• Lidia Araceli Gómez Santillán

Perspectiva Actual del Delito de Trata de Personas en México

Apreciable lector (a), agradezco que tomes el tiempo suficiente para leer las siguientes líneas relacionadas a un delito que día a día crece como una “nube negra”, que a su paso arrasa con los Derechos Humanos: la Trata de Personas. Así pues, me permitiré hacer un breve recorrido histórico respecto a los orígenes de lo que hoy conocemos a nivel mundial como Trata de Personas.

Comenzaré haciéndole una pregunta: ¿Usted imagina desde cuando surgió el primer momento en que un hombre o mujer esclavizó a su semejante? Encontrar la respuesta resulta un poco complicado verdad, toda vez que no tenemos evidencia certera de cuándo fue ese momento preciso, en el que un ser humano dolosamente decidió explotar a otro.

Históricamente puedo referir que lo que ahora conocemos como Trata de Personas inició con la esclavitud, entendiéndola como: “el estado o condición de un individuo sobre el cual se ejercitan los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos”, de acuerdo a la Convención sobre la esclavitud aprobada por la Sociedad de las Naciones el 25 de septiembre de 1926. La esclavitud como inicio en la historia de la humanidad, está vinculada a las guerras, trueques (intercambio comercial) y a la consideración de las mujeres como objetos sexuales, puesto que eran dadas a los triunfadores de guerras como trofeos a los que podían desechar en cualquier momento como quien desecha un simple trozo de papel.

No obstante, no todo es oscuro e inhumano, afortunadamente a nivel internacional contamos con un Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. Este contempla también lo que debe entenderse por Trata de Personas, que a continuación cito textualmente:

“…La captación, el transporte, el traslado, la acogida, o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o a una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación, esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos…”.

Sin duda, resulta interesante y a la vez un tanto difícil desmenuzar todo el concepto para entenderlo completamente en el presente artículo. Además, para su correcto análisis utilizaríamos casi todo el número de la presente revista, sin embargo, esto no significa que usted no pueda realizar el ejercicio posteriormente para comprender y reflexionar sobre lo que usted entenderá por Trata de Personas.

En alguna ocasión cuando se le preguntó a la ciudadanía ¿Qué es para ti la Trata de Personas?, algunos respondieron que desconocían el término, otros mencionaron que es la explotación del hombre por el hombre y otras personas comentaron simplemente que es cuando uno explota y vulnera los derechos humanos de un individuo.

Ahora bien, vamos a imaginar a la Trata de Personas desde una perspectiva multidimensional, como un juego de rubik o juego de cubo como se le conoce en nuestro país. Claro, sin demeritar o estigmatizar tan entretenido juego de inteligencia, ¿lo ve?


Es claro que tiene varias piezas que lo componen como a la Trata de Personas y cada color puede ser una modalidad diferente, por ejemplo, las piezas rojas explotación sexual, las amarillas mendicidad forzosa y así podríamos identificar cada modalidad con cada color.

Ahora, ¿sabe usted que la Trata de Personas muta o cambia conforme evoluciona la humanidad? Claro, un ejemplo de esto es el enganche a través de las diferentes redes sociales existentes en el mundo y que día a día tienen más usuarios, en el entendido que es una excelente herramienta de comunicación cuando se usa correctamente, pero que los integrantes de las redes de tratantes usan en algunos casos para el enganche de personas, pues antes de que existieran, tal vez el enganche de personas se daba de otra manera, como el enamoramiento, que aún sigue vigente como estrategia.

Entonces en pleno siglo XXI, podrá usted notar y diferenciar que en siglos anteriores de la humanidad, no existían tantas modalidades de Trata de Personas (esclavitud) como la condición de siervo, explotación sexual o cualquier otra acción similar al esclavismo. Tal y como ahora las tenemos jurídicamente previstas en la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los delitos en materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos, a través del Artículo 10, en el que se aducen once modalidades, por mencionar algunas: la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, explotación laboral, mendicidad forzosa, la utilización de personas menores de 18 años en actividades delictivas.

