• Frank Conde Tangberg

El Desarrollo Social: Alternativa a la Política de Hijo Único China

La población mundial crece vertiginosamente. No existen estadísticas exactas sobre el número de personas que habitan el planeta Tierra.


La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que en 2012 se superaron los 7 mil millones de habitantes. Algunas predicciones sostienen que la población total crecerá hasta alcanzar los 9 mil millones en el año 2050, a causa del alto crecimiento de las tasas de natalidad en regiones en situación de pobreza y marginación. Sin embargo, hay quienes afirman que las tasas de natalidad pueden reducirse mediante el desarrollo social y la mejora del nivel de vida1. Lo que es seguro es que la sobrepoblación mundial ejercerá una presión cada vez mayor sobre los recursos renovables y no renovables, dificultando el acceso a alimentos e incluso limitando el acceso a empleos y servicios sociales2. Diferentes ideas han surgido para combatir este crecimiento, desde la autoritaria política de hijo único de China, hasta la apuesta por la planificación familiar y el fortalecimiento de la posición de la mujer dentro de la sociedad. ¿Pero qué método es el más eficiente?

La política de hijo único

La sobrepoblación es un problema que ha preocupado a China desde hace varias décadas. El país ocupa uno de los territorios más grandes del mundo, donde reside una quinta parte de la población mundial. Se estima que China tiene aproximadamente 1.3 mil millones de habitantes. En contraste, India, el segundo país más poblado del mundo, tiene 1.2 mil millones de habitantes. China continúa como líder en el ranking, a pesar de haber implementado una política coactiva para reducir su tasa de natalidad desde 19793. El razonamiento chino, fundado en el pánico, busca una solución inmediata, pero no parece haber considerado si su método es, en realidad, el más efectivo para limitar el crecimiento poblacional.

La política china no es justificable y es una clara violación a los derechos humanos. Es por ello que la política ha sido severamente criticada por varias organizaciones, entre éstas Amnistía Internacional4. Es alarmante que, para hacer efectiva la política, China haya empleado medidas como la esterilización forzosa5, multas, desalojos forzados6 y persecución de activistas opositores a la imposición de dichas medidas7.

Una consecuencia aberrante de esta política ha sido el infanticidio de niñas. Además, existe un alto número de abortos a causa del sexo del feto, debido a la alta valoración que tienen los varones en la sociedad china. Otro fenómeno derivado de la política de hijo único ha sido el incremento de la mortalidad infantil de niñas por negligencia o por peores motivos.

No ha sido la intención del gobierno chino producir estas tendencias negativas, pero tampoco ha tenido la capacidad de anticiparlo o de proveer algún remedio8.

Empoderamiento de las mujeres y planificación familiar

China lleva años con una tasa de natalidad baja y algunos calculan que su política ha evitado 400 millones de nacimientos9. Desde 2008 la tasa de natalidad ha sido aproximadamente 1.6, aunque no existen cifras oficiales al respecto10. En India, mientras tanto, la tasa se ha mantenido en aproximadamente 2.6-2.711. Dada la falta de transparencia del gobierno chino, no es posible analizar con claridad los resultados de su política coactiva. Lo que se sabe es que su tasa de natalidad es relativamente baja, pero no si este resultado es atribuible a dicha política. Han existido avances importantes a nivel social, especialmente en educación y salud, como el acceso a métodos anticonceptivos y la integración de las mujeres en el mercado laboral, que pueden haber reducido el número de nacimientos12.

Existen evidencias que confirman la existencia de alternativas a la aterradora política china para combatir la sobrepoblación mundial. Está claro que existe un efecto causal entre la educación de mujeres y la reducción del número de hijos. Otro factor que reduce la tasa de natalidad es el aumento de la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral y actividades productivas fuera del hogar. Variables relevantes son, por ejemplo, que la mujer tenga un ingreso independiente, que sus derechos a la propiedad estén protegidos y también su estatus dentro de la sociedad13. El fácil acceso a medios o métodos para el control de la natalidad es factor indispensable14, pero las variables más significativas son la erradicación del analfabetismo y el acceso de las mujeres a la educación y al mercado laboral. Para resumir, se trata de invertir en el desarrollo social femenino15. Las políticas que tienen como objetivo empoderar a las mujeres y estimular la planificación familiar no son coactivas, ni generan los mencionados efectos secundarios, ni violaciones a los derechos humanos16.

