• Javier Eli Dominguez Hernández

Lo Relevante de la Reforma Fiscal 2014



El 9 y 10 de diciembre de 2013 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las nuevas disposiciones fiscales que se desprenden de la reforma hacendaria. En este artículo pretendemos conocer cuáles son las características más importantes de esta reforma y cómo se traducen en un esquema fiscal distinto.


Nuestra carta magna establece que es obligación de los mexicanos: “Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”. Cabe mencionar que las contribuciones se dividen en cuatro rubros: impuestos, aportaciones de seguridad social, contribuciones de mejoras y derechos. Por lo cual estamos obligados al pago de los impuestos, este pago es el medio por el cual el gobierno federal se hace de recursos para impartición de justicia, sector salud, educación, combate a la pobreza y comunicaciones y transportes.

Si bien los ciudadanos estamos obligados a pagar impuestos, por las razones descritas en el párrafo anterior, la reforma fiscal aprobada tiene las siguientes características:

• Genera mayor control y recaudación. • Lastima la economía de las familias mexicanas. • Provoca inflación. • Expone al contribuyente a abuso de autoridad. • Viola derechos fundamentales de los mexicanos. • Implementa un sistema de tributación electrónica. • Golpea la generación de empleos.

Ahora, ¿cuáles son los pormenores de la reforma y cómo nos afectan?

Dentro de la exposición de motivos para estas reformas se admite que la estructura del sistema fiscal en México resulta, en algunos casos, compleja y onerosa. Esto provoca que los contribuyentes destinen mayores recursos humanos y financieros al cumplimiento de sus obligaciones fiscales. Desde el ámbito de la autoridad fiscal, dicha situación también dificulta el ejercicio de sus atribuciones, entre ellas, la de verificar el correcto cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes.

Este panorama motivó la eliminación del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), impuesto que nació en 2008 y que se había creado para sustituir al Impuesto Sobre la Renta (ISR). Adicionalmente, se eliminó el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), que era un impuesto meramente fiscalizador a través del que se pretendía identificar a aquellas personas que incurrían en discrepancia fiscal (gastar más de lo que se declara como ingresos). Cabe mencionar que las instituciones financieras seguirán informando las operaciones al Servicio de Administración Tributaria (SAT), aunque ahora no habrá recaudación de impuesto.

Dentro de las modificaciones al Código Fiscal de la Federación está el dar mayor facultad a la autoridad, como publicar a aquellos que sean incumplidos a fin de que ya no se realicen operaciones con estas personas que para efectos del SAT son contribuyentes riesgosos. Se integró la obligatoriedad de utilizar Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), que serán ya el único medio de comprobación. Asimismo, los pagos efectuados por sueldos y salarios (nómina) deberán ser comprobados mediante un CFDI.

Estas medidas generan un control absoluto por parte de la autoridad fiscal. Podemos decir que así debería haber sido siempre, sin embargo, pareciera que no evaluaron aspectos importantes que minan la posibilidad de todas las personas físicas y morales de cumplir a cabalidad con las disposiciones, como pueden ser: desconocimiento de las tecnologías de la información, falta de acceso a internet y carencia de computadoras. Adicionalmente, el SAT no tiene la infraestructura necesaria para poder captar tanta información, lo que hace que ahora se destine también demasiado tiempo para cumplir, pues la página del SAT está saturada.

Nuestra carta magna establece que es obligación de los mexicanos: “Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”.

Con respecto a la Ley de Impuesto sobre la Renta (ISR) se eliminan el Régimen de Pequeños Contribuyentes y el Régimen Intermedio de las Personas Físicas y nace un nuevo régimen llamado Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), mismo que pretende atraer al sector informal. Para 2014 este régimen no tendrá impuestos por pagar, solamente se realizará la declaración correspondiente y el ISR irá en incremento gradual anual de 10% hasta llegar en el undécimo año al pago del 100%. El RIF resulta atractivo y promueve el ingreso a la formalidad.

En la exposición de motivos de esta ley se menciona la intención de llegar a una simetría fiscal. Esto es falso, pues no hay simetría fiscal cuando a quien vende le hacen pagar el impuesto por toda la venta y a quien compra le limitan ese gasto. Como ejemplo tenemos un consumo en un restaurante: por cada $100.00 quien vende acumula todo y quien compra sólo puede deducir $8.50. ¿Hay simetría fiscal entonces?

Respecto a lo laboral, no se está apoyando la generación de empleos, pues la carga es ahora más alta; cuando los empresarios tienen trabajadores absorben la carga de seguridad social e impuestos a la nómina, que recaudan los gobiernos estatales, y ahora se deberá emitir el CFDI correspondiente al recibo de nómina, se limita la deducción a 47% por los ingresos exentos de los trabajadores y de un 100% por las cuotas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a cargo de los trabajadores pagados por el patrón. Aunado a lo anterior, se elimina la validez del trabajo de los dictaminadores para efectos fiscales. Por lo que nos resta preguntarnos ¿cómo promueven el empleo?

Con respeto al Impuesto al Valor Agregado (IVA) se aprobó la homologación de la tasa en la región fronteriza de 11% a 16%, se grava con la tasa de 16% a chicles, mascotas y sus alimentos, así como el autotransporte foráneo. Consideramos que si se homologara la tasa de IVA en todos los artículos, pues éste es un impuesto al consumo, y simultáneamente se disminuyera la tasa, se lograría una mayor recaudación y fiscalización.

Finalmente, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) integra nuevos artículos que causarán el impuesto, como son: un peso por litro a bebidas saborizadas, 8% a los alimentos no básicos, plaguicidas y combustibles fósiles. Esto constituye otro golpe a la economía de las familias al generar una inflación notoria en el precio de estos productos.

Estamos de acuerdo con cumplir con nuestras obligaciones fiscales, pues es un mandato constitucional, pero resaltamos que esta reforma impacta de manera negativa al no fomentar la generación de empleos formales y constituye un golpe al bolsillo de las familias. Con el propósito de cumplir en tiempo y forma con nuestras obligaciones fiscales, recomendamos a todos los lectores a asesorarse y capacitarse a la brevedad posible. Fomentemos la cultura contributiva que es necesaria para nuestro país.

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