• Xonina Osmani

Erradicación de la Pobreza, Primer Paso Hacía la Libertad

La pobreza es un concepto difícil de definir. Preguntas como ¿quiénes son los pobres? o ¿cuándo una persona puede ser considerada pobre? son cuestiones centrales en los estudios y análisis sobre pobreza.

A lo largo de toda la historia de la humanidad se encuentran recurrentes menciones sobre la pobreza. Sin embargo, los análisis más sistemáticos por definir, medir y comprender el fenómeno de la pobreza comienzan en los últimos años del siglo IX. Diversos enfoques conceptuales y metodológicos se han implementado desde entonces con el fin de deducir esquemas de política pública para superarla. El debate ha sido largo e infructuoso y ha reflejado claramente las complejidades del fenómeno. La mayoría de los intentos por diferenciar a los pobres de aquéllos que no lo son se han centrado en consideraciones económicas, generalmente tomando en cuenta los factores de ingreso o consumo. Este enfoque ha sido el más popular ya que permite una rápida y fácil identificación de las personas que viven en una situación de pobreza.

Convencionalmente la pobreza ha sido definida como un nivel de vida material inaceptablemente bajo o como carencia de recursos materiales, lo que finalmente podría ser considerado como un bajo nivel de bienestar.

El enfoque absoluto de pobreza es esencialmente usado en los países subdesarrollados y en aquellas zonas del mundo donde la pobreza y la carencia extrema afectan a grandes segmentos de la población. En cambio, los países que han logrado mejores niveles de desarrollo se han volcado paulatinamente hacia un enfoque relativo de la pobreza.

En los países desarrollados, en la medida que han ido superando niveles de subsistencia física mínima, sus preocupaciones se han ido centrando en temas como la distribución del ingreso, las oportunidades existentes y en cómo alcanzar niveles de calidad de vida socialmente aceptables para todos y cada uno de los ciudadanos, ya sea por medio del bienestar individual o por medio del bien público. La pobreza relativa sostiene que un individuo u hogar es pobre si sus recursos son inferiores a los de una persona media de su sociedad.

En 1974 el Consejo Europeo definió a los pobres como aquellas personas o familias cuyos recursos son tan limitados que están excluidos del modo de vida mínimo aceptable del país miembro en que residen. Eso significa que se consideran pobres los que están por debajo de un determinado porcentaje del ingreso o gasto medio de un país, siendo éste el concepto de pobreza más utilizado en los países desarrollados.

Pero en un espectro más amplio el concepto de la pobreza se ha desarrollado en relación con la pobreza extrema y la pobreza relativa. En su artículo “Pobreza y hambre”, Amartya Sen señala que existe un núcleo irreductible de privación absoluta en la idea de la pobreza, que se traduce en manifestaciones de muerte por hambre, desnutrición y penuria, visible en un diagnóstico de la pobreza sin tener que indagar primero en un panorama relativo. Consecuentemente, la idea de pobreza relativa complementa y no suplanta el enfoque absolutista de la pobreza. Sen trató de completar su idea aceptando que los rasgos de pobreza relativa y absoluta han sido confundidos. Así desarrolla la pobreza como un fenómeno absoluto, pero que se presenta también en términos relativos en referencia a los recursos.

La carencia absoluta en términos de las capacidades de una persona se relaciona con su carencia relativa de bienes, ingresos y recursos. La línea de pobreza se determina en función de variables, las cuales pueden cambiar con el tiempo y desarrollo humano.

El hecho de que una persona tenga un menor estándar de vida respecto de otro es una prueba de desigualdad, pero no se puede considerar una prueba de pobreza cuando no tenemos más información sobre las necesidades y capacidades de dicha persona.



Por otro lado, el enfoque de las necesidades básicas intenta presentar las líneas de pobreza y surge con una crítica al enfoque de la pobreza, basado sólo en el ingreso o consumo, dejando fuera las necesidades básicas del acceso a la salud, la educación, la participación, etcétera. Bajo el marco de este enfoque una persona que fuese incapaz de satisfacer sus necesidades, pero que su ingreso está por arriba de la línea de pobreza determinada no podría ser considerado como pobre. Este enfoque demuestra cómo la pobreza se presenta como una situación en la que las personas no pueden satisfacer una o más necesidades básicas y tampoco participar plenamente en la sociedad.

Sen critica este enfoque ya que, según él, reduce la pobreza a la disponibilidad de bienes y servicios necesarios para satisfacer las necesidades básicas y que, en realidad, estos bienes dejan de ser un fin para convertirse en medios u oportunidades para alcanzar un fin superior: la libertad. Lo importante en el fenómeno de la pobreza es el hecho de que las personas que viven en pobreza presentan inadecuadas capacidades para desarrollarse y para transformar los medios en fines. La pobreza corresponde no sólo a la falta de cobertura de las necesidades básicas y a su desarrollo, sino también se presenta como un fenómeno de exclusión social, como una falta de libertad. La pobreza es un fenómeno complejo cuyas causas centrales se relacionan con carencias vitales, sin las cuales una persona no tiene, o es incapaz, de acceder a las oportunidades para proporcionárselas.


No obstante, todo parece apuntar a que la pobreza es una categoría multidimensional y, por lo tanto, no es posible abordarla desde un solo ángulo, sino que debe ser planteada como un problema complejo que involucra factores de índole económica, social, cultural, moral, política e, incluso, natural, como es el caso de los desastres naturales o los desplazamientos forzosos a causa de conflictos armados, los cuales, anualmente, empobrecen a millones de personas en el mundo y sacrifican preciosos recursos para la existencia.

La teoría de la pobreza de John Rawls, que ha identificado la pobreza como una falta de medios y que, en consecuencia, presenta una falta de capacidad antes que falta de libertad, se ha criticado bastante por otros autores que sostienen que la pobreza es falta de libertad, cualquiera que sea la relación entre capacidad, medios y libertad. Las carencias son relacionadas con la falta de alimentación, de acceso a la educación y servicios de salud, con la vulnerabilidad que presentan ante situaciones de crisis, la exclusión social y la degradación ambiental.

Como hemos podido observar, la definición de pobreza no es tarea fácil. En este sentido, las políticas encaminadas a disminuir la pobreza deben igualmente ser de carácter integral, centrando su atención no sólo en el mejoramiento material de las personas, sino también en el desarrollo real de sus capacidades, así como en el fortalecimiento de sus derechos.

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