Retomando el ejemplo del juego de rubik, la Trata de Personas ya no se ve lineal con ángulos rectos, ¿recuerda que este delito muta o evoluciona? Ahora lo podríamos imaginar así:



¿Más complicado verdad? Pues así pasa con la Trata de Personas, al ser posicionado a nivel mundial en segundo o tercer lugar por diagnósticos como los de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), al referir que genera grandes derramas económicas en beneficio de los victimarios a costa del sufrimiento de las personas.

Entonces tal vez se pregunte ¿por qué evoluciona la Trata de Personas específicamente en México? Bueno, podría mencionarleinfinidad de razones, pero me abocaré a referir en lo general las siguientes:

  1. Ley de la Oferta y Demanda

  2. Poco o nulo combate al delito

  3. Corrupción

  4. Normalización del delito

  5. Usos y costumbres injustificados

  6. Prevención y difusión regular

  7. Desmotivación de la Denuncia


1.- Ley de Oferta y Demanda

Fue conocida por James Denham-Steuart cuando publicó Estudio de los principios de la Economía Política en el año 1767, misma que Adam Smith y David Ricardo mantuvieran vigente a través de sus obras en el tema económico. Sin entrar en teorías y análisis económicos y así distraer el tema de Trata de Personas, simplemente consiste en ofertar tantas personas vistas como objetos por los tratantes a un cierto precio que pueda ser cubierto por quien determina la Demanda de ese objeto o producto, hablo del cliente.

Si el cliente está conforme de pagar un cierto precio por un servicio derivado de la explotación de una persona, el tratante seguirá ofreciendo “la mercancía” para cumplir la Demanda del mismo.

Actualmente en nuestro país no se castiga la acción del cliente que consume servicios o productos con pleno conocimiento que deriven de la Trata de Personas, toda vez que no existe en la Ley General contra la Trata de Personas antes referida, un apartado en el que se prevean sanciones para los consumidores. Pero esto no solamente atañe a que exista una sanción o un tipo penal (delito), el punto es, que debemos generar conciencia respecto a la figura del cliente/consumidor como un eslabón final en la red de Trata de Personas.

¿Cuántas ocasiones Usted adquirió bienes o servicios con pleno conocimiento que derivan de una víctima de Trata de Personas?, tal vez no lo recuerde o simplemente no ha detectado o identificado alguna ocasión.

Lo importante es que Usted, la sociedad y la suscrita, estemos alertas ante alguna presunción o corazonada de que un bien o servicio pueda ser realizado por una persona víctima de Trata de Personas y estemos en posibilidad de denunciar.

Señalo esto toda vez que el Delito de Trata de Personas puede estar inmerso en todo tipo de círculo social, no importa si se cuenta con un alto nivel educativo o bajo, o un buen o mal puesto laboral.

Cualquier persona puede en algún momento de su vida ubicarse en una situación de vulnerabilidad y que ésta sea aprovechada por los visores de la Trata de Personas para iniciar su enganche, su reclutamiento y finalmente su explotación como persona.

Es importante referir, que este Delito no discrimina, al contrario es muy incluyente y no importa la raza, religión o posición social, mientras no erradiquemos a este lamentable delito, siempre habrá alguien que día a día, segundo a segundo en el mundo sea enganchado para ser victimizado y desde luego alguien que lo consuma.

¿Sancionar al cliente? Puede resultar buena opción, pero encontraremos una limitante ¿cómo acreditar en el consumidor dolo o conocimiento cuando solicita servicios o bienes de una víctima de Trata de Personas? Creo que solo en algunas modalidades pudiese ser más perceptiva la acción como quien solicita servicios sexuales de menores de edad.

Sabemos que sin clientes no hay Trata de Personas, pero aún en nuestro país es necesario hacer varios ajustes como sociedad y estar conscientes que el cliente es el que decide si la Trata de Personas avanza o simplemente el cliente ayuda a eliminarla.


