• Víctor Florencio Ramírez Cabrera

Por el Ambiente: ¿Privatizar todo?



No valoramos los servicios ambientales y, la gran mayoría, dudo que esté dispuesta a poner un peso para la conservación de los ecosistemas.

Hace algunos años tuve el gusto de tomar clase con alguien que se volvió, tiempo después, en un revulsivo de la cosa pública nacional. Este personaje mencionó siete medidas para solucionar los problemas ambientales del mundo, muy generales. Una de esas siete me sorprendió: proponía privatizar todo.

Ese hombre después fue candidato a presidente de la República y mostró un conocimiento enorme de los asuntos públicos, ganando por lo menos el primer debate de 2012. Ya platicando más a fondo con él, si bien reconoce que hay bienes públicos que debe administrar el Estado, insiste en que privatizando se solucionarían la gran mayoría de los problemas.

En los días pasados tuve la oportunidad de platicar con el presidente del Concejo Municipal de Heredia, Costa Rica, el señor Carlos Rodríguez. Este señor nos platicó su experiencia en la región. Cerca de 80% del territorio que preside es Área Protegida, respetada, con bosques enormes, mucha agua y está calificado como el concejo con los mejores servicios públicos del país y también el mejor desempeño en asuntos ambientales.

La sorpresa fue cuando nos dijo la forma en que administraban: tienen todos los servicios públicos privatizados, concesionados a empresas nacionales y trasnacionales y administrados por la Empresa de Servicios Públicos de Heredia, S. A. Esto es, una empresa público-privada que se encarga desde el cobro de impuestos, la administración del agua, los residuos, la energía e incluso, en buena parte, la conservación del área protegida.

Cuando empecé a hacer un análisis de cómo funciona esto en México fue también una agradable sorpresa. Comparé los sistemas operadores de agua de dos municipios en condiciones relativamente parecidas: Cancún y Acapulco. El primero está privatizado y el segundo es totalmente público.

Las diferencias son abismales: Acapulco tiene una cobertura de 90% de agua potable, 85% de alcantarillado, 15% de micromedición y 50% de tratamiento de aguas residuales, sin considerar que la operación de la planta es deficiente.

Por su lado, la empresa privatizada de Cancún tiene 100% de cobertura de agua potable y alcantarillado, 75% de micromedición y 100% de tratamiento de aguas residuales.

El costo es tan sólo 5% mayor en Cancún que en Acapulco, sin tomar en cuenta que en Cancún el agua debe ser bombeada y potabilizada en su totalidad, mientras que en Acapulco uno de sus manantiales no requiere bombeo y otro de ellos tiene un bombeo menor. Esto es: requiere mucho menos energía para llevar agua a la ciudad y el costo es menor.

Regresando a Costa Rica, hubo algo que me llamó la atención fuertemente: dentro del cobro del servicio de agua, se cobra un monto que se destina íntegramente al pago por servicios ambientales. Esto es: quienes consumen el agua, le pagan a los dueños del bosque por mantenerlo así, con lo que aseguran agua en calidad y cantidad en el mediano y largo plazo.

En México el pago de servicio de agua es muy bajo, a pesar de que tenemos mucho menos recurso que Heredia, en general. No valoramos los servicios ambientales y, la gran mayoría, dudo que esté dispuesta a poner un peso para la conservación de los ecosistemas.

¿Sería necesario privatizar todo? ¿Cómo funcionaría esto en México? Cada vez tenemos más respuestas.

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