• Vianey Zuleimi Monterrubio Pérez

Doña Calaca y Don Simón

De viaje como cada semana

estaba la calaca flaca

buscando entre tanto y tanto

la famosa tradición de santos.

Fascinada tomó el camión

que la llevaría el Hotel Don Simón

planeando la cruel matanza

y cobrando a los vivos su venganza

Don Simón le agarró la mano

y la convenció de pedir un trago

desconcertada y enamorada

estaba ella por la acogida morada.

Tan cómoda entre los mortales

deseaba felicitarles

pero a ella no le cabían

ni un poquito de modales

Con dolor en su corazón

agarro a los vallesanos

y los ahogó en el sillón

poco a poco entre llantos.

Don Simón no sabía qué pasaba

el hotel de sangre inundaba

y poco a poco la calaca flaca

con sus encantos se lo llevaba.

Ten cuidado del Hotel

Don Simón le ha dado encanto

y es que si los pisas un rato

saldrás muerto de encanto.

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