2.- Poco o nulo combate al delito

Según el Diagnóstico Nacional sobre la Situación de Trata de Personas en México, 2014, emitido por la UNODC, “…las cifras disponibles para el delito de trata de personas en el plano estatal son escasas y para algunos estados de la República Mexicana simplemente corresponden a cero…”. De acuerdo con esto, existe una limitada capacidad institucional para perseguir y sancionar a los responsables de este delito.

Ahora bien, el hecho de que exista poco o nulo combate no significa que todas las dependencias sean omisas en ejercer sus facultades de persecución, investigación e incluso sanción efectiva del delito, puesto que existen varias instituciones de los tres niveles de gobierno que han intensificado operativos conjuntos, con el objetivo de erradicarlo.

En este caso, para cambiar la perspectiva de que en México no se combate al delito, creo conveniente que las instituciones puedan implementar una estrategia integral y fuerte, con las debidas reservas, a través del intercambio de información e inteligencia, para lograr judicializar cada asunto que se presente, en virtud que institucionalmente no debemos caer en omisión o desánimo institucional, al contrario, debe generarse una sinergia proactiva y enérgica para rescatar a las víctimas y así detener a los probables responsables y desarticular las redes de tratantes.

No omito referir que el combate a la Trata de Personas no se hace únicamente desde la vía institucional, también necesitamos de la ciudadanía para que denuncie, para que se sensibilice y no naturalice la existencia del delito, porque el hacerlo, es ser tolerante y aceptar el delito como algo “naturalmente sociable” es totalmente un error.


3.- Corrupción

Se entiende como el abuso del poder que ejerce un servidor y/o funcionario público para beneficio propio. Respecto de la pregunta que nos hemos planteado de por qué evoluciona la Trata de Personas en México, considero que esta cancerígena y añeja actividad, debe ser combatida y denunciada con mayor fuerza por las instituciones y sociedad en general.

La corrupción existe por diferentes motivos, como la ambición, la falta de valores y principios, entre otros. Y usted apreciable lector (a) cuestionará, ¿cómo hacer frente a la corrupción? ¿Cómo impacta ésta actividad a la Trata de Personas? Bien, sin ser ambiciosa y descubrir el hilo negro o querer dar una receta mágica para erradicar y combatir la corrupción, creo que debemos impulsar diferentes estrategias para esto:

  1. Que la ciudadanía confíe en denunciar actos de corrupción de los cuales se tengan resultados que se den a conocer.

  2. Prevención de la corrupción a través de campañas de información, donde la ciudadanía esté plenamente concientizada de que si somos parte del círculo corrupto, ya sea por darle una “mordida” al oficial de tránsito o dar una compensación monetaria a un servidor público a cambio de agilizar un trámite, llegará el momento en el que la corrupción nos afecte y en consecuencia, no podremos quejarnos de su afectación porque hemos fomentado dicha acción.

Ahora bien, respondiendo a la segunda pregunta, la corrupción desde luego que es un aditivo para que impacte positivamente a la Trata de Personas, pues no podemos imaginarla sin éste en razón de que las redes de tratantes están compuestas por dos o más personas y para funcionar en lugares específicos, pueden corromperse las instituciones encargadas del orden, que es el primer eslabón para ser “tolerados” en las ciudades.

La corrupción puede estar en cualquier institución o dependencia, sin embargo, esto no quiere decir que no confiemos en ninguna, puesto que también hay servidores y servidoras públicas que están dispuestos a respetar los valores y principios de honestidad y respeto.

De acuerdo a datos de Transparencia Internacional, México se encuentra entre los países más corruptos en América ocupando la posición 22 y a nivel global el puesto 105.

Insisto, la corrupción no surge sola, recuerde que la ciudadanía en ocasiones es el botón de encendido para propiciar esta mala actividad. No está demás sugerir que evitemos fomentarla, específicamente cuando se vincule al delito de Trata de Personas y cuando lo observemos, tengamos la voluntad de denunciarla, pues la responsabilidad y el compromiso son compartidos sociedad-gobierno.


4.- Normalización del delito

La Trata de Personas cada día puede observarse en las calles, en las avenidas, en las maquiladoras, en cada semáforo, como algo “normal”, como algo que ya es intrínseco a la sociedad.

