• Guadalupe Yamin

Ma. Teresa Olguin, Roxana Valdéz e Ivonne Vizcarraga: Ganadoras del Premio Estatal de Ciencia y Tecn

El 8 de marzo ha sido designado el Día Internacional de la Mujer, deseamos celebrar la ocasión invitando a nuestros lectores a reflexionar sobre el papel de la mujer en nuestra sociedad. Hoy en día las mujeres han logrado escalar, ocupar y destacar en posiciones importantes en todas las esferas: social, cultural, política y científica. Nos enorgullece presentar en esta entrevista a tres valiosísimas mujeres, todas ellas ganadoras del Premio Estatal de Ciencia y Tecnología.


Dra. María Teresa Olguín Gutiérrez

Ganadora del Premio Estatal de Ciencia y Tecnología

2009 en el área de Ciencias Naturales y Exactas

Posición: Investigadora E Nivel 25

Institución: Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares

Estudios: Doctorado en Ciencias

Universidad Autónoma Metropolitana, México



Dra. Roxana Valdés Ramos

Ganadora del Premio Estatal de Ciencia y Tecnología

2010 en el área de Ciencias de la Salud

Posición: Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1

Institución: Facultad de Medicina

Universidad Autónoma del Estado de México

Estudios: Doctorado en Ciencias de la Biología Experimental

Escuela Nacional de Ciencias Biológicas Instituto Politécnico Nacional, México


Dra. Ivonne Vizcarra Bordi

Ganadora del Premio Estatal de Ciencia y Tecnología

2010 en el área de Ciencias Sociales y Humanidades

Posición: Profesora-Investigadora de Tiempo Completo “F”

Institución: Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR)

Universidad Autónoma del Estado de México

Estudios: Doctorado en Antropología

Université Laval, Quebec, Canadá

Pregunta obligada: ¿es difícil ser mujer?

Dra. Valdés. Todo depende de cómo enfrentes el ser mujer, si tú te haces la vida difícil entonces la vida te será difícil; y esto no tiene que ver con el hecho de ser mujer, los hombres también se complican la vida.

Dra. Vizcarra. No lo es, sino el trabajo que nos cuesta tener un proyecto de vida propio, ya que mientras construimos nuestro proyecto vamos sorteando ámbitos totalmente masculinos y es ahí donde hay que saber moverse. Las mujeres trabajamos mucho más y tenemos más responsabilidades porque conciliamos la vida privada con la pública, hacer ajustes a las prioridades que tenemos a medida que se realizan nuestros proyectos de vida y en la medida en la que decidamos tener familia, ya que hay edades de los hijos en que hay que sentarse o seguirlos, en fin, creo que lo más difícil es saber qué es lo que queremos como seres humanos.

Dra. Olguín. Comparto la opinión de las doctoras, cada una de nosotras debe tener un camino a seguir, contar con todos los elementos para lograrlo y nunca claudicar, en ningún sentido, en ninguna circunstancia. Estamos en un mundo donde hay hombres y mujeres, yo no veo una diferencia en capacidades entre unos y otras, sino una competencia en la que debemos lograr un desarrollo igual en la medida en la que nuestras posibilidades lo permitan.


Por tradición la educación de los hijos se delega más en la mujer que en el hombre, y a mí me parece, de hecho así lo viví, que debe ser una responsabilidad compartida, como todo, por igual.

¿Podrían mencionarnos un reto que ustedes consideren que la mujer no ha podido resolver?

Dra. Vizcarra. Lo más difícil para una mujer es recibir un trato injusto por parte de los hombres. Qué mujer no ha pensado: “de seguro porque soy mujer” o “me toca a mí porque soy mujer”. Nosotras somos privilegiadas porque somos investigadoras y hemos logrado tener lo que muchas otras mujeres no tienen. Desgraciadamente la mayoría de las mujeres en el mundo están en una desventaja impresionante con respecto a los hombres a pesar de pertenecer a la misma clase social, raza o etnia. El reto será superado cuando esas desventajas no existan, cuando todos seamos iguales.