Amartya Sen, premio nobel de economía, comparó la tasa de natalidad de su región de origen, Kerala, India, con China, en su libro Desarrollo como libertad, en 1999. Curiosamente, en 1979, cuando se implementó la política del hijo único en China, Kerala tenía una tasa de natalidad más alta, 3.0, superior a los 2.8 que había en China. En 1991 Kerala había reducido su tasa de natalidad hasta 1.8 gracias a iniciativas de planificación familiar y empoderamiento de las mujeres. China, con su política coactiva, sólo había logrado reducirla a 2. A pesar de que China implementó medidas obligatorias y agresivas tuvo una reducción menor a la de Kerala17.

Las evidencias y políticas expuestas por Sen cuentan con un amplio apoyo dentro de la sociedad civil18. La solución china, que no ha podido demostrar su eficacia, ha sido criticada severamente por sus numerosas violaciones de derechos humanos. China ha propuesto una política “fácil”, en la que argumentan que, por mucho que las medidas violen derechos humanos, son necesarias y sólo ellos tienen el valor de hacer “lo necesario”. A primera vista el discurso puede convencer a muchas personas. Sin embargo, lo cierto es que existen alternativas. Hay caminos alternos que no sólo han mostrado ser eficientes y efectivos, sino que ayudan a proteger los derechos humanos y fortalecen la posición de las mujeres y las familias en general al interior de la sociedad.

1 World Population Review, 2012, http:// w o r l d p o p u l a t i o n r e v i e w . c o m / w o r l d – population-2012/ (Visto el 21/01/2013). 2 Population and Sustainability Network, 2013, http://www.populationandsustainability.org/660/ news/impacts-of-world population-growth-onresources- and-economic-growth.html (Visto el 21/01/2013). 3 World Population Review, 2012, http:// w o r l d p o p u l a t i o n r e v i e w . c o m / w o r l d – population-2012/ (Visto el 20/01/2013). 4 Amnistía Internacional, 2010, http://www.amnesty. org/en/news-and-updates/thousands-risk-forcedsterilization- china 2010-04-22 (Visto el 21/03/2013). 5 Sen, A., 1999, Development as Freedom, Oxford University, p. 223. 6 Ibid., p. 220. 7 AWID, 2012, http://www.awid.org/Library/Chinesewomen- s-rights-activist-sent-to-labour-camp-again (Visto el 21/01/2013). 8 Sen, A., 1999, Development as Freedom, Oxford University, pp. 258-259. 9 BBC, 2011, http://www.bbc.co.uk/news/ magazine-15449959 (http://www.bbc.co.uk/news/ magazine-15449959 (Visto el 21/01/2013). 10 China Dialogue, 2011, http://www.chinadialogue. net/article/show/single/en/4705-Birth-rate-blues (Visto el 20/01/2013). 11 The World Bank, 2013, http://data.worldbank. org/indicator/SP.DYN.TFRT.IN (Visto el 20/01/2013). 12 Sen, A., 1999, Development as Freedom, Oxford University, p. 221. 13 Ibid., p. 217. 14 Ibid., p. 216. 15 Ibid., p. 218. 16 Ibid., p. 221. 17 Ibid., p. 222. 18 Population and Sustainability Network, 2013, http://www.populationandsustainability.org/660/news/ impacts-of-world population-growth-on-resources-and-economic-growth.html (Visto el 21/01/2013) & The Guardian, 2012, http://www.guardian.co.uk/global-development/poverty-matters/2012/jul/10/familyplanning- population-numbers-women (Visto el 21/01/2013).

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