Usted cuestionará ¿por qué? Porque día con día nos insensibilizamos y no vemos lo que no queremos ver, mientras a nosotros no nos suceda, estamos dispuestos a “tolerar” la Trata de Personas.

Suele escucharse comúnmente entre jóvenes: “…no me hables de eso feo, porque me hace sentir mal…” o entre la ciudadanía y algunas autoridades: “…está ahí en eso porque le gusta, además siempre se le ha visto que es una cusca…”.

Y así podemos mencionar varios comentarios que demeritan la calidad humana, que sobajan la identidad de una persona, esto, porque los individuos no tienen la capacidad de sensibilizarse debido al machismo, a las costumbres sociales, a los prejuicios, mitos, así como la perspectiva de género distorsionada.

Me atrevo a exponer que las personas toleran el delito porque piensan: “¿Trata de Personas? No sé, a mi no me va a pasar”, en consecuencia por falta de una perspectiva íntegra, demeritan la relevancia de la Trata de Personas y la persona se hace tolerante, pero la perspectiva o visión cambia cuando ella o él o su familiar o amigo, amiga, son víctimas de Trata de Personas, y entonces inicia una etapa de reflexión de querer hacer hasta lo imposible para que los probables responsables sean sentenciados con el máximo rigor de la ley.

Lo que quiero decir es que no nos sensibilizamos con el delito de Trata de Personas hasta que nos vemos afectados emocionalmente cuando sabemos que una amistad, o peor aún un familiar, es víctima.

Como parte de la normalización del delito, los mitos juegan un papel importante en nuestro país, por ejemplo:

  1. No es posible caer en redes de trata si el tratante es un/a pariente, un/a conocido/a, el esposo/esposa o el/la prometido/a.

  2. La trata de personas está asociada con la explotación sexual y la prostitución y le ocurre solo a las mujeres.

  3. Todas las víctimas de trata son pobres y sin educación.

  4. La trata de personas es una realidad oculta y ocurre solamente en países pobres o en las grandes ciudades.

Si no hacemos y pensamos lo correcto, lamentablemente nosotros seguiremos como ciudadanía “alimentando” a la Trata de Personas y de cierta manera, seremos responsables de que siga existiendo. Es tiempo de reflexionar y romper los mitos y las perspectivas erróneas para ver con una visión amplia lo que es la realidad. La Trata de Personas existe.


5.- Usos y costumbres injustificados

Respecto a esta razón, debemos entender que son los hábitos adquiridos por la constante repetición o práctica de un acto. En tal virtud, tanto a nivel mundial como en México, aún tenemos poblaciones que conviven con éste modo de organización que no acepta un régimen jurídico como al que nosotros como ciudadanos estamos sujetos.

Anoto que los usos y costumbres pueden ser una razón para que surja o perdure la Trata de Personas, esto debido a que aún existen situaciones donde los padres venden o intercambian a sus hijas por dinero, ganado, víveres, entre otras cosas.

Entusiasta lector (a), ¿cree usted que los usos y costumbres justifiquen que se vendan o intercambian hijos o hijas por bienes materiales? En la lógica creo que responderá que no, porque ya es sensible al tema y emite un juicio de valor positivo, respecto a que intercambiar personas por objetos es incorrecto.

Podemos concretar que los usos y costumbres no violentan tus derechos humanos, cuando esto suceda, creo que no deberían ser considerados y justificados como tal, porque laceran el proyecto de vida y libre albedrío de la persona.

Entonces ¿qué solución sería la mejor? Tal vez por considerarse poblaciones que se rigen por sus usos y costumbres, la estrategia ideal sería la difusión y la prevención.


6.- Prevención y difusión regular

En cuanto a esta razón, es importante que usted sepa que tanto la prevención y difusión es responsabilidad de todos los que vivimos en éste país. Las instituciones y dependencias han realizado diferentes acciones de prevención y difusión mediante los diversos programas existentes, por ejemplo, el Instituto Nacional de Migración a través de sus Comités Interinstitucionales ha logrado reforzar las acciones en beneficio de la ciudadanía.