Dra. Valdés. El reto que tenemos las mujeres es lograr entender cuáles son las diferencias e igualdades entre hombres y mujeres, porque hay cosas en las que evidentemente somos diferentes. Creo en la reivindicación de los derechos de la mujer, por ejemplo, a trabajo igual salario igual, independientemente del sexo. No creo en un feminismo mal entendido donde las mujeres pretenden ser iguales a los hombres, porque no lo somos. El reto es encontrar ese justo medio.

Dra. Olguín. Concuerdo en que se deben respetar las diferencias y ser empáticos. Las mujeres tenemos cualidades orgullosamente femeninas y los hombres tienen sus cualidades igualmente respetables. Lo importante es cómo nos vemos uno al otro y el respeto que cada uno merecemos en el ámbito en donde nos desarrollemos.

Cuando estudiamos ciencia, en todas sus disciplinas, los trabajos consultados generalmente han sido escritos por hombres. ¿Qué creen que debe hacer la mujer para romper ese olvido histórico que de alguna manera le ha sido impuesto?

Dra. Valdés. Tradicionalmente eran los hombres los que hacían las cosas, porque las actividades educativas y laborales estaban enfocadas al hombre. Hoy en día el mundo se está abriendo a las mujeres, entonces hay que salir y demostrarlo. Nosotras tres somos un ejemplo de esta apertura. Actualmente, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el porcentaje de mujeres universitarias supera al de los hombres, lo que provocará un cambio en la fuerza laboral casi en todos los ámbitos.

Dra. Vizcarra. Existe una tendencia de investigación en ciencia, tecnología y género, ahí una de las líneas más importantes rescata a las mujeres científicas en la historia. Donde existen más mujeres científicas es en las áreas de astronomía y biología, porque generalmente las ayudantes de los investigadores eran las hermanas, las tías, ellas solían pasar los apuntes y corregían el pensamiento de los hombres. Cuando se analiza la historia es impresionante ver que algunas mujeres incluso usaban el nombre de hombres para poder publicar sus investigaciones. El cambio va lento pero se tiene que dar. No queremos revancha, queremos las mismas oportunidades.

Dra. Olguín. En el ámbito donde yo me desarrollo no nos percatamos totalmente si es mujer u hombre quien escribe un artículo ya que normalmente se ponen las iniciales de los nombres y luego los apellidos, así que es difícil saber si estás citando un artículo escrito por un hombre o por una mujer. Algunos colegas a quienes he citado en mis trabajos, no me percato si son hombres o mujeres hasta que los conozco en algún congreso o reunión científica. Para mí la ciencia debe ser asexual, lo importante es lo que un investigador encuentra, evidenciado y plasmado en un artículo.

¿Ha existido traición de la mujer hacia la mujer?

Dra. Vizcarra. Traición hay entre todos los seres humanos. Eso no es un sesgo de género. Puesto que soy especialista en género quiero explicar que existen cinco pilares para lograr una plenitud femenina: autonomía; libertad; auto reconocimiento y reconocimiento de nuestras diferencias y limitaciones. En cuarto lugar el empoderamiento, que no significa tener poder sobre otros sino el poder de tomar decisiones con libre albedrío. Y el quinto, solidaridad, entre las mujeres tenemos cierta empatía porque nos podemos comprender en ciertas cosas, aunque en otras no.

Dra. Valdés. Se dice mucho que la peor enemiga de una mujer es otra mujer, lo escuchas en todas partes. No tiene que ver con ser mujer, depende más de ser una persona buena o mala. Es cuestión de valores, principios con los que fuiste educado, no tanto de género. Pero sí, sí hay traición pero entre todos. Cuando yo me estaba desarrollando profesionalmente la persona que más me puso obstáculos fue precisamente una mujer, pero lejos de hacerme un daño me hizo un bien, ya que soy una mujer de retos y, a final de cuentas, yo crecí y ella se traicionó a sí misma.

