente para escapar de la regulación que tu mismo cuerpo ejerce en cada célula, tiene fallos aleatorios que lo privilegian y en ocasiones lo hacen indestructible, lo que conduce a un pronóstico poco alentador si no se detecta a tiempo.


Así como se desarrolló un sistema complejo para encriptar tu dinero, de manera aleatoria se desarrolló un sistema aún más complejo y ancestral que permite albergar, en contra de tu deseo y voluntad, un tumor dentro del cerebro, por lo cual mi interés en esta ocasión es contestar algunas preguntas que probablemente surjan al leer esto. Antes de comenzar quiero decir que en caso de que tú o alguna persona próxima presente algún síntoma compatible, no te angusties y acude con algún médico de tu confianza, quien te dará la atención debida. Con un diagnóstico oportuno el pronóstico siempre es mejor.


¿Qué tan frecuente es la presencia de los tumores cerebrales?


Los tumores cerebrales representan una importante causa de enfermedad y mortalidad en gente de todas las edades en ambos géneros; es el segundo grupo de cáncer más frecuente en la población pediátrica, sólo detrás de la leucemia, y una causa común de discapacidad y mortalidad en la etapa adulta; así mismo, puede ser la primera manifestación de un cáncer en otro órgano que viajó al cerebro, es decir, metástasis. Por cada 100 mil habitantes, existen 21.42 personas con un tumor cerebral primario, originado dentro del cráneo o canal espinal, además, las metástasis son el tumor cerebral más común, ya que hasta 15 por ciento de las personas que padecen cáncer en alguna otra parte del cuerpo lo desarrollan a lo largo de su convalecencia. Un tumor cerebral detectado a tiempo y con un tratamiento adecuado puede tener un pronóstico favorable, tanto para la función como para la vida; no todos los tumores cerebrales son malignos y en estos casos, tienen un mejor pronóstico.


En 2016, la última clasificación de tumores cerebrales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasificó poco más de 150 diferentes variedades de tumores cerebrales, cada una con diferente pronóstico y tratamiento.


¿Qué factores de riesgo se asocian a la presencia de tumores cerebrales?


A diferencia de otros tumores, los cerebrales malignos no se han asociado a algún factor de riesgo modificable. Se ha descrito la asociación entre la presencia de meningiomas, que son tumores en su mayoría benignos que provienen de las meninges, con dosis altas de radiación o con la presencia de ciertos estados hormonales; sin embargo, en el resto de los tumores no se han encontrado asociaciones estrechas.


¿Cómo sé si yo o algún familiar presenta un tumor cerebral?


De manera general, los síntomas que se asocian a los tumores cerebrales son inespecíficos y en algunos casos dependen del tipo histológico, que se refiere a las características microscópicas, tamaño y localización del tumor dentro del cráneo; para ocuparse de ellos existen múltiples métodos diagnósticos y tratamientos, el pronóstico difiere de manera importante. La gravedad de los síntomas iniciales no necesariamente tiene una relación directa con el pronóstico a largo plazo. Los siguientes síntomas pueden estar asociados con otras enfermedades neurológicas diferentes a los tumores cerebrales, por lo cual no deben tomarse a la ligera; te recomiendo acudir inmediatamente al médico en caso de presentar; dolor de cabeza, sensibilidad en mitad derecha o izquierda del cuerpo, crisis convulsivas, disminución de fuerza en la mitad del cuerpo, alteraciones en coordinación, equilibrio, memoria, juicio y abstracción; o si se tienen familiares en primer grado, que padecen o padecieron algún tumor intracraneal.


¿Cuál es el tratamiento que se indica a un paciente que presenta un tumor cerebral?


El tratamiento de los tumores cerebrales depende del tipo histológico, localización, características del paciente como edad, estado de salud al momento del diagnóstico y ubicación del tumor primario en otro órgano. En la mayoría de los casos la piedra angular del tratamiento es la cirugía, no siempre es posible realizar la resección del tumor de manera completa, ya que por lo general se podrían afectar áreas cerebrales elocuentes, áreas funcionales del cerebro esenciales para el movimiento, lenguaje, visión, etcétera. En estos casos el neurocirujano se puede apoyar de terapias de radiación o quimioterapia.


¿Cuál es el pronóstico de un paciente con un tumor cerebral?


En la actualidad existen múltiples técnicas quirúrgicas y herramientas que han disminuido la mortalidad y el deterioro funcional de manera importante; de existir un diagnóstico oportuno y con la combinación correcta de tratamiento, en múltiples ocasiones se llega a la curación de la enfermedad, o a tener mejor calidad de vida y mayor supervivencia. El pronóstico depende del tipo de tumor y del porcentaje de resección que se realice del mismo, en la mayoría de los casos.


¿Qué perspectivas existen a futuro para el tratamiento de estos pacientes?


Al igual que para muchos padecimientos que actualmente no tienen un tratamiento del todo efectivo, la terapia con células troncales, la biología molecular y la nanotecnología; son herramientas en las cuales se han fincado múltiples esperanzas, sin embargo, aún están en fase experimental.


Por último, lo antes escrito no es para espantarte, sino para informarte lo que es un tumor cerebral, los síntomas que produce y lo debe hacerse en caso de presentarlo, con la finalidad de tener una detección temprana y un tratamiento oportuno para lograr el máximo beneficio.


Dr. José Raúl Guerra Mora

Médico residente de neurocirugía. Hospital Central Sur de Alta Especialidad PEMEX. Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Maestría en Ciencias de la Salud. Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Médico cirujano. Facultad Mexicana de Medicina. Universidad La Salle (ULSA).

drjrgm@hotmail.com

Revista Pensamiento Libre "Por la libre comunicación de las ideas" ®