Tal vez se pregunte ¿cómo puedo colaborar? Bien, podrá hacerlo desde algo muy sencillo como una plática entre amigos, en la familia, hasta en los tiempos libres en su lugar de trabajo y qué decir si hace uso de la tecnología como las redes sociales por las cuales podrá simplemente lanzar la pregunta a sus contactos: ¿sabes de qué se trata la Trata?, seguramente tendrá varias respuestas que podrán generar un debate interesante con una reflexión final.

Actualmente la prevención y difusión no ha bastado en México para lograr erradicar a la Trata de Personas, por eso la categoría de regular, porque de haber sido más efectiva y contundente, tal vez no estaríamos compartiendo estas líneas en este momento, porque al fin se hubiera eliminado dicho delito.

Lo ideal es que sociedad en general, gobierno, iniciativa privada (empresas) y organizaciones no gubernamentales, colaboremos juntos para ir poco a poco demeritando las estructuras delincuenciales de las y los tratantes, será una corresponsabilidad a largo plazo, pues soy sincera, no podemos erradicarla de tajo, que sería lo ideal en cualquier país.


7.- Desmotivación de la Denuncia

Finalmente, esta razón también es una corresponsabilidad sociedad-gobierno. Del gobierno porque debe existir un plan efectivo para hacer valer y respetar al denunciante en el sentido de poder creer su denuncia responsable, para iniciar una investigación hasta las últimas consecuencias.

Un elemento vinculante a la desmotivación de la denuncia es la impunidad, por ejemplo si nosotros denunciamos la existencia de un tiradero de basura en la vía pública por vecinos de nuestra colonia, y no hay respuesta de parte de la institución responsable, dejamos de creer en la misma ante la falta de resultados, después de que denunciamos varias veces y ver que las o los vecinos siguen depositando su basura en la vía pública. Resulta ser un ejemplo sencillo ante una problemática no muy relevante, no quiero decir que no sea importante, pero no puede ser comparado con la denuncia de secuestro o de probable existencia de Trata de Personas en algún lugar.

Ahora bien, la desmotivación de la denuncia es responsabilidad de todas y todos, y le pregunto amigo (a), ¿cuántas ocasiones vio que asaltaban a una persona o que le robaban las llantas al auto al vecino y prefirió darse la vuelta y callar?, ahora si agravamos la situación y sabemos que en una casa o empresa, obligan a menores de edad a trabajar en actividades no propias y adecuadas para ellos, ¿usted denunciaría? Recordemos que no acostumbramos denunciar hasta en tanto nos afecte directa o indirectamente a través de un amigo (a) o familiar.

Lo importante es que fomentemos la denuncia, así sea por algo similar al ejemplo de los vecinos que depositan su basura en la vía pública, así como los delitos de bajo o alto impacto.

Lo importante no es callar y ser tolerantes del delito, porque algún día, necesitaremos que otra persona denuncie por nosotros cuando nosotros o nuestras posesiones estén en riesgo.


Conclusión

Estimado (a) lector (a), agradezco que se haya tomado el tiempo necesario para conocer la perspectiva de la Trata de Personas en México que tanto hiere la integridad, vida y libre albedrío de las niñas, niños, adolescentes, adultos jóvenes y adultos mayores.

La Trata de Personas es un delito grave en territorio mexicano y el mundo, porque las estructuras criminales permean todo círculo social, recuerde que no importa la raza, sexo, nacionalidad, estatus económico y laboral, para que una persona pueda o no ser victimizada, pues hablamos de un delito que no discrimina y que es tan incluyente como lo permitamos.

Lo invito apreciable lector (a) a que reflexione lo que ahora conoce, porque la Trata de Personas sigue siendo un reto, pero no un imposible, porque aún existimos personas como usted y como yo que estamos dispuestas a seguir a paso firme el frente contra este delito.

Porque tenemos el seguro compromiso y valor de no permitir que nuestras familias y amistades sean presas enganchadas de las y los tratantes de personas, porque no es una fantasía sino una lamentable realidad que podemos cambiar.

Revista Pensamiento Libre "Por la libre comunicación de las ideas" ®