Dra. Olguín. Totalmente de acuerdo, es cuestión de valores, no de género. En el ámbito laboral yo he visto más solidaridad mujer-mujer. En mi caso, la persona que más me ha ayudado es mi jefa inmediata. Eso habla de que hay conciencia y claridad de nuestra capacidad de desarrollar ciencia, independientemente del género. Es curioso, cada una de nosotras vivió cosas diferentes en su desarrollo.

Dra. Valdés. Por el contrario, yo de quien más apoyo he recibido ha sido de colegas hombres, como profesores y supervisores. Sin embargo, yo he tenido casos en los que una estudiante se acerca y dice: “Ayúdame con las calificaciones porque soy mamá”. Mi respuesta automática es “Yo también soy mamá y me daría vergüenza con mis hijos hacer lo que tú estás haciendo”. Venir a pedir un favor porque eres mamá se me hace tan bajo. Entiendo la condición de mujer y la condición de madre, pero si están aquí es porque pueden, si no pueden mejor que delimiten sus espacios pero que no vengan a pedir un favor que no se merecen porque no tienen la capacidad. Aunque creo que hay muchos matices en estos asuntos.

Dra. Vizcarra. Yo tengo alumnos varones que me dicen: “Es que mi esposa me pidió que cuidara al niño”. Lo dicen porque saben que siendo mujer probablemente eres más sensible a cuestiones de maternidad y paternidad. Eso no se lo dirían a un profesor hombre. Mi respuesta siempre es ¡NO!.

Dra. Olguín. Tenemos que dejar en claro que existe responsabilidad y que corresponde a cada uno, independientemente de ser hombre o mujer. Yo soy muy estricta, no acepto irresponsabilidades. No acepto que se ausenten por una semana. Porque estamos desarrollando investigadores y la investigación no se detiene en escalas o en el momento que uno decida, la investigación es un proceso continuo y requiere del compromiso de cada persona.

Si hoy pudieran aprobar una ley a favor de la mujer, ¿qué contendría?


Dra. Vizcarra. Aunque resulta muy polémico yo aprobaría una ley a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. Es una decisión muy difícil porque es tu cuerpo, es una vida, hay matices de valores morales, biológicos y otros muchísimos contextos que tendrían que estar considerados por una política integral, entendiéndolo como un último recurso y que no por ello te van a meter a la cárcel.

Dra. Valdés. Yo aprobaría una ley que estipulara que todas las leyes que atañen a la mujer fueran hechas por mujeres. Mientras el Senado y las cámaras federales y locales sigan siendo mayoritariamente compuestas por hombres, todas las leyes serán vistas desde la perspectiva de los hombres, todas, la que sea, de trabajo, maltrato, etc. ¿Cómo puede un hombre legislar sobre la vida de la mujer?


Dra. Vizcarra. ¡Pero mujeres con conciencia! Porque hay mujeres que no tienen conciencia de ser mujer.

Dra. Valdés. Cualquier persona que llegue al nivel de una legislatura, cualquiera que ésta sea, tendría que tener ciertas características, sea hombre o mujer. No tiene que ver con el género.

Dra. Olguín. Yo promovería una ley para que la educación fuera igual, para que hubiera las mismas oportunidades en todo y para todos. Que las empresas ofrecieran las mismas oportunidades de desarrollo, porque lo he escuchado de mis alumnas, que no las emplean en una industria porque pierden tiempo y dinero debido a los embarazos. Eso las limita mucho en la industria y esto debe terminar, porque los hombres son igualmente responsables en la crianza de los hijos.

Dra. Valdés. En los países nórdicos, si no me equivoco, los hombres y las mujeres tienen el mismo derecho a tomar tiempo para la maternidad y para la paternidad.

Dra. Vizcarra. En España hay nuevas políticas en las empresas. Aquí tenemos empresas socialmente responsables, allá hay empresas familiarmente responsables. A pesar de que por costumbre el cuidado de los hijos sigue recayendo en la mujer, tanto hombres como mujeres pueden negociar con sus empresas para tomar tiempo para estar con sus hijos, las leyes se están redireccionando para compartir socialmente y con responsabilidad la crianza de los hijos y el cuidado de los enfermos, algo que aquí en México está vetado.

