• Víctor Hugo Ruíz Vázquez

Accesibilidad en la Movilidad Urbana de las Personas con Discapacidad


La movilidad urbana es el conjunto de desplazamientos de personas y mercancías, que se producen en un entorno físico en las urbes. También existe la movilidad en zonas rurales y la combinación de ambas, la movilidad semiurbana.


Los desplazamientos terrestres son realizados en diferentes medios o sistemas de transporte, como los vehículos de ruedas automotores que pueden pertenecer al transporte público o al privado. Otro medio de movilidad que es utilizado de forma frecuente en áreas rurales o semirrurales es aquel que se realiza con el apoyo de animales domesticados o vehículos adaptados a las condiciones geográficas en zonas lacustres, montañosas, desérticas, con nieve, entre otras. La movilidad también puede hacerse de forma individual al caminar o andar en vehículos ligeros como las bicicletas.

Sin embargo, la problemática de la movilidad no puede reducirse solo a la dimensión física del medio

ambiente, sino que conduce inevitablemente a tener en cuenta también la dimensión social.

Los desplazamientos nos permiten dirigirnos y llegar a otro lugar para satisfacer necesidades o deseos. Para ello, se debe contar con las condiciones que faciliten a todas las personas trasladarse de un punto a otro. Esas condiciones de facilidad les proporciona accesibilidad, que permite desplazarse en los espacios físicos a todas las personas —con y sin discapacidad—.

La accesibilidad es entendida como toda medida pertinente que permita asegurar el acceso de las personas con discapacidad, en igualdad de condiciones con las demás, al entorno físico, el transporte, la información y comunicaciones, incluidos los sistemas y tecnologías de la información, comunicaciones y otros servicios e instalaciones abiertas al público o de uso público, tanto en zonas urbanas como rurales.

Dentro de la gama de la diversidad humana se encuentran las personas con discapacidad, que son todos aquellos seres humanos que viven temporal o permanentemente con una alteración en sus facultades físicas, mentales o sensoriales, que les impide realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera común de acuerdo con su edad y con su sexo, y que se encuentran identificados de la siguiente forma:

  • Persona con discapacidad motriz. Es quien tiene una pérdida total o parcial en su movilidad y que puede requerir de apoyos o ayudas técnicas (sillas de ruedas, bastones, muletas y andaderas) para desarrollar las actividades de la vida diaria.

  • Persona con discapacidad visual. Cuenta con una pérdida total o parcial de la vista. También conocidas como personas ciegas y personas con baja visión.

  • Persona con discapacidad auditiva. Aquel ser humano que tiene pérdida total o parcial de la audición. También conocidas como personas sordas y personas con hipoacusia.

  • Persona con discapacidad para el habla. Es quien tiene una pérdida total o parcial de su capacidad para comunicarse por medio del habla.

  • Persona con discapacidad intelectual.

Persona con alteraciones sustanciales en el funcionamiento intelectual, que existen concurrentemente con limitaciones relacionadas con dos o más destrezas adaptativas aplicables en: comunicación, autocuidado, dirección, salud y seguridad, académico funcional, tiempo libre y trabajo.

Las personas con discapacidad para tener movilidad necesitan contar con un entorno accesible que les permita ser capaces de usarlo con sus diferentes grados de habilidad, tomando en cuenta los diferentes tipos de discapacidad. Para ello, se requiere que su entorno cuente con los ajustes razonables —modificaciones y

La movilidad urbana es el conjunto de desplazamientos de personas y mercancías, que se producen en un entorno físico en las urbes.

Adaptaciones necesarias y adecuadas que no impongan una carga desproporcionada o indebida— para garantizar a las personas con discapacidad el goce o ejercicio, en igualdad de condiciones con las demás personas, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales.

Pero no solo las personas con discapacidad requieren un entorno accesible, también lo necesitan los niños, las mujeres en periodo de gestación, personas convalecientes por enfermedades o lesiones, adultos mayores, así comolaspoblacionesqueporsucondiciónde vida o situación social o económica han sido excluidas, tales como las personas de talla baja, las poblaciones con menores ingresos, indígenas, migrantes, entre otras.

En este sentido, cobra mayor significado el Diseño Universal, también conocido como el Diseño para Todos, que consiste en el diseño de productos, entornos, programas y servicios que puedan utilizar todas las personas, en la mayor medida posible, sin necesidad de adaptación ni diseño especializado. El diseño universal no excluirá las ayudas técnicas para grupos particulares de personas con discapacidad cuando se necesiten.

Las políticas públicas de movilidad urbana que los Estados deben proporcionar a sus habitantes son las cadenas de accesibilidad en los sistemas de transporte público que permitan garantizar a todas las personas desplazarse de un espacio a un destino con un uso seguro, autónomo y cómodo. También debe permitir la orientación y comunicación en todo momento en el desplazamiento de las personas con discapacidad.

Una ruta accesible permite una circulación continua y sin obstáculos, con la combinación de elementos que garantiza a las personas con discapacidad entrar, desplazarse, salir, orientarse y comunicarse con un uso seguro, autónomo y cómodo.

La efectividad de la accesibilidad y el uso del trasporte público se consolidará en la medida en que se acerque el medio (vehículo) al usuario con discapacidad y que este se localice con

facilidad en su vivienda, donde comience el proyecto cotidiano de inicio-traslado-destino- objetivo.

Las rutas accesibles del trasporte público terrestre consideran la armonización entre el vehículo accesible, el espacio urbano de ascenso y descenso accesible, así como el capital humano capacitado que opere el vehículo accesible.

Los elementos que se deben considerar en el diseño de una ruta accesible para todas las personas, incluyendo las necesidades de desplazamiento de las personas con discapacidad, son:

  • Espacios públicos. Áreas para la recreación y las vías públicas, como plazas, calles, avenidas, viaductos, paseos, jardines, bosques, parques públicos y demás de naturaleza análoga que permitan una entrada y salida, orientación y comunicación, así como su respectivo ascenso y descenso de las mismas.

  • Trasporte accesible. Que permita un desplazamiento seguro, autónomo y cómodo de las personas con discapacidad o movilidad reducida.

  • Mobiliario urbano accesible. Que garantice un uso seguro, autónomo y cómodo de las personas con discapacidad o movilidad reducida.

  • Señalizaciones. Escritos (para lectura fácil), gráficos, luminosos, audibles y táctiles que proporcionen indicaciones a las personas con discapacidad para que les sirvan de guía para llegar o hacer uso de un espacio o elemento.

  • Disposiciones de seguridad y de protección civil. Como las rutas de evacuación para ser utilizadas en caso de contingencias o emergencias.

  • Sistemas de información y comunicación accesibles. Que consideren las necesidades de las personas con discapacidad, poblaciones indígenas y personas extranjeras.

  • Calidad de la atención del capital humano. Que esté capacitado en la atención de las necesidades de las personas con discapacidad.

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