Si tuvieran la posibilidad de dirigir una institución a favor de la mujer ¿cuál sería su primera acción de impacto?


Dra. Olguín. La educación. Es fundamental educar e informar de las opciones que se tienen, porque muchas veces no se toman decisiones porque no se conocen las oportunidades disponibles.

Dra. Valdés. También hay que educar a los hombres, las instituciones pro mujer deberían enseñarles a los dos, porque si la mujer aprende y el hombre no, se queda desfasado el asunto.

Dra. Olguín. En una comunidad rural pude observar la forma tan lamentable como viven ciertas mujeres por desconocimiento de sus derechos. No saben que pueden recurrir a determinadas instancias para ponerle fin a la humillación a la que son sometidas. Por lo menos deberían tener instrucción para saber cuáles son las decisiones que les corresponden y que existen otras opciones.

Dra. Vizcarra. Culturalmente se nos ha impuesto la idea de que la mejor mujer es la que más sufre, la que más soporta, la que más trabaja, la más sumisa y la más amable. Hay que erradicar esta idea. Los hombres deben saber que ahora tienen frente a ellos a mujeres diferentes. Entre las acciones que podrían generar impacto podría ser poner un letrero en una oficina que diga: “Aquí no se discrimina por género”.

Dra. Valdés. Cómo criticaban a Fox por “los mexicanos y las mexicanas”.



Dra. Vizcarra. En realidad así debe ser. Por ejemplo en Canadá está estipulado en la Constitución que nunca debes excluir a una mujer en términos lingüísticos, ya sea en forma oral o por escrito.

Finalmente nos gustaría que compartieran con nuestros lectores ¿por qué decidieron volver a México después de realizar estudios en el extranjero?

Dra. Valdés. Hice la maestría en el extranjero y después continué con el doctorado, pero regresé porque tuve la oportunidad de estudiar gracias a una beca del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Estas becas que otorga el estado son solventadas con los impuestos de los mexicanos, yo creo que eso nos obliga moralmente con nuestro país. Me fui con el ideal de mejorar a México, regresé porque desde aquí puedo ayudar a lograrlo, en el extranjero únicamente me ayudo a mí misma.


Dra. Vizcarra. Cuando me preguntan por qué no me quede en el extranjero les digo que porque soy patriota, idealista y aunque no pueda hacer cambios sustanci les a nivel estructural, sí puedo impactar el entorno que me rodea. A mis estudiantes busco motivarlos. Siempre trato de preparar mis clases lo mejor que puedo. Lo poco o mucho que uno pueda hacer en su ámbito, hay que hacerlo. Como dice Roxana, si nos educamos con recursos del país y no les vamos a regresar ni un “gracias” o un año de trabajo, eso es una traición a la patria.

Dra. Olguín. Mi caso es distinto. Yo hice mis estudios de posgrado en México, porque mi condición de mujer casada no me permitió viajar en ese momento. Sin embargo, siempre he dado lo mejor, ése debe ser el objetivo, independientemente de dónde se gradúe uno. Lo importante es la entrega al trabajo, tener la claridad de lo que se quiere hacer, valorar el esfuerzo de todos los días. Motivar siempre a los alumnos a que sean mejores, sean hombre o mujer, no es cuestión de género. En mi área de investigación es igual, como les decía, el pensamiento científico no tiene que estar limitado por el género. Un autor ruso mencionaba en un artículo que la ciencia es asexuada, apolítica y que no debe tener religión tampoco. Lo que dé giro a una investigación tiene que ser la ciencia por la ciencia misma, no debe ser limitativo de tu condición personal, la ciencia es ajena a eso.


Pensamiento Libre agradece a estas tres destacadas investigadoras la entrevista que nos concedieron, los puntos de vista vertidos, y, sobre todo, su amor a México y la valiosa contribución que representan para nuestra sociedad

62 vistas

Revista Pensamiento Libre "Por la libre comunicación de las ideas" ®